REPORTAJES

OTROS REPORTAJES

Acoso y Derribo: la faena campera como espectáculo

Los toreros y la Semana Santa de Sevilla: la devoción de los diestros

Dispositivo policial de la Junta para erradicar la reventa en la Maestranza

Aprendiendo a torear a orillas del Guadalquivir

Presidentes y veterinarios andaluces propondrán asociarse en el Seminario de Huelva   


Y Manuel Morilla vio cumplido su sueño


Nuevo impulso de la Junta de Andalucía a las Escuelas Taurinas


Azulejo en la Maestranza en memoria de Diodoro Canorea


Los abonados malagueños ganan una denuncia que habían presentado contra la Junta de Andalucía


Víctor Puerto, nombrado 'Hijo adoptivo' en su pueblo


Los hermanos Domecq, herederos de la esencia del rejoneo 


Balance estadístico de la temporada 2000 en Andalucía


Una plaza más grande que el propio pueblo

 
La empresa de Sevilla explica los carteles de la Feria de Abril
  Fabricando tendidos
  Pienso, luego...¿toros locos?
  Capotes a precios asequibles
  Taxidermia: un sector amenazado
Toros del futuro
Banderillas del siglo XXI

PIENSO, LUEGO... ¿TOROS LOCOS? 

PortalTaurino. Sábado, 10 de febrero de 2001. Rocío Martínez. 

La sombra de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) se cierne sobre la arena de las plazas de toros. La temporada comienza a despegar y el resultado de los primeros festejos ha sido la incineración de las reses , una medida que puede marcar un rumbo distinto en lo que se refiere a la organización de festejos. Los costes que se derivan de la cremación de los toros y la pérdida de ingresos por la venta de la carne para el consumo, encarece la celebración de espectáculos, de tal manera que, localidades que celebran festejos ocasionalmente, tendrán que pensarlo dos veces si pretenden obtener alguna rentabilidad.

Soluciones distintas se proponen pero aún no hay nada definitivo y cada sector defiende lo suyo como puede. Es el caso de los fabricantes de piensos, cuyos productos se encuentran en entredicho, y que no pueden evitar la presencia constante en los medios de comunicación de noticias acerca de embargos e inspecciones de la Guardia Civil. En palabras de Rafael Galán, delegado en Andalucía de la empresa Piensos del Tajo, "la alimentación del toro bravo es una parcela completamente ajena a la crisis de las vacas locas, puesto que la finalidad de la cría de ganado bravo es la lidia a los cuatro años". Galán explica que los piensos que fabrica su empresa son completamente vegetales y que, por tanto, es "imposible que aparezcan casos de toros afectados por el denominado mal de las vacas locas en nuestro país".

Por su parte, José Enrique Alonso, responsable de MIGASA, afirma que sus piensos son un subproducto de la pipa de girasol; por tanto, su composición es completamente de origen vegetal. Respecto a como les ha afectado la crisis de las vacas locas, Alonso asegura que no sólo no les ha repercutido negativamente, sino que, muy al contrario, el precio del pienso vegetal  ha experimentado un incremento que les ha beneficiado. 

Dieta basada en el pasto

Pero el principal responsable de la alimentación del toro de lidia es, sin duda alguna, el ganadero. El criador es el encargado de decidir qué tipo de nutrición recibirá el toro a lo largo de una vida planificada al detalle desde su nacimiento. Francisco Ruiz Meléndez, miembro de la Asociación de Ganaderías de Lidia de la Zona Sur, afirma que en la alimentación del toro hay que diferenciar varias etapas pero, antes que nada, hay que distinguir la dieta de la vaca de la del toro.

La alimentación de la vaca, futura madre del toro de lidia es, en principio, similar a la de cualquier vaca que se cría en régimen extensivo. Según Francisco Ruiz, la dieta de la vaca madre está basada fundamentalmente en lo que ofrece el campo, sobre todo, en las épocas de primavera y otoño, cuando la vegetación en la dehesa es abundante, por lo que el ganado se nutre de hierba.

Sin embargo, en la temporada estival, que se caracteriza junto con la de invierno por ser más deficitarias en cuanto a vegetación, se les suele ayudar con henos, que también son producto natural, mientras que en el invierno se le complementa su alimentación con paja. Es por ello que, según Ruiz Meléndez, se puede afirmar que la vaca, como norma general, se alimenta de lo que cría el campo, no se le ayuda con piensos, salvo en estas circunstancias o en algunas fincas en las que el suelo es muy pobre.

Respecto al toro bravo, el planteamiento cambia, ya que, al ser un animal que está destinado a lidiarse en una plaza de toros, se le va a exigir en los veinte minutos aproximadamente que permanece en el ruedo un esfuerzo enorme, por lo que, siguiendo a Francisco Ruiz, "hay que procurar que tenga un desarrollo compensado, para que llegue fuerte a los cuatro años que es cuando se va a lidiar en la plaza". Este animal se alimenta de todo lo que puede encontrar en el campo aunque, además, recibe una sobrealimentación con piensos.

Según Francisco Ruiz, estos piensos en la mayoría de los casos están compuestos por productos que se cultivan en las mismas fincas o explotaciones, mientras que el resto se adquiere en el mercado. Los piensos, principalmente, se componen de cebada, avena, habas y soja, aunque depende del ganadero la proporción de la mezcla así como la sustitución de alguno de los componentes para añadir otros, como el maíz.

Planteamiento de los ganaderos

En cuanto a cómo les afecta a los ganaderos de bravo la crisis de las vacas locas, Ruiz responde que "el problema es la inquietud que existe para que una enfermedad determinada que padece el ganado vacuno y que en Inglaterra se ha sufrido bastante, se transmita a la cadena de alimentación humana". El ganadero señala asimismo que "a nosotros nos afecta bastante en tanto nuestros toros, antes de que vayan a entrar, una vez sacrificados, en la cadena de alimentación humana, no sean portadores de esta enfermedad". Para ello, es necesario llevar a cabo una serie de pruebas como el test de priones, un elevado riesgo para el ganadero, ya que el resultado positivo de uno de estos análisis supondría el sacrificio del resto de cabezas de ganado, lo que pondría en peligro la conservación de las castas del toro bravo. 

Francisco Ruiz añade que, dado que la Administración Pública todavía no ha hecho pública unas directrices concretas para saber a qué atenerse en una corrida de toros, el planteamiento de los ganaderos es optar por la incineración de las reses lidiadas. Esto evita que la carne pase al consumo humano, por lo que ya no es necesario que se realicen unos test que, según Ruiz no tienen todas las garantías para el ganadero.

Por su parte, la Asociación de Veterinarios Especialistas en Espectáculos Taurinos (AVET) ha organizado unos coloquios en la IV Edición de la Feria Mundial del Toro, en los que de forma amplia se ha debatido el tema de las vacas locas. Bajo el título "EEB: problemática en el espectáculo taurino", veterinarios como José Luis León (Murcia), Elena Mazos (Córdoba) y Julio Fernández (Unión de Criadores de Toros de Lidia) han llegado a la conclusión de que se está alarmando demasiado sobre este aspecto, cuando sólo uno de cada mil test da resultado positivo, mientras que el número de muertes en nuestro país por causas como salmonelosis o picaduras de insectos supera con creces las previsiones sobre la incidencia de la variante humana de la enfermedad de las vacas locas.

Mientras tanto, en la calle se siguen sucediendo las manifestaciones de carniceros exigiendo medidas del Gobierno central para que actúe respecto a la disminución del consumo de carne de vaca. Y es que como cuenta Raúl, camarero de Robles Restaurantes, "lo cierto es que el cliente no se fía demasiado y antes de pedir un plato pregunta si es carne de vaca, por lo que hemos tenido que realizar algunos cambios en el menú".

 
©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España Tel: (34) 696 603026