GANADERÍAS DE ESPAÑA


 

FIRMAS

TAUROMAQUIA Y CINEMATOGRAFÍA: ¿PARA CUANDO?

Por Ángel Arranz. Enero de 2004


Comprobada la actual crisis y la repetida ñoñez del cine nacional e internacional –salvo excepciones- la pregunta es: ¿Para cuando la comunión expresiva y artística del Séptimo Arte y La Tauromaquia?.

Grandiosos y grandísimos artistas de la pintura, de la escultura, de la música y de la palabra –menos el teatro, donde está casi muda- se han acercado o aproximado con óptimo o buen tacto al arte de torear y a su ambiente. Y la seguirán sondeando, tratando, manifestando y contrastando como fuente de intuición misteriosa que es. ¿Y la diversidad arquitectónica en las plazas de toros?.

Hubo, hay y habrá estudiosos y pacientes genios creadores capaces de interpretar, plasmar, asumir y entender, el gesto, la gesta, la mirada, el ánimo, la acción y reacción, o la actitud que el toro, el torero y el toreo presentan y representan.

Antes, o desde Las Cuevas de Altamira hasta el final de los tiempos, hubo, hay y habrá testimonios espontáneos y altruistas del hombre, acerca de lo que cree más trascendente, de lo que cree más necesario y de lo que cree más llamativo o sorprendente. Los testimonios artísticos de encargo y de pago son otras historias o historietas.

Sí, son milenios de exposición y explicación del primitivismo, del embrión, del crecimiento, del mérito, de la evolución y de la innovación del hecho taurino. Miles de años recorriendo una trayectoria en paralelo y semejante a la andada por Las Artes, Ciencias y Oficios en activo.

Otros grandiosos y grandísimos artistas han creado belleza al margen de La Tauromaquia. Es lógica su postura y compostura, o no la han abordado o no la conocen. En estos casos, el admirable respeto mutuo está justificado. En la brevedad de una vida no hay tiempo y espacio para dominar y convencer todas las interrogantes humanas.

Y hay un tercer grupo tan amplio como abstracto, de artistas que desprecian o descalifican el arte escénico del toreo. Artistas, sí, pero con carencias, porque el desprecio por el desprecio condiciona, desequilibra o limita la realización excelsa de una obra completa. La descalificación por la descalificación, sin dar una alternativa mejor o menos mala a la total o parcial realidad de un hecho consumado, es una provocación interesada, oportunista o destructiva.

Las artes y los artistas sublimes y universales, en todas las épocas, en todas las latitudes, en todas las disciplinas y en todos las circunstancias, han de tener un porcentaje de rebelión y denuncia hacia las injusticias con premeditación y alevosía, porque las injusticias, precisamente, son las mayores terroristas contra la belleza. Y no parece que la brava entrega con derecho a indulto del toro, más la libertad suprema que ejerce el pundonoroso lidiador con su destino, en una cita limpia y recíproca con todas sus consecuencias, sean la primera, ni siquiera la milésima motivación en el orden de prioridades para armonizar con decoro este corrupto, cínico y aterrador mundo. ¡ Claro que hay excepciones en el pesimista mundo que describo!. ¿ Y la intención y dirección de los que conducen el vehículo global averiadísimo hacia no se sabe donde?. 

¿ Que tal las citas a ciegas de hombres y animales con muertes desesperadas en guerras y mataderos?. ¿ Y la sangre sudor y lágrimas derramadas para sobrevivir?.

El arte de torear, sigue siendo el único, o el más difícil arte vivo que hay. Y como tal, las artes y los artistas clásicos, eternos y sin fronteras le hacen homenajes perennes en figuras y lienzos con fondos de sonidos y poesías. O le silencian reverencialmente por tantos duendes o por tantas dudas. El caso es que hay artes y hay artistas inmortales que combinan o congregan con delicadeza, naturalidad, educación y elegancia la liturgia tauromágica.

¿Y el llamado Séptimo Arte y Los Toros?. ¿ Es una relación inacabada, imposible o perdida para siempre?.

Cierto es que La Cinematografía y La Tauromaquia hicieron pinitos, contaron flirteos, experimentaron romances, pero no han consolidado, penetrado, germinado y sellado sus enormes y robustas posibilidades creativas en éticas y estéticas. Son como amantes de culto y furtivos donde las pasiones límite ponen a prueba sus respectivas verdades, probabilidades y voluntades. ¿Falta madurez y acoplamiento entre el nuevo séptimo arte y el arte inclasificable y milenario del toreo mismo?. ¿ Se tienen miedo a hacer el ridículo?. ¿ Son dos culturas que juntas y por separado las faltan rodaje y convivencia para dar a luz majestuosas obras de arte con denominación de origen?. Esa es la cuestión. 

Hay que tener en cuenta que Pedro Romero, Pepe-Hillo o Paquiro ya eran leyendas, mitos o iconos antes de que el inglés Peter Mark Roget en 1824 estudiara y demostrara el invento o fenómeno técnico de la persistencia retiniana. En aquellas fechas, el padre y la madre de Auguste y Louis Lumiére iban en pañales o no habían nacido.

Todos los expertos están de acuerdo, pocas son las pruebas teatrales y pocos son los ensayos cinematográficos con argumentos tauromáquicos cuyos continentes y contenidos hayan traspasado los típicos tópicos supérfluos y superficiales de andar por casa. La sensibilidad y los sentimientos, afortunadamente, no piden el pasaporte o el D.N.I.

Con la máxima consideración, se puede y se debe igualar y mejorar lo correcto que ya está recitado, filmado y firmado. Creo que La Tauromaquia necesita de la sabiduría solvente del Teatro y necesita de las mundanas, potentes y casi milagrosas imágenes de La Cinematografía. Y de sus colosales influencias para ser o no ser, también.

Todos los expertos están de acuerdo, el taurinismo camina anquilosado y necesita salir de su empobrecimiento y su encasillamiento con integridad y brillantez. El ceremonial taurino tiene materia y materiales en cantidad y calidad, y tiene la suficiente variedad como para creer en un estilo propio, sin prejuicios. Con aroma y adornos genuinos como para crear situaciones líricas y químicas, épicas y quiméricas, individuales y colectivas, tangibles y utópicas, anecdóticas y rematadas, opacas y diáfanas, serenas y arreabatadas, negras y coloreadas, ingenuas y exigentes, improvisadas y mecánicas, inverosímiles y rítmicas, miserables y gloriosas, cadenciosas y desasosegadas, fuertes y frágiles, rutinarias y científicas, violentas y tiernas, azarosas y meditadas, movidas y estoicas, seductoras y antagónicas, racionales e irracionales, ortodoxas y heterodoxas, románticas y supersticiosas, postineras y filosóficas, embrujadas y espirituales, permanentes y efímeras, divertidas y dramáticas, imitadas e irrepetibles, etc. etc., en géneros chicos y grandes.

¿Esas situaciones cotidianas y comprometidas, son o no son los principales ingredientes emocionales, que con las palabras idóneas, alimentan y sostienen pantallas y escenarios?. ¿ Hay alguna actividad y atmósfera que reúna tantas reflexiones y escalofríos?

¡Lo que han obtenido en "Jolivud" con forasteros y revólveres, con indios y flechas, con caballos y vacas, con caravanas y diligencias, o con la maestra y las chicas del saloon en luchas y danzas por conquistar al cherif¡ . !Y lo que han conseguido con héroes de ficción y de tebeos, cuando los lidiadores, algunos lidiadores, histórica y evidentemente, han sido, son y serán los héroes por antonomasia!. En serio, solo elaborando con acierto las idas y venidas de "El Gallo", "Gallito", Belmonte y Sanchez Mejías tendrían más Oscars. 

¿Desde que ente privado, mixto o público se ha pensado, trabajado, invertido, investigado y apoyado la mística de La Tauromaquia fundida a la dimensión cósmica de La Cinematografía?. Con tesón, con ganas, con talento y con talante favorables, a corto o medio plazo habría resultados esperanzadores en el posible proyecto práctico de la idea. Hay que ir dando opciones y soluciones a la crisis rácana, manejada y casi clonada de la Cinematografía contemporánea. ¿ Tiene porvenir sólido, el manso aislamiento actual del ritual taurino, sin una presencia digna, autocrítica y pedagógica en las nuevas artes y en las nuevas tecnologías?. ¡ Por supuesto que sin efectos-defectos especiales, y sin trampa ni cartón!. Basta con la humilde grandeza de un juego viejo, moderno y vanguardista. Un juego-duelo cultivado, tan metafórico, tan simbólico, tan duro y puro como desconocido y magistral.

Se trata de hacer algo o mucho más, continuado y solemne, en la relación Cinematografía y Tauromaquia.

TORERO, es el título de una de las películas más importantes de toda la filmografía taurina. Está concebida y dirigida, en los años 1950 por el ilustre gallego en el exilio mexicano D.Carlos Velo Cobelas, y con el ilustre lidiador azteca Luis Procuna interpretando sus propias inquietudes y vivencias.

¿ Hay alguna ventanilla sin la etiqueta del vuelva usted mañana, de Larra?

¿ Es como tantas otras cosas, un tema para exiliados y forasteros?

¿Cuándo empezamos?.

 

 

 

Obras de Ángel Arranz:

EL TERCIO UTÓPICO. Crónicas Taurosociales. Lidiando fino
Egartorre

 

Hundimiento del acorazado Maine, en La Habana

GUERRAS  Y  “GUERRITA”

Por Ángel Arranz. Diciembre de 2003

Ser creador de algo que el tiempo lo hace familiar y clásico, ser genuino reconocido y contrastado, incluso ser solo intérprete pundonoroso y correcto del único arte vivo que hay, creo que supera con creces las vibraciones, los méritos y quizá las locuras y las corduras de cualquier otra manifestación o actividad humana por muy arriesgadas y talentosas que parezcan.

Normalmente los hombres y las mujeres para el logro de sus metas profesionales, dependen de las circunstancias, de las necesidades, de medios, de objetos y de sí mismos. Los toreros también, pero además dependen de unos sujetos tan enigmáticos como son los toros. Es el más difícil todavía.

No le demos más vueltas al asunto, los lidiadores conscientes son los auténticos, son los verdaderos y voluntarios novios de la muerte. Y esa condición marca. Es decir, siempre y para siempre coquetean íntima y continuamente con la posibilidad de la muerte accidentada, es una tensión que recuerda la brega, los primeros y serios encuentros amorosos donde la galanura, la gracia, la seducción, el encanto y hasta la picaresca, la frustración, las dudas y los cuernos pueden ser protagonistas.

Es un estado físico, mental y emocional tan vital como frágil, que suma y mezcla todas las situaciones, sensaciones y pasiones límite, formando unos adentros con una capacidad de reflejos y de síntesis tan metafóricas como sabias. El toreo, reúne y convoca las figuras, los símbolos, las fábulas, las ficciones, las leyendas, las parábolas y los emblemas de la vida misma. La Tauromaquia y su proceso es un concepto total, y es adaptable a todas o casi todas las artes, ciencias y oficios.

Otra cuestión es saber, querer y poder – parar, templar y mandar-  expresar con más o menos acierto a través de las palabras, esa fuente integral y cristalina de esencias, vivencias y experiencias cercanas, míticas y místicas.

Claro que todas las estéticas, todas las éticas y todas las épicas del toreo y del torero se destruyen cuando por manipulación se derrumban los toros bravos. El respeto, la admiración, las razones de ser de todas las ceremonias que giran alrededor de los toros y de sus lidiadores, han de estar basadas en el equilibrio de fuerzas y condiciones por ambas partes.

Lo otro, el toro chico y arreglado para el torero grande, o el toro grande y silvestre para el torero chico, ni es arte, ni es grandeza, es una trampa, es una batalla tan cobarde y canallesca como la que está destruyendo los verdes, fértiles, históricos, taurinos y cultos valles, paisajes y parajes de la ancestral Mesopotamia. ¡ Y con qué consecuencias!.

Las batallas, las guerras justificadas, son las que están pendientes de hacer en contra de los fraudes, las corrupciones, las especulaciones y las explotaciones sanguinarias de los insaciables drogadictos económicos que las provocan. Hay que hacer una guerra definitiva y elegante, sin derramar sangre propia ni ajena, a los ocultos mercaderes de la muerte. Bastará con la memoria, la firmeza, la solidaridad; bastará con el desprecio universal de la inmensa mayoría de los seres humanos decentes, para desenmascarar a esos ruines comerciantes, exponiéndolos como iconos de lo malo y de lo peor. Nada que ver la bajeza mezquina  de estos matadores de personas, animales, vegetales, minerales y cosas, con la bravura y nobleza de la danza de la muerte y de la suerte, donde toro y torero se miden, se pesan, y se dan la oportunidad de renunciar a la línea de fuego o al matadero.

¿ Por qué todo o parte del colectivo taurino no se ha manifestado contra el ataque y el atraco a  Irak y su porción de Mesopotamia?.

A propósito de las demenciales guerras y  de sus gafes promotores.

El 12-5-1898 se celebró una corrida patriótica y benéfica con motivo de la guerra de España y EEUU por Cuba. Copio por reflexiva curiosidad, tres de los brindis que tres de los diez espadas actuantes dedicaron al presidente del festejo:

El inventivo lidiador manchego Leandro Sánchez de León “ CACHETA”, dijo: BRINDO POR USIA, POR EL PUBLICO EN GENERAL, POR EL EJERCITO Y LA MARINA Y PORQUE NO QUEDE UN YANKI EN TODO EL UNIVERSO.

El ilustre lidiador italo-hispano Luis Mazzantini, dijo: BRINDO POR EL HEROICO PUEBLO DEL DOS DE MAYO, POR EL SEÑOR ALCALDE QUE LO REPRESENTA EN ESE PALCO Y PORQUE EL IMPORTE INTEGRO QUE SE RECAUDE EN ESTA CORRIDA SE DESTINE EN DINAMITA PARA HACER SALTAR EN MIL PEDAZOS A ESE PAIS DE AVENTUREROS QUE SE LLAMA NORTEAMERICA.

El completo y sentencioso lidiador Rafael Guerra “ GUERRITA”, dijo: BRIDO POR EL PRESIDENTE Y POR SU ACOMPAÑAMIENTO Y PORQUE NO QUISIERA MAS SINO QUE SE VOLVIERA UN YANKI EL TORO.

¿ Genios, figuras, locos, cuerdos, extremos, supersticiones, momentos, exageración, lógica, premoniciones...?

El caso, es que en La Habana, CACHETA, MAZZANTINI, GUERRITA y otros muchos toreros hicieron paseíllos con llenos en los tendidos, con triunfos, con dignidad y con torería.

¿ Los estadounidenses cambiaron las plazas de toros por salas de vicios y juegos?

En fin, detrás de las guerras, hay desamparo y bastardas intenciones.

En mi condición de modesto taurino digo: NO A LAS GUERRAS TRADICIONALES NI PREVENTIVAS, SI A LAS GUERRAS INCRUENTAS Y EJEMPLARES CONTRA LOS QUE LAS PROVOCAN Y RENTABILIZAN.

EL MAXIMO RECUERDO Y RESPETO A LAS INOCENTES VICTIMAS. 

NAVIDAD  2003

 

Obras de Ángel Arranz:

EL TERCIO UTÓPICO. Crónicas Taurosociales. Lidiando fino
Egartorre

 

 

PEÑAS TAURINAS

Por Ángel Arranz. Diciembre de 2003

 

Da igual, solo cambia el título, y quizá un poco las formas. Pero en el fondo, en la esencia, son lo mismo. Otros nombres pueden ser: Circulo, Club, Centro, Tertulia, Porra, etc.

El fondo, es que un número X de personas se unen, se agrupan generosa, altruista y lúdicamente con el denominador común de la afición, divulgación boca a boca y defensa cabal de La Tauromaquia. En el lenguaje común, este tipo de asociaciones todos las conocemos con los apellidos propios y genéricos de Peñas Taurinas.

 

Y hay más de 500 en España. Y desde Francia vía Portugal hasta México, Ecuador, Perú, Colombia o Venezuela hay otros muchos colectivos y movimientos que tienen y retienen entusiasmo y admiración hacia el meritorio y ancestral arte escénico del toreo. Y en países sin historia ni tradición taurina como Gran Bretaña, Suecia, India, Japón, EEUU o Australia, también existen entidades tauromáquicas, parejas en sus inquietudes y objetivos a nuestras abundantes y cercanas peñas.

 

Es verdad, he firmado y afirmado que modernos acontecimientos recreativos y masivos como pueden ser encuentros deportivos o conciertos musicales, basan su enfoque estructural en imitaciones a los parámetros en que se celebran y desenvuelven numerosos sucesos taurinos. Es decir, las plazas de toros son referencia, son los recintos más pioneros, clásicos y vanguardistas de casi todos los recintos posibles. Y con un amplio, rico y rotundo muestrario arquitectónico de estilos, tiempos y espacios. Y nos copian en voces de ánimo como “olé” o “torero-torero”, y en gestos como los paseos en hombros.

Antes, siglos antes de reunirse miles de personas para ver correr-volar una pelota impulsada por “jugadores”, o de escuchar y ver actuar a uno o varios “artistas” con micrófonos-altavoces, ya estaba La Tauromaquia consolidada, evolucionada, innovada, discutida y aceptada. Hubo, hay y habrá discrepancias, por supuesto. Lección paisana y definitiva  de civismo, tolerancia, democracia y libertad de la España transparente de todos los colores ideológicos para El Mundo. Un asunto tan fuerte y tan débil como el hecho taurino, nunca ha roto, ni siquiera rozado nuestra convivencia. Seguro que ese modelo a seguir es una de nuestras principales aportaciones para un planeta menos tenso y más equilibrado en todos los códigos, métodos y sentidos.

 

Las peñas taurinas son consecuencia de la sabiduría y apasionamiento que hay en los tendidos. Las hay toristas, o sea partidarias del toro; las hay toreristas porque se inclinan más por los toreros; las hay doctas y voluntariosas. El resto suelen surgir como apoyo a la promesa de figura local. Y organizan desde ciclos de conferencias  de mucha altura a mesas redondas, tertulias, coloquios o debates solventes que sirven para ir haciendo didáctica, pedagogía y semilla taurina. Y dan premios y homenajes  a personajes “bravos” retirados o en activo. Algunos de sus afiliados son aficionados prácticos y creadores de otras artes que dan categoría y rumbo a dichas asociaciones.Todas y todos, en mayor o menor proporción contribuyen al sustento, credibilidad y respeto del hecho taurino. Si acaso, echamos en falta peñas toreistas. En efecto, faltan peñas toreistas –de toreo- que compartan al 50% la importancia, necesidad, colaboración y acoplamiento del toro y del torero.

 

Esa fusión más la exigencia de la pureza, pundonor, compostura, entrega e integridad de los máximos protagonistas sería el activo modélico de una peña taurina ideal. A través de boletines deben recoger las impresiones más originales y hondas que en cada entidad se han expuesto o propuesto, para que semestral o anualmente la dirección o coordinación  del conjunto de las peñas, publique y pregone la flor y nata de los dichos-hechos que se han vivido y sean más relevantes. Está un poco abandonada esa unitaria e imprescindible labor, que daría réplica a las embestidas malignas de los profesionales mediocres y de los detractores –propios y ajenos- frívolos del toreo. Los medios de información-deformación nacionales e internacionales no dedican una mínima cobertura a las múltiples actividades de las peñas; eso sí, ya se conocen los colores de la ropa interior de bastantes tuercebotas.

 

La Tauromaquia es un termómetro que se aproxima considerablemente a la temperatura general y particular de España. Y en sus claroscuros también. En esta materia hay más claros que oscuros en el panorama de nuestro país. Pero es justo reconocer que las asociaciones taurinas formales más antiguas y documentadas  proceden de Portugal. Y ahora mismo, los que van por delante en varias facetas del hecho taurino son los franceses. Seguimos acomplejándonos de nuestros valores. Esa dejadez, esas dudas sospechosas son la parte oscura del excesivo e ingenuo carácter individual hispano. Seguimos con el: ¡ Que inventen ellos!.

 

Sin pereza, y porque las circunstancias obligan, hay que empezar a reunir, mezclar y sumar la afición y devoción universal de los devotos al único arte vivo que hay. Creo que en el “espíritu y la filosofía” del nuevo-viejo orden-desorden mundial, La Tauromaquia no tiene sitio en esa peligrosísima e interesada abstracción que llaman “globalización del mercado”. Ya sabemos que globalizar es: integrar una serie de datos, alusiones, relaciones etc. en un planteamiento global sin... pormenorizar. A los más grandes y babosos mercaderes mundiales no les importa la recaudación que hacen las minorías por muy curiosas, únicas e inteligentes que sean. Ni se ocupan y preocupan en representar, potenciar, narrar, detallar y ennumerar  hechos limitados y singulares menudos o secundarios por... su escasa facturación. Hay más beneficios en la mafia de las armas, en falsos juegos o en los vicios por ejemplo. Ya vemos el destrozo que han logrado desde “Jolivú y Mayami” los aparatos publicitarios del Imperio; de la música al por mayor han hecho ruido y memeces; del séptimo arte han hecho odio, violencia y bobadas; de su paz hacen guerras en otros países; de la solidaridad han hecho desconfianza; del surtido de refrescos naturales han hecho gaseosas en color;  de la variedad en la comida han hecho picadillos residuales. Y así sucesivamente.

Tal cual está la globalización podemos llamarla golfalización. Tal cual está diseñada, es solo la clonación  superficial y embrutecida del 90% de la población mundial hacia lo estúpido. Claro, son cafres, tontos no; de vez en cuando hacen calculadamente algo menos malo para contentar al personal, pero jamás podrán justificar lo injustificable ante el paso de la historia.

 

¿ Y que harían del arte de torear?. Pues lo equivalente...bochorno, estafa o desaparición. No tienen conciencia, ni se les cae el careto de vergüenza cuando nos “venden” esa libertad, esa prosperidad y esa cultura improvisada, provisional y falaz. Nos llaman sanguinarios a los taurinos y mueren directa o indirectamente millones de personas desesperadas por su reaccionario sistema. Y luego están los cabestros, mansos, reservas o sobreros, que no tienen coraje ante esos atropellos y organizan pamplinas antitaurinas. ¡ Que valor y que lección!.

 

En fin hace falta “apiñarse” para resistir y deshacer tanta mentira y provocación. Los taurinos vocacionales y auténticos, sean profesionales, aficionados, ganaderos y lidiadores acreditados, todos han de apiñarse ante el peligro, todos, hasta el más modesto de los banderilleros. ¡ Y no nos dejemos comer el tarro!. Como salte un politicastro espontáneo y partidista que quiera tomar la ancestral y cósmica bandera de La Tauromaquia- no lo olviden-  acelerará el eclipse del ceremonioso y democrático  ritual de suerte y de muerte más reales y lúcidas que se conocen. Ya sé que habrá muchas personas que no estén de acuerdo con estas líneas mientras degustan conservas de peces o embutidos varios. La hipocresía y la osadía son el motor desquiciado del mercado.

 

Los babosos y simplistas mercaderes multinacinales y sus cómplices “mandaos”, se frotarán las manos de satisfacción; el dinero de “los toros” lo controlarán mejor y con más rentabilidad en otros inconfesables menesteres.

 

Atención peñas, sois la simiente de la casi desconocida ciencia taurina. El toro es el argumento del toreo, el torero está para dar expresividad a tan difícil y apasionante argumento. Los toreros y los ganaderos aparecen y desaparecen con mayor o menor acierto. La Tauromaquia y las asociaciones taurinas quedan. Los “peñistas apiñados” son los verdaderos vigilantes de la sustancia que sostiene el heroico y digno melodrama del ruedo. Sin duda merecen el mejor trato y la máxima consideración en los momentos de razonar, elaborar y concebir el todavía posible y esperanzador horizonte del profundo propósito torista, torerista y toreista. ¿ Les suena Fuente Obejuna?.

 

 

Base de datos: Peñas Taurinas. Index

Obras de Ángel Arranz:

EL TERCIO UTÓPICO. Crónicas Taurosociales. Lidiando fino
Egartorre

 

TUMBOS Y TUMBAS

Por Ángel Arranz. Octubre de 2003

El primer mandamiento de los profesionales taurinos para el resto de los milenios, es, o tendría que ser: EL TORERO Y EL TOREO SON SIEMPRE DERIVADOS DEL TORO.

Y no nos dejemos embaucar, seducir o camelar, ni una tarde más, ni nunca, por ningún engañador, liante o fantasma que tergiverse o discuta tan cuerdo y sagrado principio.

Ya la inmensa mayoría de los toros, solo lo son de apariencia. Y como están en manos de necios, especuladores o figurantes, en vez de en sabias manos, no hay capacidad ni voluntad de rectificación. Ni hay intención de dignificar el sector.

Lo correcto y cabal es ir pensando que lo más oportuno y equilibrado para su continuidad y supervivencia - buenas o menos malas- sea nacionalizar total o parcialmente la camada brava.

¡ Que gozada sería contemplar en los parques naturales más idóneos, los diferentes y castos encastes de nuestro amigo el toro!. En ese entorno mimado y colectivo sería mucho más difícil que los caprichosos y las manos negras siguiesen manipulando, deteriorando y humillando al mítico y genuino toro bravo.

Si en algunas ocasiones, el toreo lo elevamos a la categoría de arte propiamente dicho, el arte es, o debe ser, Patrimonio de la Humanidad.

Desde luego ésta sugerencia, es mucho más coherente y civilizada, que ocupar esos privilegiados espacios, para ensayar "guerras preventivas", por ejemplo. Y todo con un coste muy inferior al precio del penúltimo artilugio matapersonas que ponen en marcha inversores y científicos golfísimos.

Firmo y afirmo que con los típicos y tópicos "productos de oferta-demanda", en forma de toros que salen masivamente por chiqueros, ni se mantiene, ni siquiera se sostiene intelectual o demagógicamente el único arte vivo que hay. Lo que a través de la épica y de la ética entendemos como arte de torear está en verdadero peligro de extinción. Su proyección y potenciación es nula tal cual está planteado y asumido este ocio-negocio que llamaré TAUROLANDIA.

El histórico y ancestral divorcio entre políticos y taurinos, más la dividida fragilidad de los organigramas y estructuras en que se asienta LA TAUROMAQUIA-TAUROLANDIA conduce al ridículo irreversible e incluso a su desaparición.

En un modelo de sociedad-suciedad basado exclusivamente en la competitividad desleal, ilimitada, publicitada e imposible de lo material; lo espiritual, como debe ser el toreo y las legítimas artes, no tienen tiempo y lugar para su elaboración, crecimiento y divulgación químicamente puras. Y menos con las jesulinas y los jesulines todo el puto día en las televisiones y revistas de infarto y de promoción del vacío humano y cultural.

Todo, todo se convierte y corrompe en mercaderías de usar y tirar como si de un putrefacto "perrito caliente" se tratara. Aquí y ahora lo que se ventila, es de hacer caja como sea. Sin pesar ni medir las consecuencias. Esa actitud ruín y cobarde de los mandamases con el criterio de los ciudadanos, se llama dar tumbos, y camina inexorablemente a las tumbas. Es decir, crea el efecto bumerán.

¿ Pero que recaudación se puede hacer con el toro tontimanso, el toro blandonoblón, el toro mansoviolento y el toro estático de Guisando?. ¿ A quién beneficia el antitoro, que para más inri produce parecidos accidentes al toro de verdad?. ¿ Se pueden analizar con decoro y objetividad los escalafones de los lidiadores con esas materias primas?. Está chunga la cosa, a los tendidos de las plazas de toros, les pasa como a las urnas en las votaciones, la abstención y el voto en blanco son la máxima opción de la extremada y denunciable ceremonia de la incredibilidad y de la confusión.

¡ Y sacan pecho ante tamaño fracaso, esa banda de "ganadores, ganaduros y ganaderos" de no se sabe qué!. ¿ Están seguros de que tantos embustes y atropellos como los que hacen tienen porvenir y van a quedar impunes para siempre jamás?.

Pasar página sin explicar y resolver dichos enredos y conflictos es engañarse a sí mismo y a los demás.

No basta con las gestas y gestos pasados para justificar un arte escénico con argumentos melodramáticos, que en las últimas temporadas son una repetida y anodina representación de impotencia torista, y por derivación...¿ torerista también?. ¡Hay que apostar por el toreismo!.

Desde esa radical ( de raíz ) evidencia, por los escenarios de los ruedos, de los callejones y de los despachos, desfilan y pululan demasiados oportunistas y personajillos sin conciencia que dan la razón a aquel que dijo: NI SON TODOS LOS QUE ESTAN, NI ESTAN TODOS LOS QUE SON.

Claro que hay alguna excepción, pero cuando la norma está podrida , y la excepción convive en la misma cesta o caja, es normal que se descomponga. ¡ Y pensar que el auténtico arte de torear podría ser el summus de todas las artes!.

EL TORO OLVIDADO. LA TAUROMAQUIA DA TUMBOS. LA TAUROLANDIA SON TUMBAS. En esas estamos. ¡ Que morro, que destrozo, y machacan con que no hay alternativas!.¡ Vulgares hipócritas ablandahigos son!.

**
Nacionalizar: Hacer que pasen a depender del justo Gobierno de una nación propiedades, industrias o servicios explotados por particulares injustos. 

Tumba: Obra para enterrar un cadáver.
Tumbo: Caída violenta. Ir de mal en peor.
Ablandahigos: Ablandabrevas.
Ablandabrevas: Persona inútil o para poco.

Summus: Sumo.

 

Obras de Ángel Arranz:

EL TERCIO UTÓPICO. Crónicas Taurosociales. Lidiando fino
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JOSÉ TOMÁS: LA INCOMPRENSIÓN

Por Ángel Arranz. Otoño de 2002

Solo en matices, en detalles o en pasajes puntuales de la lidia, como un adorno, unas pinceladas de capote o de muleta, una improvisación tan inesperada como azarosa, o una inspiración tan repentina como bonita han podido excepcionalmente superar la profunda y transparente belleza de suficientes obras firmadas por José Tomás. Y selladas con la máxima naturalidad y torería también.

Pocos artistas vestidos de seda, oro y luces, quizá ninguno en toda la Historia del Toreo, han hecho más y mejores tareas en menos paseíllos.

Otro asunto de menos enjundia es que haya toreros tan respetables como esforzados o trotones que cortan más orejas...sobre todo en plazas tan dignas como intranscendentes.

Y hay toreros de otras maneras y hechuras que teniendo condiciones para aproximarse a la Tauromaquia de José Tomás, les falta compromiso, andan justitos de formación o les sobran picardías. Hay éxitos y salidas a hombros de faenas que entre el pitoncito del torete más cercano a la cintura del lidiador se hacen huecos para que pasen sin dificultad el catedrático Florito y alguno de sus licenciados mansos.

Esos fraudulentos y denunciables pitoncetes y toretes le sirven a Tomás para rascarse o acariciarse el tete. Es decir, hasta en las desequilibradas ventajas y proporciones de bastantes corridas, marca las diferencias.

¡ Claro que para la credibilidad y proyección de la Tauromaquia en su conjunto, urge implantar, imprimir y exigir la integridad del toro, del torero, del toreo, de los informadores y de los taurinos!.

Pero, ¿ que se puede hacer cuando las autoridades de esta asignatura pendiente delegan su responsabilidad en esa abstracta aberración que llaman oferta y demanda, mercado, o sandeces similares?. ¿Son autoridades o son alcahuetes, alguaciles y cómplices de tamaño desatino?.

Son lo que son, todo pero nada. En efecto, son una mezcla de individuos encubridores de productos desajustados y absurdos al servicio de intereses tan privadísimos como ocultos y nocivos.

Para muestra basta un botón- ¿ están, estamos?- en las manos, en el ánimo y a las órdenes o caprichos de un tal Bush – jefe provisional de ventas del vergonzoso galimatías actual- que curiosamente traducido al castellano, y en su tercera acepción hace referencia a la maleza. ¿ Podemos también llamar al Señor Bush Señor Maleza y a los Señoritos Bushitos Señoritos Maleantes?. Que conste mi reconocimiento a las autoridades, profesionales y aficionados de cualquier disciplina y patria que con sentido común, con sentido público y con personalidad propia desarrollan ejemplarmente sus cometidos.

¿ Y que puede hacer un creador, un genio, un alquimista, un esteta, un francotirador, un místico o un autodidacta ético y estético rodeado de tanta cobardía, de tanta hipocresía, de tanta injusticia, de tanta mentira, de tanto desasosiego, de tanto sufrimiento, de tanta maraña y de tanta basura como producen los mantenedores del cheriff y sus posibles cuatreros?.

Las personas cabales, decentes y con sensibilidad que tengan una o varias de las características apuntadas no se pueden sentir minimamente cómodas, creativas, motivadas y comprendidas en medio de tanta mediocridad, de tanta vulgaridad, de tanta brillantina en casposos ignorantes, de tanta cosmética en finolis guarrindongas, de tanta miseria, de tanta explotación por insaciables drogatas del dinero y de tantos trepas, oportunistas, conversos y perversos. Y de tantos apellidos que funcionan generacionalmente contra natura, frenando la necesaria evolución humana y humanista. Confunden y hacen confundir ficción y realidad.

Las personas generosas, sencillas, solidarias y sobrias padecen en vez de gozar en esta orgía de despropósitos donde la fuerza y la osadía hieren o amenazan letalmente a la inocencia o a la cordura. Las personas de sentimientos sensatos y sinceros se aburren, se desesperan, se exilian o autoexilian, se abandonan porque su conciencia y su estómago no aguantan más excrementos de tantos conscientes o ingenuos desalmados. Es como la pescadilla que se come la cola. Es la incomprensión.

Ignoro cuales son las causas de la retirada de José Tomás. Ignoro si hay o no razones para tomar tan drástica decisión. Por supuesto que ignoro si estas reflexiones coinciden en mucho, en algo o en nada con la filosofía, con la interioridad y con la espantada de Tomás, uno de los pocos toreros que son el toreo mismo, y capaz de contrastar un antes y un después de su paso por el único arte vivo que hay. José Tomás tiene el derecho de hacer con su capa un sayo.

Lo cierto es que en principio se va un torero de toreros y un artista de artistas con un toreo de época. El mensaje y la trascendencia de la expresividad de Tomás en el ruedo tiene demasiado calado como para entenderlo esa masa de gente amorfa, confusa, histérica y consumista que persiguen la novedad, la banalidad y la frivolidad antes que acercarse a conocer la entrega, el pundonor, la compostura y la grandeza de lo que es o parece la verdad eterna y universal.

La huella y la sangre dejadas por José Tomás en los alberos son de las más puras, más elaboradas y más cristalinas del pretérito, del presente y del futuro en la ceremonia cumbre del ritual taurino. Él no tiene la culpa del embrutecimiento casi colectivo que de momento imponen y plasman peligrosamente el talento, el talante y el estilo de los Bushitos. Pretenden resolver los problemas de los demás sin tener soluciones para los suyos.

Como se decía antes del desgraciado y misterioso 11-9-2001 torres más altas han caído. Quizá cuando pase esta inundación de corrupción y de tergiversación se instalen y completen sus obras ciudadanos admirables y espejos para las Artes, Ciencias y Oficios. Como José Tomás, por ejemplo. ¡ Que buena falta hacen para descubrir y acabar con tanto maleante y con tanta maleza!.

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