Los diestros Juan Serrano Finito de Córdoba y David
Fandila el Fandi salieron a hombros ayer en la sexta corrida de la Feria
del Corpus, en la que José Tomas cortó dos orejas y al resultar
lesionado no pudo compartir el honor de la puerta grande ya que quedó
hospitalizado con hematoma costal e insuficiencia respiratoria.
Finito de Córdoba, ante su primero, un toro justo sin clase ni fijeza,
consiguió una meritoria faena donde tapó los defectos del astado con
detalles de torería. En su segundo, toro sin clase, hizo una faena
aseada. En el que hubiera correspondido a José Tomás, un toro noble, se
lució con el capote y realizó una faena de muleta medida y con ligazón,
temple y sabor.
José Tomás hizo una faena donde imperó el valor límite, la armonía
y el temple. Fue cogido dos veces de forma espectacular y peligrosa pero
siguió sin inmutarse ante los gritos de “torero, torero”.
Tras la muerte del toro pasó a la enfermería, desde donde fue
trasladado al Hospital de Traumatología, donde se le apreció hematoma en
el hemitórax izquierdo, fisura e insuficiencia respiratoria. Se le
practicó un electrocardiograma, analítica y espirometría con resultado
esperanzador, según los médicos. José Tomás quedó hospitalizado y su
pronóstico es reservado de momento.
El Fandi hizo una faena muy laboriosa en su primero, un toro que
esperaba y que a malas penas obedecía, embistiendo con brusquedad. Sólo
a base de pundonor pudo dominarle el torero. En su segundo, un toro que se
dejó pero al que había que poderle a base mando y mano baja, ligó
tandas de vibración.