“El problema no es la
televisión, sino cómo se utilice”

Miércoles, 4 de abril´2001. Francisco
Mateos. Fotografia de Javier Martínez.
Está totalmente recuperado de las lesiones que le produjo
un gravísimo accidente cerca de su finca sevillana de Constantina, cuando un
coche invadió su carril y el conductor de aquel vehículo falleció.
Teléfono en mano, como corresponde a cualquier apoderado que se precie,
ultima los contratos para dos de los toreros básicos en cualquier ciclo
taurino: Espartaco y Pepín Liria. Especialmente motivado está este año con
Espartaco, que se despide de los ruedos. Rafael Moreno afirma que “los dos
me van a dar muchas tardes de recompensa este año”. Y su recompensa no es
otra que verles disfrutar a ellos y al público en las plazas
PortalTaurino:
¿Está totalmente recuperado de sus lesiones del accidente de tráfico?
Rafael Moreno: Fue un
accidente que impresiona mucho. Ver que un coche rompe la mediana y se te
viene encima, de frente, a una fuerte velocidad,... es para no volver a
pensarlo. Yo me tiré para un lado, a un arroyo, y, como pude, a gatas, pude
salir del coche. Como me encontraba más o menos bien, aunque tremendamente
dolorido y con muchas magulladuras, fui a ver cómo estaba el otro coche, y me
di cuenta rápido que el chaval estaba listo... Fue todo muy desagradable y la
única conclusión que saco es que hay que tenerle mucho respeto tanto a la
carretera como a los coches.
PT:
La temporada de Espartaco del año pasado, la de la reaparición,
fue frustrante porque apenas pudo desarrollar la campaña con normalidad, ya
que varios percances acortaron mucho el año taurino. ¿Cómo lo ha visto en
este inicio de temporada?
RM:
Muy bien, muy animado y con muchas ganas. Está en Espartaco, y con
eso ya sabe la gente y los taurinos lo que quiero decir. Le hace mucha ilusión
esta temporada del adiós. Incluso, en algunos festivales, se ha puesto de
rodillas para recibir al toro en el tercio. Está en un plan que como un toro
le medio entre en la muleta en una plaza importante va a formar un lío muy
importante. Este año ha comenzado a prepararse antes, consciente de la
importancia de su despedida y de que el público le espera con expectación.
Ha hecho mucho campo y está participando en varios festivales.
PT:
Ha sorprendido la entrada de Espartaco en el cartel del Domingo
de Resurrección en Sevilla, cuando él mismo había declarado en
PortalTaurino en una entrevista que esa no iba a ser su guerra, que él ya había
toreado muchas veces en ese día y que, si venía, perfecto, pero que no iba a
plantear ninguna batalla en ese sentido, sino que se conformaba con dos tardes
en la Feria; al final, la empresa decidió ponerlo el Domingo de Resurrección
y la segunda corrida en farolillos...
RM:
El Domingo de Resurrección era su sitio. A las figuras siempre hay
que darles su sitio lógico. A mí, todos los años me ha pasado bien, cuando
se comienzan a hablar de los carteles en plan de quiniela, que si mengano no
viene, que si fulano viene a tantas corridas. Yo prefiero hacer
calladamente mi trabajo, y al final, siempre queda cada no en su sitio. Es
bueno esto de las quinielas, porque se empieza a hablar de toros y comienza el
gusanillo y la expectación, pero yo hablé desde un principio con Eduardo
Canorea del Domingo de Resurrección para Juan Antonio y él siempre me dijo
que le daría a Espartaco el sitio que era suyo. Lo que pasa es que Juan
Antonio no se planteaba ninguna pelea ni en Sevilla ni en ningún sitio,
porque él lo que quería era venir dos tardes y después la despedida en San
Miguel, en septiembre. Pero en el mundo del toro hay mucha más sensatez de lo
que muchas veces se presupone y, como en este caso, todo sale como tiene que
salir. Juan Antonio no le va a hacer ascos a ninguna plaza, lo que pasa es que
también hace falta que las empresas muestren interés para contratarlo, pero
tampoco por nuestra parte queremos trato de favor porque sea su último año.
No, eso no; vamos ser justos y a ponernos cada uno en su sitio.
PT:
Pero desde hace varios años no sólo lleva a Espartaco, sino
también a Pepín Liria. ¿Satisfecho con su colocación en Sevilla?
RM:
Sí, claro. Viene a dos tardes, como no podía ser de otra forma.
También con Liria se hicieron muchas quinielas –se ríe-, que si viene sólo
a una corrida,... Incluso él, preocupado por los comentarios, me llamó por
teléfono para decirme cómo iban las negociaciones, y yo le tranquilicé
asegurándole que, al final, las cosas saldrían como tenían que salir. Pepín
sabe que yo le defiendo sus cosas hasta donde se puede y son justas, y él
confía plenamente en mí y nos entendemos perfectamente. Además, tanto Liria
como Espartaco saben que yo soy su apoderado por obligación, es decir, porque
ellos quieren. Yo no tengo ningún papel firmado, ni mucho menos.
PT:
Lleva a dos toreros que torean en plazas en las que las empresas
tienen contrato con plataformas de televisión, que tanta problemática viene
acarreando desde el año pasado. ¿Cuál es su postura en este asunto?
RM:
La televisión no es algo a lo que se le tenga que hacer asco
porque sí. Es un medio que todo el mundo utiliza, y a ella le deben muchos
espectáculos una gran proyección, como puede ser el baloncesto, que se juega
en canchas reducidas de aforo, pero que a través de la televisión
entran más personas. Lo malo no es el medio, sino cómo se utilice. En mi
caso, mientras se utilice bien, no tengo problema alguno. No creo que haya
cosas buenas y malas, sino bien o mal utilizadas. Así, adoptar una postura
tajante y radical al respecto no me parece lo más acertado, aunque respeto al
que tenga esta idea y la lleve a efecto.
PT:
Pero, tal y como están las cosas, incluso alguno de sus toreros
se podría ver afectado indirectamente por las imposiciones televisivas de
otros toreros...
RM:
Efectivamente. Se puede llegar al punto de que, si a nosotros, en
una plaza concreta, nos interesa la televisión, y a otro torero no le
interesa, tengan que encuadrarse en corridas distintas, para que uno sea
televisado y el otro no. Podemos llegar a ese extremo, aunque tampoco hay que
rasgarse las vestiduras, porque no pasará nada. Cuando yo he hablado con las
empresa, éstas siempre me han dicho con antelación si había o no televisión;
nunca me he sentido engañado.
PT:
Pues últimamente, algunos apoderados se han sentido engañado
con alguna empresa con el tema de la televisión...
RM:
Ese será su problema. Creo que, a estas alturas, todos sabemos que
determinadas ferias están contratadas con plataformas de televisión desde
hace años. Yo lo sabía, y si otros no se habían enterado bien, será
problema del que no lo supiera.