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PortalTaurino. 11 de febrero de 2001. Juan Manuel Rodríguez.
En
el tercer pabellón del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, en lo que es el centro neurálgico de la actividad ferial,
lugar donde están ubicados la efímera plaza de tientas y los expositores de
las ganaderías durante esta IV edición de la Feria Mundial del Toro, tiene instalado su stand Capotes Patato.
Esta
firma zaragozana tiene dos años de existencia en el mercado -aunque proviene de
una empresa con sesenta de experiencia en el sector textil- y la novedad que
introduce es que se dedica a la fabricación de capas de brega y muletas de
forma industrial. La ruptura que esto supone con la clásica confección
artesanal está destinada, en principio, a llegar a un público que los sastres
taurinos no abarcan con su oferta. Precios realmente competitivos para que
aquellos que no pueden permitirse las más de 50 o 60.000 pesetas que viene a
costar un capote elaborado artesanalmente -desde el profesional que lo requiera
para la tienta hasta el aficionado que desee obtenerlo para hacer toreo de
salón o simplemente con fin decorativo- tengan posibilidad de hacerse con
uno. La diferencia de precios es sensible. El capote ventoso,
realizado en algodón sin utilizar sedas y confeccionado en un tamaño estándar
de 1,20 metros, cuesta 15.000 pesetas y el precio del denominado
capote cadete, de menor peso y dimensiones que el anterior, es de 10.000
pesetas.
Producción
industrial
Para
la confección de un capote usan doce metros de tejido, de153 centímetros de
ancho, repartidos entre los cuatro cortes de que consta cada capa: el anverso de
color fucsia, el reverso, amarillo o azul y los dos interiores que sirven
para darle peso y que constituyen el apresto del capote, de color blanco e hilos
encolados cuyas fibras se van rompiendo con el uso, lo que hace que gane
flexibilidad.
Capotes Patato produce al mes una cantidad aproximada de 150 capas de brega.
Utiliza para la producción del tejido maquinaria belga de la ingeniería
catalana Picañol, que no realiza los ligamentos de los hilos mediante
fricción, sino con aire para evitar que haya desgaste tanto en el tejido como
en la maquinaria.
Iniciativa
exitosa
Los propietarios de Capotes Patato manifiestan sentirse
"orgullosos de la aceptación que está teniendo su iniciativa" y
satisfechos de haber "cubierto un hueco que existía hasta el momento en el
mercado". Un hecho cierto es que en esta edición de la Feria del Toro el
stand de la empresa aragonesa está siendo muy visitado por el público
asistente y que son no pocos los aficionados que se han hecho con alguno de sus
capotes y muletas durante estos días.
Estos fabricantes de capas además han tenido un importante volumen de ventas
gracias a que han surtido a Canal Plus de capotes para las promociones que con
ocasión de los festejos taurinos realiza la cadena de televisión entre sus
abonados. Además de ello, en este momento intentan llegar a un acuerdo en el
mismo sentido con Vía Digital.
Para llegar al mayor número de potenciales compradores, tanto en España
como en el resto del mundo, Capotes Patato ha inaugurado una web, escaparate
desde el que muestra su oferta a todo el planeta taurino. La dirección en la
que se puede visitar a la empresa zaragozana es: www.capotes-patato.com.
Figuras
del toreo
Hasta
el momento no surten a figuras porque, según manifiestan los empresarios,
"es un mundo muy cerrado y los matadores suelen estar muy apegados a los
sastres taurinos. Nosotros no hacemos satrería. Somos una fábrica". De
todos modos, no descartan que en el futuro se encuentren entre sus clientes
algunos de los maestros que ocupan los puestos más altos en el escalafón:
"Todo llegará poco a poco". Afirman ser conscientes de que cada
profesional del toreo tiene gustos propios y que son "gente muy
especial" en este sentido. Por ello ofrecen también capotes profesionales
en los que el matador recibe una atención personalizada, adaptada a sus
necesidades en peso, dimensiones y materiales de confección de la capa, en
concordancia con la seriedad y el respeto que se merece la Fiesta y su
integridad, de la que se declaran amantes.
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