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Corrida de abono
Feria de Begoña
PLAZA DE
TOROS DE EL
BIBIO
GIJÓN
Tarde del sábado, 17 de agosto del 2002
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería:
Toros de Zalduendo
(buenos).
Diestros:
Entrada: media entrada.
Crónicas de la
prensa: ABC
ABC.
JOSÉ LUIS SUÁREZ-GUANES.
Los tres espadas cortaron una oreja, pero
Juan Mora hizo lo mejor en Gijón
El toro de Zalduendo que abrió plaza fue modelo de nobleza, de ir y
venir, de movilidad. Juan Mora no acusó para nada sus últimos percances
y estuvo siempre a la altura del estupendo rival que tenía enfrente. Toreó
bien a la verónica, remató con una torera media, realizó un bonito
quite y supo llevar a cabo una faena que, en su primera parte, fue
perfecta. Muletazos por bajo terminadísimos -de los de rodilla en
tierra-, pase del desprecio pictórico y tres tandas con la derecha,
realmente acabadas. Resultó cogido al torear al natural -salió con la
cara tinta en sangre- y volvió a torear, con bien, con la misma mano,
como si nada hubiera pasado. Unos nuevos derechazos de porte y la pena de
que necesitara de dos descabellos para que el toro cayera en tierra.
Volvió a lucirse con la capa en el cuarto, que arrolló a su hermano
Carlos al banderillear. También brilló con la muleta, con ambas manos,
con un estilo sereno y templado. Al final tuvo que alargar la embestida
porque su rival se empezó a parar algo y recurrió a los adornos y a su
reconocida valentía.
José Tomás perdió el capote tras los lances de saludo a su primero,
un animal que tenía muy poca fuerza, y al que el de Galapagar tuvo que
cuidar, mimar y medir, en una faena intermitente que tuvo el mérito de
que el rival no se cayera, pues siempre flaqueaba de fuerzas en cuanto su
matador le bajaba la mano. Del conjunto irregular hay que destacar un
natural y uno de pecho extraordinarios, así como unas mondeñinas, que
abrieron la vía al generoso trofeo conseguido.
Se sacó al quinto al centro del anillo y construyó una faena
musicada, que no pasó de correcta en la primera parte. Hubo dos desarmes.
Cuando parecía diluirse la labor pegó muchos muletazos, pero la mayoría
por debajo de la calidad del toro. El público de Gijón lo trató con
gran cariño.
Dávila Miura recibió al tercero con una larga. Se lució al
veroniquear y en un quite, y ahí terminó todo. Estuvo a punto de ser
cogido al comienzo de la faena de muleta. Luego no remató ningún pase y
anduvo desacertadísimo con el descabello. Se libró por segundos de que
el toro volviera al corral.
Faena corajuda al sexto, de la que destacaron unos vibrantes
derechazos. Siempre puso entrega, especialmente cuando lo dio todo en la
estocada postrera. Por eso, llegó el trofeo, un trofeo de no mucho peso.
La mejor faena de la tarde fue la primera de Juan Mora, que no fue
premiada. Sí lo fue la otra, aunque tuviera menos calidad. El torero
extremeño está en una fase de sazón que le debe de servir para abrir
carteles en lo que resta de temporada.
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