|
|
|
Corrida de abono
Feria de Begoña
PLAZA DE
TOROS DE EL
BIBIO
GIJÓN
Tarde del jueves, 15 de agosto del 2002
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería:
Toros de Juan
Albarrán, de juego desigual.
Diestros:
Entrada: más de media entrada.
Crónicas de la prensa:
ABC
ABC.
JOSÉ LUIS SUÁREZ-GUANES. El
Fandi tuvo una buena actuación, pero le faltó la guinda del espectáculo
La segunda corrida gijonesa se inició
con la actuación del rejoneador Diego Ventura, que supo desengañar a un
huido toro de Marca con la preparación y ejecución de los rejoncillos
previos. Elevó el diapasón en las carreras a dos pistas para poner al
toro en suerte en banderillas y en la ejecución de éstas. Conservó el
buen ambiente en las cortas y la oreja lograda fue justa.
Los tres primeros toros de Juan Albarrán, divisa oriunda de Núñez y
Juan Pedro Domecq, sirvieron para que los tres espadas del cártel
banderillearan. Bien Esplá en sus tres intervenciones, Miguel Rodríguez
sólo se lució en su toro, y El Fandi, cumplidor en el primero, brilló
en el segundo, con el par de la moviola, y en el tercero, con la
espectacularidad de su violín. Después El Fandi, en su turno, hizo gala
de su entusiasmo aunque en su primera faena sólo estuviera a medio gas,
en comparación con pretéritas actuaciones. Lances de todo tipo
-incluidas lopecinas julianas- y faenas, sobre la derecha, con muchos
muletazos de largura, y sólo un final de caminos espectaculares. Estocada
final llena de entrega, que dio paso a una oreja. A pesar de todo faltó
la guinda.
Guinda que sí la puso en el sexto, durante un ovacionadísimo tercio
de banderillas. Antes había dejado ver su variedad con el percal. La
faena tuvo más pureza y clasicismo que parafernalia. De nuevo, le volvió
a fallar la guinda, pero no se puede negar que ha tenido una buena actuación.
Cortó una nueva oreja.
Luis Francisco Esplá volvió a ser lidiador completo, que ha ido a más
en los últimos años de su carrera. Eficaz su primer trabajo, iniciado
con excelentes verónicas y floridas chicuelinas, ejecutadas sin solución
de continuidad. Insistió con ambas manos con denuedo y porfía. De este
modo logró sacar algunos muletazos de buen corte que hicieron que hubiera
amplio reconocimiento posterior.
La policromía y cromatismo de la vieja torería salieron a relucir en
el cuarto con mayor intensidad. Eficaz capeador, lidiador siempre en su
punto y banderillero fácil y cumplidor, realizó una faena que se asemejó
a las del Esplá de Madrid, que es el Esplá de lujo. Pases altos logrados
y hasta gitanería en un pase de desprecio, que le salió bordado. Buen
hacer derechista como base, y adornos de buen ver, como las sanjuaneras.
Estocada al encuentro, antecedente de una bonita y escultórica muerte,
preludio de la oreja.
Miguel Rodríguez consiguió robarle unos bien hechos derechazos al
segundo, después de pruebas y más pruebas. Esa serie final le hizo
recoger los plácemes del público. Voluntarioso y esforzado en el quinto,
peleándose de verdad con un rival poco asequible.
Al final se llevaron a hombros a El Fandi. Sigo confiando en su futuro.
Pero que no le pierda la seriedad. El clasicismo no está reñido con el
espectáculo. Y a la variedad hay que echarle no sólo canela fina, sino
las guindas de las que antes hablaba.
|
|