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Juan José Gurrola, Premio
Nacional de Artes
"La ignorancia, uno de los peores
enemigos de la fiesta". Los taurinos me han
ahuyentado de la plaza

Plaza El Toreo
La Jornada, México D.F. Lunes 25 de
octubre de 2004. Juan José Gurrola: "La
ignorancia, uno de los peores enemigos de la fiesta"
"Vivíamos en la calle de Acapulco, de donde mis
padres y yo nos íbamos a pie al Toreo de la Condesa cada domingo. A esa
casa llegaba un personaje de bigote porfiriano: Rosalío Rodríguez,
Chalío, alguacilillo de El Toreo. Recuerdo con una fuerza
extraordinaria los colores de la plaza, la barrera, el sol, y recuerdo,
a los ocho años, la primera despedida de Lorenzo
Garza, que se encerró con sanmateos.
Desde entonces, no encuentro mayor trascendencia de la memoria universal
que en una corrida, donde en un nanosegundo coinciden la vida y la
muerte", evoca Juan José Gurrola (DF, "frente a los cañones
de la Ciudadela", 1935), artista polifacético sin género
aborrecido.
Arquitecto, director de teatro y cine, actor, escenógrafo,
dramaturgo, pintor, fotógrafo, maestro, aficionado a los toros y
creador de la gurrolina, Juan José, luego de medio siglo de labor
creadora, ha sido galardonado este año con el Premio Nacional de Artes
y Ciencias, por unanimidad, "no obstante que no juego con las
reglas establecidas; yo no soy Diego (Rivera)".
"Muchos encontramos en la fiesta brava -añade- un
espectáculo verdaderamente sensacional, lo que molesta es la perversión
de ese espectáculo por parte de empresas, ganaderos, toreros, crítica.
Los taurinos me han ahuyentado de los toros. Si en el país se ha
agudizado la crisis, la fiesta de toros no puede quedar al margen sino
acusar los efectos de esa crisis. Pero ante ésta, vamos a tener que
tomar conciencia, en serio, de nuestra problemática y
posibilidades".
-¿Similitudes entre el teatro y la corrida?
-Son inusitadamente parecidos porque en ambos el artista
se juega la vida. En un segundo tiene que decidir que la mente y el
corazón le funcionen para convencer al público o al toro, en un
segundo se resuelve la incógnita pues torero y actor toman sobre sus
hombros la responsabilidad de revelar la interrogante de la vida.
-¿Has montado alguna obra relacionada con lo taurino?
-En dos ocasiones he puesto Pasiphae,
de Montherlant, donde se habla mucho del erotismo y el heroísmo de
Tauro y de la tauromaquia. En la primera puesta había incluso un toro y
una vaca reales. Aunque quizá mi mejor puesta tauromáquica haya sido
cuando partí plaza en el cortijo La Morena, de Texcoco. Juan Tomás,
cronista de espectáculos en el Esto, me dijo: 'Tú no tengas miedo, el
que tiene que tener miedo es el toro'. Fue entonces que inventé el
quite de la gurrolina.
-¿A qué atribuir el desdén de pintores y escritores
mexicanos por el tema taurino?
-Pues a prejuicios, a que quizá los pintores veían en
los toros una afición muy local, así como una herencia hispana de la
clase dominante. Pero ahí tienes el caso de Gironella, por ejemplo,
pintor taurino interesantísimo. Y desde luego yo, que he hecho
infinidad de dibujos y tintas sobre el tema. Incluso el Museo Macay, de
Mérida, tiene 12 dibujos originales míos de tema taurino, junto a obra
de Fernando García Ponce y otros grandes. Son años y años de ver, de
saber ver y de mover a ver. En lo literario, Raúl Falcó ha concluido
un libro estupendo sobre la mitología griega y la tauromaquia de El
Glison, torero excepcional estúpidamente desaprovechado.
-La modernidad no...
-Ah, se me olvidaba -salta Gurrola en su silla-; fui
amante de la rejoneadora Edith Evans cuando trajo enyesada una pierna,
imagínate. Incluso en su cortijo me soltó un novillo y me subió a un
caballo que rejoneaba solo, Palomo de nombre, creo. Pero hay de
cabalgaduras a cabalgaduras.
-¿La posmodernidad estorba a la fiesta?
-El beisbol es visto por 600 millones. José Tomás o El
Glison, no. El fenómeno taurino es la incertidumbre, por esencia es
impredecible, lo cual choca con el eficientismo de la modernidad. Pero
como original juego de arte la tauromaquia no podrá morir. Aunque la
ignorancia es uno de los peores enemigos de la fiesta. ¿Dónde reside
la emoción? Donde se sienta el miedo del universo. Con la fiesta está
perdiendo México uno de sus grandes atractivos culturales y turísticos.
-¿Y la gurrolina?
-Es muy original. Parado frente al toro vas reduciendo
los vuelos del capote, arrugándolo con ambas manos hasta hacerlo una
columna acampanada en su base. Citas y, al tiempo que embarcas a una
mano, adelantas la pierna del mismo lado, haces un quiebro y despides al
toro. ¡El ángel de la creación vuela a mi lado!
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"Pasiphae",
ventana al espíritu humano
Juan José Gurrola
Las tragedias griegas son un
medio muy eficaz para sacar a la luz la decadencia humana,
llevan al hombre a enfrentarse a los abismos de su espíritu,
a sus pasiones y su destino. El maestro Juan José Gurrola
lleva a escena uno de estos clásicos griegos, "Pasiphae".
El libreto se basa en un texto de Henry de Montherlant,
escritor existencialista que desarrolló un gusto por la
tragedia clásica y lo marcial. Se estará presentando los
fines de semana en el Teatro Santa Catarina, a partir de este
fin de semana.
Lo humano y lo divino se
conjugan en la historia de Pasiphae, esposa del rey de Minos.
Al no cumplir el monarca su promesa al dios Poseidón de
sacrificar el bello toro blanco, que llegó a las playas de
Creta como símbolo de legitimidad a su reinado, es castigado
por medio de su esposa. Pasiphae se enamora de la bestia y
sostiene con él una relación antinatural, utilizando
una máquina construida por Dédalos para tal fin, acto que
tiene como resultado el nacimiento del Minotauro.
Para Gurrola montar esta obra
es intentar revelar el espíritu de la antigua Grecia, así
como recobrar a un autor casi desconocido como Montherlant. El
director opina que el texto aborda de forma poética cómo la
mujer lleva a cabo su deseo máximo, para demostrar de manera
metafórica su superioridad sobre el hombre.
Para Gurrola, la actriz Katia
Tirado es perfecta para el papel principal, porque tanto ella
como los demás integrantes "son gente que jamás se han
vendido a ninguna televisora, son absolutamente siniestros.
Conciben el teatro como una vocación maravillosa, con una
religiosidad superior a la real", dice en entrevista.
Igualmente explica que más que tratar de comprender cada una
de las connotaciones que tiene el argumento para poder
llevarlo a escena, intenta buscar las coincidencias,
manteniendo un nivel de conciencia chamánico que le permita
casi ver la puesta en escena, pues "el teatro es un
espacio vacío que trata de aparecer en un gesto bello en un
escenario".
La obra fue representada en el teatro
Santa Catarina (Coyoacán, Méx DF) de septiembre a diciembre
de 2003
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Juan José Gurrola Iturriaga, actor y director de cine.
México, Distrito Federal, 19 de noviembre de 1935
Filmografía:
Frida, naturaleza viva
(1983) .... actor
Llámenme Mike (1979) .... actor
Kunstzentrum am Mosel (1977) .... director
(documental) (producción alemana)
Descenso del país de la noche (1974) .... guionista y actor
Landrú (1973) .... director (mediometraje)
Robarte el arte (1972) .... director (mediometraje documental)
El Topo (1969) .... actor
Mariana (1967) .... actor
Carl Nielsen (1965) .... director
(cortometraje documental)
Tellemann (1965) .... director
(cortometraje documental)
Richard Wagner (1965) .... director
(cortometraje documental)
La Sunamita (1965) .... actor (episodio del
largometraje "Amor, amor, amor")
Los bienamados (1965) .... director y guionista (episodio "Tajimara")
Vicente Rojo (1963) .... director
(mediometraje documental)
José Luis Cuevas (1963) .... director
(mediometraje documental)
Alberto Gironella (1963) .... director
(mediometraje documental)
La confesión de Stavroguin (1962) .... director
(cortometraje)

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