“Estoy tranquilo, pero
no satisfecho”
Miércoles, 31 de enero´2001
La empresa de Valencia viene siendo en los dos últimos
años el conejillo de indias de varias estrategias taurinas. Roberto Espinosa,
el empresario del coso de la calle de Játiva, lo sabe “y lo acepto con
resignación”. Acaba de dar a luz los carteles falleros y ya puede respirar
tranquilo; ahora sólo cabe esperar la respuesta del público sobre lo que han
sido dos ajetreados meses de darle vueltas a las combinaciones más atractivas
que ha podido, o sabido, hacer para el coso valenciano.
PortalTaurino:
¿Satisfecho por el resultado final?
Roberto Espinosa: Más que satisfecho, tranquilo porque he hecho todo
lo que ha estado a mi alcance para ofrecer a mis clientes lo mejor. Pero, como
todo el mundo sabe, no he logrado insertar a todos los dos toreros que eran mi
gran objetivo, José Tomás y Joselito, y por lo tanto no puedo estar
satisfecho
PT:
Desde hace dos temporadas le ‘crecen los
enanos’. ¿No le molesta ser quien pague primero los platos rotos?
RE: Me molesta y me cabrea, ¿pero qué puedo hacer? Mi
equipo y yo sabemos que tenemos en nuestras manos la primera gran feria de la
temporada, que es una plaza de primera categoría, y bajo esas premisas
trabajamos. Hace algunas temporadas, las complicaciones quizá se trasladaban
a la Feria de Abril como antesala inmediata del gran ciclo por excelencia, San
Isidro. Ahora parece que esos conflictos se han trasladado a las Fallas. Por
un lado, ya le digo que me cabrea, pero por otro me congratulo, porque eso
significa que la Feria de Fallas importa mucho y está más valorada. De todos
modos, cada plaza tiene sus ventajas e inconvenientes. Y si no, ahí está el
tema de la plaza de Zaragoza, a finales de temporada, que a la empresa le
cuesta un mundo hacer un ciclo con todos los toreros que deben estar en una
plaza de primera categoría; y es que en todos lados cuecen habas.
PT:
Había dicho que sus grandes objetivos eran José
Tomás y Joselito, y este año vuelven a estar fuera de Fallas...
RE: Así es. No significa que los demás toreros no me
interesaran, sino que los demás no me iban a poner las trabas que me plantean
estos dos diestros y su apoderado. El problema, como el año pasado, ha sido
la televisión. Lo que ellos piden es casi imposible, negociar directamente
con los responsables de las cadenas televisivas. La televisión quiere tan sólo
un interlocutor válido, y como promotores del espectáculo taurino, es lógico
que negocien con la empresa. Los toreros cada vez cobran más, lo que no me
parece mal, porque se juegan la vida. Pero para pagar sus honorarios no
podemos seguir exprimiendo al aficionado, que ya paga unas entradas a un
precio considerable. Por eso se hace necesario buscar nuevos ingresos,
ingresos atípicos, y una de las formas válidas es a partir de la retransmisión
por televisión.
PT:
¿No le planteó en ningún momento Martín
Arranz algún problema en el tema de compañeros y ganaderías?
RE: No, prácticamente ninguno.
PT:
¿Prácticamente?
RE: Bueno, verá. Yo le dije desde un principio que
estaban abiertos todos los carteles. He hecho un gran esfuerzo por no cerrar
ningún día hasta que no se pronunciaran definitivamente. Y le estoy diciendo
la más absoluta verdad. Le ofrecía la posibilidad de que José Tomás
toreara como el que más, a dos tardes, pero eligió las dos tardes junto a
Enrique Ponce. Como se entenderá, tengo que repartir a las figuras para que
cada cartel tenga el suficiente tirón y, además, no se me encarezcan tanto
los carteles. Le ofrecí a Martín Arranz la posibilidad de que cada uno de
sus toreros, José Tomás y Joselito, hicieran el paseíllo cada uno en una de
las dos corridas de Ponce, y el otro paseíllo en otra corrida, pero tampoco
accedió.
PT:
Martín Arranz también se ha quejado del
tratamiento económico para la posible contratación de José Tomás...
RE: Le
pedí a Martín Arranz que me dijera una cantidad por la actuación de cada
uno de sus toreros, pero prefirió que fuera la empresa quien dijera cuánto
estaba dispuesto a pagar por su contratación. Le ofrecimos una cantidad, la
que creíamos, honestamente, que estaba en función a su categoría y a
nuestras posibilidades. Parece que este dinero no estaba dentro de lo que
consideraba correcto. No obstante, le repito que nunca nos hemos cerrado en
banda a ningún tema, salvo a la televisión, porque es un tema que ya estaba
contratado de antemano. Lo lógico hubiera sido que nos hubiera dado la
posibilidad de haber realizado una contraoferta después de haber estudiado
con mi equipo la viabilidad de aumentar su caché, pero ya no hubo opción a
presentarle otra propuesta económica para que la estudiara.