“Estoy buscando mi
propia personalidad dentro del ruedo”
Miércoles, 14 de
febrero´2001
Su nombre ya destacó entre los componentes del escalafón de
novilleros del año pasado, siendo uno de los novilleros básicos en
cualquier festejo de esta categoría. La carrera del torero de
Valdemorillo (Madrid) no está siendo fácil y en su haber lleva ya un
buen número de cornadas, varias de ellas de gravedad. De hecho, en la
Feria de San Blas de su pueblo, Valdemorillo, ha sufrido un nuevo percance
del que ya se recupera en su domicilio, una vez que ha sido dado de alta
del hospital madrileño de La Zarzuela.
PortalTaurino:
¿Cómo se encuentra del percance?
Julio Pedro Saavedra: Ya bastante recuperado,
aunque aún molesto por las curas en la herida. Ha sido una cornada doble.
PT: ¿Por qué llegó la cogida?
JPS: Por querer la razón, como tantas veces me
ha pasado. El afán de triunfo lo tengo presente cada vez que hago el paseíllo,
y eso repercute en mi propio físico. Más aún cuando se trataba de torear en
mi pueblo, en Valdemorillo. Y me ha dado mucha rabia, porque estaba puesto en
otra novillada, y ya ves, no he podido ni terminar la primera. Son cosas que
pasan y que se tienen que aceptar tal y como vienen.
PT: Parece que en su caso manda más
el corazón que la cabeza, porque con una cornada grave cómo iba a estar
preparado al día siguiente...
JPS: Pues llegué hasta a intentarlo. Quería
torear en la segunda novillada y así se lo dije a los doctores que me
atendieron. Yo quería superar el percance con hombría. Cuando me llevaron
hasta el hospital de La Zarzuela para operarme estaba muy dolorido, pero creí
que podría torear pasadas 24 horas, porque quería estoquear la novillada del
maestro Antoñete. Incluso me puse en pie, pero fue imposible, porque el pitón
del toro me había partido los gemelos, una cornada de 15 centímetros, que no
me permitía tener fuerza en la pierna. Antoñete me hizo llorar, porque el
maestro tuvo el gesto de ir a verme al hospital, algo que me sobrecogió y me
llena de orgullo.
PT: Son ya muchas cornadas...
JPS: Sí, si las cuentas no me fallan, ésta ha
sido la número once, y las ha habido graves, como la del año pasado en la
Real Maestranza de Sevilla. Pero aquí se está para llegar a lo más alto, y
el que lo persigue tiene que sufrir, y así lo acepto.
PT: Se está curtiendo a ritmo de
vértigo. ¿Nota cambios en su toreo?
JPS: Sí que lo noto. Del año pasado a esta
nueva temporada creo que ya hay muchos cambios. Aún estoy buscando mi propia
personalidad dentro del ruedo, mi estilo y sello propio. Intento que cada
lance o muletazo tenga un sabor distinto al de los demás. Últimamente estaba
más centrado en el capote, para que las chicuelinas tuvieran un toque
personal, así como otros quites.
PT: ¿Y cómo afectan estos
percances a la moral de un torero joven?
JPS: Cuando te hieren tantas veces como en mi
caso parece que nunca se llegará a la recompensa por tanto esfuerzo, que no
tienes la ayuda que necesitas para tirar adelante. Pero eso ocurre en un
principio, tras la cornada, por la rabia. Después te animas tú solo, te
vuelves a ilusionar, porque la afición y ganas de triunfo son muy fuertes, y
te vienes arriba.
PT: ¿Para cuando su reaparición
tras la cornada?
JPS: Estoy puesto en la Feria de Novilladas de
Nimes (Francia), y es algo que no quiero perderme, por lo que, casi con toda
seguridad, volveré a vestirme de luces el día 24 de febrero.