“Intento conjugar
las dos cualidades necesarias: valor y cabeza”
Martes, 13 de
febrero´2001.
El domingo pasado hacía su segundo paseíllo de la temporada en el
ciclo de novilladas que ha organizado la plaza de Vista Alegre, en Madrid,
y el resultado no pudo ser más exitoso: tres orejas a los utreros de
Ortega Cano, con el hierro de Yerbabuena. Este joven diestro madrileño de
18 años busca su sitio en el escalafón de novilleros y apunta buenas
maneras para lograrlo.
PortalTaurino:
Tras el esfuerzo para lograr el triunfo, ahora habrá que esperar a que
tenga su recompensa.
Matías Tejela: Yo soy de los que piensan que todo esfuerzo siempre
tiene su recompensa de algún modo. Lo del pasado domingo ha sido importante.
Son tres orejas ante la afición madrileña, aunque no sea en la plaza de Las
Ventas. Además, la prensa estaba allí para contar lo que vio y ha tenido su
repercusión; al menos, mi nombre suena un poquito más. La final de este
ciclo de novilladas creo que es el 25 de febrero, y yo espero poder estar
entre los elegidos como triunfadores para poder participar en esa novillada
final.
PT: De todos modos, su carrera
parece que ya comenzó a entonarse el pasado año, porque saldó la temporada
con un buen puñado de novilladas.
MT: Sí, no estuvo mal, aunque a un torero
siempre le gustaría torear más. Debuté con caballos en verano del año
pasado y en esa media temporada que permanecí con los del castoreño pude
llegar a sumar 19 novilladas picadas, que no es mal número para como están
las cosas.
PT: Ha sido alumno de la Escuela
de Tauromaquia de Madrid, pero parece que no siempre estuvo presente en su
vida la afición por la Fiesta de los toros.
MT: Como dice, de niño no me atraía este mundo,
no era de los típicos niños que de chico ya están alrededor del mundo
taurino. De hecho, me apunté a la Escuela de Tauromaquia de Madrid como el
que se apunta a un gimnasio con sus amigos, como si fuera un juego para poder
aprender una cosa nueva, y fue estando dentro de ella, cuando conoces de
verdad este mundo, cuando me comenzó a aflorar la afición como torero.
PT: ¿Ha encontrado grandes
diferencias entre el eral y el utrero?
MT: Sí que hay diferencias, pero lo cierto es
que me siento mucho más a gusto con el novillo picado, que tiene mayor
volumen y te deja hacer más cosas; sobre todo no desborda tanto en la muleta
al iniciar la faena.
PT: La temporada sigue hacia
delante y el sábado sumará su tercer paseíllo.
MT: Este sábado 17 de febrero hago el paseíllo
en la plaza de toros de Illumbe, en San Sebastián, en el Encuentro Mundial de
Novilleros. Por lo que se ve, y como dicen muchos taurinos, ahora parece que
está pasando por delante mía ese tren del éxito y yo quiero subirme en él
y no dejarlo escapar.
PT: Y para los que no le hemos
visto torear, ¿cómo es su toreo?
MT: Un torero tiene que tener valor y cabeza para
poder funcionar, y más aún cuando se es novillero. Sólo con arte no se
puede tirar para adelante en este complicado escalafón, porque la competencia
es fuerte. Hay que ser más completo. La cabeza sirve para solucionar los
problemas que te van planteando los animales, pero también hay que tener
pellizco y gusto para ser capaz de torear con elegancia. Esas dos cualidades,
valor y cabeza, son las que yo intento conjugar a diario.