El arte de manejar los
bueyes
La IV Feria Mundial del Toro se presentaba como una dura prueba para los proveedores de carne de vacuno, afectados de forma directa por el mal de las ‘vacas locas’. Por esta misma razón, una de las firmas comerciales que desde su primera edición se hizo presente en la Feria Mundial del Toro decidió romper con cualquier miedo y convocó a un almuerzo-barbacoa de vacuno a diversos personajes taurinos. Francisco Pariente, representante de la firma Pariente, fue el propulsor de esta especie de homenaje al consumo de la carne de vacuno, en la que participaron, entre otros, los diestros Domingo Valderrama, Joaquín Díaz, Curro Durán y Luis Vilches; cantaores como Enrique Montoya o El Turronero; políticos como el delegado de la Junta de Andalucía en Sevilla, José del Valle; y periodistas como Antonio García Barbeíto, Francisco Mateos, Manuel Viera o José Enrique Moreno. Los asistentes devoraron sin ningún pudor la exquisita carne de vacuno servida en amplias barbacoas fuera de todo miedo y temor por el mal de las vacas locas, conscientes de la seguridad que arrojan los exhaustivos exámenes que están pasando las canales de las reses, los test prionics. Con carné de identidad Francisco Parientes afirma que “durante la presenta edición de la Feria Mundial del Toro se han consumido un total de 2.000 kilos de carne de vacuno”. Paralelamente a la celebración de la Feria del Toro, en otro pabellón del Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla se ha desarrollado la denominada Feria de la Tapa, modalidad gastronómica y social muy arraigada en la capital hispalense. Pariente también ha estado presente en esta Feria de la Tapa y “el balance no ha podido ser más positivo, con un incremento del 10% de ventas respecto al año pasado en el conjunto de volumen de la Feria del Toro y la Feria de la Tapa. Es decir, que pese a la exageración de las informaciones alarmantes sobre los casos de las ‘vacas locas’, la crisis no es tanta como se está diciendo”.
Medidas preventivas Desde el pasado 1 de septiembre han entrado en vigor las nuevas normas de etiquetado de carne, unas normas que, como ya se ha reseñado, cumplían sobradamente los productores más representativos del sector, como Pariente, que ya había implantado esta completa identificación de forma voluntaria desde hace varios años. “Estas medidas de control y seguridad han hecho que nuestro cliente no dude de nuestras carnes, sino que, por el contrario, ha aumentado su venta”, comenta Francisco Pariente. Por último, este productor de carne vacuno solicita que
“se aclaren las dudas de la gente, para que no tenga miedo a la hora de
consumir carne de vaca”.
La IV Edición de la Feria Mundial del Toro tiene una doble vertiente. Por un lado, permite conocer aspectos del mundo del toro a los que, normalmente, no es fácil acceder si se es profano en la materia; por otro, el visitante tiene a su disposición gran variedad de expositores en los que encontrará todo tipo de productos, unos íntimamente relacionados con el ambiente taurino; otros, algo menos. En el Pabellón comercial de Fibes puede encontrarse desde artesanos fabricantes de herramientas tales como navajas, aperos de labranza; stands especializados en marroquinería y curtido de pieles con las que elaborar zahones, botos, sillas de montar, arneses; hasta complementos tan familiares como pendientes, pulseras, carteras, etc. En este pabellón el aficionado encontrará también material audiovisual y documentos relacionados con la tauromaquia, visitando los expositores de editoriales, que además proyectan vídeos y ofrecen productos multimedia.
También es el lugar idóneo para elegir un modelo de vestido de flamenca más apropiado para cada ocasión (romerías, ferias...) o, sin ir más lejos, acercarse a las últimas ofertas de boutiques de moda que se han desplazado hasta esta Feria. Exposiciones de esculturas de bronce, bastones con motivos taurinos, complementos, decoración... El mundo del toro se proyecta de manera natural en otros ámbitos de la vida cotidiana que beben de esta fuente de inspiración y creatividad. Portal Taurino. Domingo, 11 de febrero´2001. Rocío Martínez. El arte de manejar los bueyes
José Pérez Bernal, miembro de la Asociación Cultural Los Frontiles de Villamanrique de la Condesa y uno de los encargados de participar en esta muestra, explica que la demostración comienza con la tarea de acoplar el yugo a la carreta para, a continuación, colocar las amarras. Seguidamente se traen los bueyes y se meten en el yugo, operación que se denomina "unir". Una vez que todo está listo se procede a "vestir" a los animales, esto es, ponerle la ropa para que, como dice José, estén "bonitos". Entonces comienzan las pruebas, que consisten en sortear en zig zag unos pivotes estratégicamente colocados, además de otros ejercicios como el giro de la carreta a una rueda parada, primero hacia un costado y luego hacia el otro. Otra de las maniobras es la marcha atrás y, finalmente, una llamada que se hace con la yunta parada, en la que el boyero se aleja unos metros y llama a los bueyes para que avancen hasta él. Tradición familiar
Posteriormente tiene lugar la acampada de toda la Asociación en Palacio, en la que se puede apreciar el resultado de la laboriosa tarea de vestir la carreta. La encargada de esta faena para esta ocasión ha sido María Galera, que también forma parte de esta agrupación, y que se muestra satisfecha de una tarea que le suele llevar unos cuatro o cinco días. En esta labor María cuenta con la ayuda del resto de su familia, fundamentalmente, de sus dos hijas. Los materiales utilizados son "sábanas blancas que forramos y a las que luego les colocamos guirnaldas, que son flores de papel que también elaboramos nosotras. Luego hay que engancharlas bien a la carreta", cuenta María. Todo un arte que es además una tradición en esta familia, ya que María se ocupa de esta tarea en las demás competiciones en las que participan, desde 1995, año en el que se inició el concurso de yuntas en Villamanrique, además de preparar todos los años, con más ilusión si cabe, la carreta para ir al Rocío. El adorno de la carreta exige creatividad y maña, ya que en estos concursos también puntúa el adorno de los bueyes, que llevan una faja y los frontiles vestidos, la vestimenta del boyero y, por supuesto, la carreta.
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