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PortalTaurino. Martes, 13 de
marzo´2001. Francisco Mateos
Andalucía
y la propia Fiesta vivió el pasado sábado 10 de marzo un día muy especial.
Con el paseíllo formado por Manuel
Benítez ‘El Cordobés’, Enrique
Ponce y Julián
López ‘El Juli’, que rompió filas a las cinco y cinco de la
tarde, quedó inaugurada la plaza de toros de Morón
de la Frontera (Sevilla). El primer toro que saltó al albero fue
‘Lugareño’, número 173, de la divisa de Joaquín Núñez
del Cuvillo. La plaza, que lleva el nombre de su promotor y
propietario, el apoderado y ganadero Manuel Morilla, fue el centro de una serie
de actividades que se desarrollaron desde por la mañana y que compartió
protagonismo con el propio taurino sevillano.
A las once de la mañana se
bendijo la capilla de la plaza de toros, muy amplia y con tres imágenes de la
devoción de Manuel Morilla: un crucificado a mayor tamaño que el natural del
escultor Martín Nieto, una cerámica grande de Nuestro Padre Jesús Nazareno
-la principal devoción de Morón- y otra imagen en cerámica de María
Auxiliadora, ya que Morilla estudió en un colegio salesiano. El encargado de
las celebraciones religiosas, a petición de Manuel Morilla, fue el padre
Leonardo, conocido como el ‘cura de los toreros’. Con un improvisado vaso de
plástico y una simbólica ramita de olivo desparramó el agua por la estancia
“rogando a Dios para que todo el que pase por esta capilla tenga el consuelo y
la ayuda del Padre, sobre todo los toreros, para que les proteja de cualquier
accidente en esta plaza”.
Posteriormente,
y ya en el patio de caballos debido a la gran cantidad de vecinos concentrados
en este acto, el padre Leonardo ofició una misa y bendijo la puerta grande del
coso como acto simbólico de la bendición de toda la plaza. Terminada la
bendición, Manuel Morilla, acompañado del alcalde de la localidad, José Párraga,
tiró de la cuerda para que quedara al descubierto el nombre de la plaza de
toros: Plaza de toros Manuel Morilla, sobre el dintel de la impresionante
portada, en arco de medio punto y esculpida sobre la piedra. Tras el
descubrimiento, los himnos de España y Andalucía pusieron fin a los momentos más
íntimos de una jornada festiva.
La ilusión de toda una vida
Manuel Morilla, rodeado de sus
amigos y todos los miembros de su familia, incluyendo su pequeña nieta, vivió
con intensidad y mayor emoción todos estos actos. Las lágrimas afloraron en más
de una ocasión por lograr el sueño de su vida. “Desde que tengo uso de razón
me gustaron los toros, y la gran ilusión de toda mi vida era que en mi pueblo,
en Morón, hubiera una plaza de toros. Sentía una envidia muy grande por
pueblos cercanos, como Utrera, Osuna o Écija. Ahora se han dado las
circunstancias que me han impulsado a este ambicioso proyecto. El día que me
decidí a comprar la ganadería dudé si invertir ese dinero en la ganadería o
en la construcción de la plaza. En aquel momento no encontré el apoyo
necesario. Ahora ha sido distinto, sobre todo porque he encontrado la colaboración
verdadera, desinteresada, amiga y moronense del alcalde, José Párraga”
afirmaba feliz Morilla.
Posteriormente,
en el Casino de la localidad, un almuerzo para más de doscientos invitados,
entre los que se encontraban varios representantes de la Administración
andaluza, como la viceconsejera de Gobernación o el delegado de la Junta en
Sevilla, además de toreros, ganaderos, conocidos personajes de la sociedad
sevillana y amigos del impulsor del proyecto. Tras el almuerzo, los asistentes
se encaminaron a la plaza de toros, que terminó con los tres toreros a hombros
y el propietario del coso, Manuel Morilla.
Tras la corrida, Manuel Morilla,
aún emocionado, hacía balance del histórico día. “Es lógico que me haya
emocionado en muchos momentos, porque ha sido todo muy bonito y lo he vivido
como quería, con mucha intensidad. Además, el público se ha divertido, que
también era importante. Los actos de la mañana han sido más directos y han
sido muy emocionantes, porque además estaba rodeado de toda mi familia”.
Enrique Ponce le brindó su primer toro y Manuel Benítez ‘El Cordobés’, íntimo
amigo de Morilla y que reaparecía para esta ocasión, hizo lo mismo en el
cuarto. “Les estoy muy agradecidos y los dos han tenido palabras muy bonitas y
elogiosas para mí, lo que se lo agradezco a los dos profundamente. Benítez me
dijo que me quiere mucho, y Enrique igual, pues yo lo estuve apoderando dos años”.
Ahora, la plaza de Morón, en la
que se han invertido más de doscientos millones y tiene capacidad para albergar
muy comodamente a más de 5.000 personas, se utilizará en diversos espectáculos,
taurinos y de otro tipo. Ya está cerrado un acuerdo con la cantante Rocío
Jurado y con el grupo de música juvenil La Oreja de Van Gogh para que actúen
en sendas galas. En lo taurino, Manuel Morilla proyecta alguna novillada sin
caballos y a la espera del mes de septiembre, fecha de la feria local, para dar
un par de novillada y una corrida de toros.
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