
¿Qué está pasando con José Tomás?
José Luis López Marín.
Sevilla TV. Septiembre de 2007.
Morante, ¿dos veces en la misma piedra?
A veces, y a pesar de los tacos de almanaque que uno ha consumido, continuo asombrándome de la facilidad con que el género humano incide en los mismos errores.
El pasado viernes 27 en el patio de caballos de la plaza de toros de Zafra, comentando con cierto
ganadero que lidia muchas corridas a lo largo del año taurino las ausencias de esta temporada y los cambios de carteles, me comentó que
Morante de la Puebla parece tener apalabrado su apoderamiento para la próxima temporada. Me pareció una buena idea que el torero de La Puebla planificara su futuro con tiempo y sin prisas, pero la buena idea de la planificación se convirtió en incredulidad, cuando supe que el posible nombramiento podría recaer en José Sánchez Benito, dueño de la ganadería salmantina de La Campana.
Vaya por delante que no conozco personalmente al ganadero, que curiosamente es el suegro del matador de toros sevillano Antonio Barrera, ni tengo nada en contra de su persona, ¡Dios me libre!
Mi incredulidad viene del corto currículum que presenta este señor en el mundo del toro y la nula experiencia en el campo del apoderamiento. Creo que
Morante necesita una persona que lo estabilice en su toreo, y que esa persona debe ser un verdadero profesional en la representación de matadores de toros. Pero si además el apoderado también es torero, mejor que mejor.
Si todo esto resultara cierto y José Antonio nombrara su representante a golpe de corazón en lugar de utilizar la cabeza, el torero
“Cigarrero” no haría sino ratificar el refranero español, tan rico y certero en sus apreciaciones, cuando asevera que “El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”.
No quiero ni pretendo decir con esto que la posible unión no pudiera llegar a ser rentable, es posible que hasta para el mismo Morante, pero precisamente para el torero
sevillano ha sido para el único que la temporada de Paula ha constituido un autentico fracaso económico, y no precisamente por la gestión del torero de La Puebla del
Río.
Creo que en la orbita taurina hay excelentes profesionales que acogerían con gusto una propuesta para apoderar a un torero, que de lo único que debe preocuparse es de
torear pues bastantes problemas ocasionan los toros, como para tener que afrontar los que provocan los apoderados.
Esta claro que mi opinión no es otra cosa que solo una opinión. Que puedo estar equivocado, no
cabe duda. Pero sería lamentable que este torero, al que tantos aficionados lo consideran suyo y portador de la llave de la tauromaquia más pura, volviera a equivocarse y perdiera un nuevo año en probaturas que el tiempo no perdona y los toros
tampoco. Pues mientras que estos siempre salen al ruedo con cuatro años, los toreros cada temporada tienen uno más.

José Luis López Marín.
Sevilla TV. Agosto de 2007.
¿Qué está pasando con José Tomás?
¿Qué está pasando
con José Tomás? Quizás estemos
sacando las cosas de quicio y no se es sincero con lo que realmente hace
el torero en la plaza desde el mismo día de su reaparición. Quizás se
estén magnificando las actuaciones del madrileño y por lo tanto
manipulando, de alguna forma, la opinión general que de este diestro se
tiene. ¿Existe una “josetomasmania”, que hace que se vea lo que se
quiere ver y no lo que realmente esta ocurriendo en el ruedo? Creo que
sí. Esta “enfermedad”, que de por sí no es buena para quien se gasta, y
bien, los dineros para emocionarse con su toreo, es nefasta cuando
afecta a los que tenemos la obligación de contarlo, a través del medio
que representamos, a los que no han podido encontrar una entrada que les
permita acudir a las plazas donde actúa el fenómeno de Galapagar. O,
para los que, sencillamente, no han querido gastarse las fortunas que le
piden en taquilla para ver a Tomás en directo.
¿Es la reaparición de José Tomás
buena para la Fiesta? Naturalmente que sí. Y para su cuenta corriente. Y
para los empresarios también lo es. ¿Que los amantes del maravilloso
mundo de los toros agradecemos su vuelta en una ciudad declarada por sus
políticos oficialmente antitaurina? Claro que sí. Además, ha inyectado
grades dosis de moral a los que luchan cada día, en la ciudad condal o
en cualquier lugar del país, por la continuidad de la Fiesta. Sin
embargo, y este es el debate, se quiere ver en la plaza y en cada una de
sus actuaciones, más sueño que realidad en su toreo.
Aún no leí ni escuché decir a nadie que la temporada de
José Tomás debería ser normal.
Es decir, incluyendo en su agenda la responsabilidad de plazas como
Sevilla, Madrid, Pamplona u otras de parecida importancia. Que no está
nada bien para su categoría de figura escoger sólo plazas grandes en
aforo, no en importancia, que le permite obtener un elevado caché. No
obstante, sí leí y escuché justificaciones que suavizan el por qué de
esta forma de reaparecer, aduciendo que hay que darle un margen de
confianza para la temporada venidera, en la que acudirá, (eso está por
ver) a todos los cosos de importancia. También he leído y escuchado que
un torero como José Tomás no se puede prodigar en todas las plazas. Que
no concede entrevistas para que los aficionados puedan conocerle algo
más, porque entonces no seria José Tomas. …Me gustaría saber, si el
protagonista de este artículo fuese cualquier otro torero, se le hubiese
justificado tan suavemente o si por el contrario se le hubiesen aplicado
las crónicas más despiadadas.
Estoy convencido, que todo lo que aquí se escribe es ir contra la
corriente de la opinión generalizada, y hasta es posible la equivocación
en mi reflexión, pues tampoco un servidor está en posesión de la verdad,
pero así lo pienso y así lo escribo.
Al magnifico torero que es José
Tomás, parece que todo se le permite. A veces incluso se falta a la
verdad en detrimento de los compañeros que junto a él comparten cartel.
¿Por qué si El Cid estuvo enorme la
tarde del domingo, 12 de agosto,
en El Puerto, y suya fue la tarde, como así reconocen en sus textos la
mayoría de los críticos, no se le dedica el espacio que merece de la
crónica, el titular y la foto, al torero que se lo ha ganado en el
ruedo, y sin embargo se ensalza y se justifica, con gran riqueza de
detalles tipográficos, la figura de José Tomás?
El valor es un porcentaje muy elevado en la carrera de un gran torero, y
a fe que el diestro de Galapagar lo es, y lo tiene más que sobrado. Que
la quietud que atesora es sinónimo de emoción, base de la tauromaquia,
también estamos de acuerdo, pero además el toreo de los últimos 50 años
también tiene su base en la limpieza de cada lance, en el temple de cada
muletazo, en enganchar a los toros por delante, para llevarlos muy
toreados hasta rematar muy atrás, en la espalda, cargando la suerte,
dando el medio pecho y toreando con la cintura. Todo eso con la cadencia
y el ritmo necesario, que hace que todo lo que se realiza de esta manera
se convierta en un espacio de arte irrepetible, que solo se puede
admirar una vez y en ese momento. Este fue el toreo de José Tomas en sus
comienzos, hasta poco antes de su inesperada retirada. Esto es lo que no
hace en esta deseada vuelta con la frecuencia a la que nos acostumbró.
Es obvio, que esto no siempre se puede conseguir. Bien por las
condiciones del toro, bien por la propia inspiración del torero, o
sencillamente por las naturales limitaciones del matador. Pero así hay
que contarlo, con objetividad cuando se produzca y solo cuando se
produzca, y cuando el torero que en el ruedo está no encuentre la forma
adecuada de hacerlo, también hay que contarlo con la misma objetividad,
aunque se llame José Tomás y
sea un figurón del toreo.
No tratemos de convertirlo en el salvador de la Fiesta, porque la Fiesta
no necesita de ningún salvador. Es tan grande, que se salva y protege
por si sola.
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