OTRAS ENTREVISTAS
El Juli, torero: "He notado al público sevillano cambiante conmigo"
Manuel Caballero, torero: "Lo que único que deseo es disfrutar de nuevo de los olés de la Maestranza"
Luis Vilches, torero: “Tomar a alternativa en Sevilla era el sueño de mi vida”
José Antonio Campuzano, torero: "Hoy no perdonan a nadie"
Jesulín de Ubrique, torero: "Ahora es cuando no puedo cometer errores"
José Antonio Canales Rivera: “No se puede ir contra todas las leyes de la tauromaquia”
Rafael Moreno, apoderado: "El problema no es la televisión, sino cómo se utilice"
Juan José Padilla, torero: "Había que demostrar que la portagayola no tiene truco"
Vicente Bejarano: “Estoy luchando para vencer, no para perder”
Manolo Vázquez: "A la fiesta se la ha atacado por los cuatro costados".
Jesús Millán, torero: "Ahora deben responder las empresas y el público"
Pepín Liria, torero: "Mi corazón todavía sigue aguantando"
Manolo Carrión, torero: "Los contratos me los tengo que ganar en la plaza"
Ruiz Manuel, torero: “Hay muchos apoderados, pero no son tantos los que valen”
Juan Pedro Domecq, ganadero: "La mayoría de los ganaderos no conocen el origen de los piensos"
Manuel Benítez El Cordobés, torero: "Ahora no me para nadie"
Fernando Cepeda, torero: “Lo importante no es cuánto se torea, sino cómo se torea”
Eduardo Ordóñez, presidente de la Asociación Andaluza de Escuelas taurinas: “Los padres están perjudicando a los alumnos de las escuelas”.
Alfonso Perales, consejero de Gobernación de la Junta de Andalucía: "El ministro Arias Cañete ha provocado un alarmismo innecesario"
Jesulín de Ubrique, torero: “Antes me tomaba el toreo como un trabajo”
Joselito, torero: “Donde no me quieren, no voy; soy un chico educado”
Martín Antequera, antes de su alternativa: "No quiero pensar en el pasado, sino sólo en el presente"
Domingo Valderrama, torero: "Siempre he creído que tenía hueco en Sevilla"
El ganadero Alvaro Domecq ya está en casa.
Victorino Martín García, ganadero y veterinario: "Las carnes de los toros deben pasar a la cadena alimentaria"
Salvador Vega, novillero: “Lo que asusta es quedarse en casa parado”
Antonio Chenel, Antoñete, torero: "Torear me da vida"
Raúl Gracia, El Tato, torero: "El traje de luces es más transparente de lo que parece"
Enrique Patón, empresario: “A José Tomás le hemos dado todas las facilidades, y no está”
Julio Pedro Saavedra, novillero: “Estoy buscando mi propia personalidad dentro del ruedo”
Matías Tejela, novillero: “Intento conjugar las dos cualidades necesarias: valor y cabeza”
Eva Florencia, novillero: "Estoy deseando debutar con picadores"
Fidel Astudillo, presidente del Consejo Andaluz de Veterinarios: "Es necesaria una opinión sólida que tranquilice a la población"
Morante de la Puebla, torero : “La empresa de Sevilla no me ha tratado bien; me ha dejado el último”
Felipe Luis Maestro, presidente ejecutivo de FIBES: “En estos dos primeros días, la Feria ya ha crecido un 60%”
Ramón Valencia, empresario: "Nuestro silencio sólo se entenderá cuando se conozcan los carteles"
José Luis Triviño, novillero: "Estoy dispuesto a ser torero como sea"
Francisco Manuel Morilla, apoderado: "Javier Conde está en un momento extraordinario"
Eduardo Dávila Miura, torero: “Es distinto ser un señor en la vida que un señorito”
Roberto Espinosa, empresario : "Estoy tranquilo, pero no satisfecho"
Víctor Janeiro, torero: “Ojalá consiga en el toreo lo que ha logrado mi hermano”
José Cutiño, empresario: “Puede que me presente al concurso de la plaza de Algeciras”
Manuel Morilla, empresario: “Amenazo con volver; sólo hace falta que me ilusione un torero”
Espartaco padre, torero: “Toreros hay muchos, pero a figura sólo llegan los elegidos”
José Luis Martín Lorca, empresario: "La feria de Málaga tendrá medio mes seguido de toros"
Manuel Benítez 'El Cordobés', torero: "Ni me he retirado, ni me retiraré nunca"
Ortega Cano, torero: "Si yo me gusto, le gustaré al público"
Espartaco, torero: "Cuando un torero cumple todas sus metas, ¡puerta!"
Manolo Camará, apoderado: "Canorea es inteligente y dará a Morante el sitio que merece"
Luis de Pauloba, torero: "Esta debería ser mi temporada definitiva"
Albert Boadella, actor: "Jamás haré una obra taurina porque el toreo es una arte vivo"

 

LAS ENTREVISTAS DE PORTALTAURINO

Entrevista a Antonio Ruiz, Espartaco Padre

Francisco Mateos
PortalTaurino
Antonio Ruiz, 'Espartaco padre'

“Toreros hay muchos, pero a figura sólo llegan los elegidos”

Dos sueños por cumplir

Jueves, 25 de enero´2001Espartaco padre. Foto de Javier Martínez.
En el mes de marzo cumplirá sesenta años, aunque ni por su espíritu, ni, sobre todo, por su extraordinaria fortaleza física, parece que ostenta esa edad. Ha sabido mantenerse en ese complicado segundo plano al que es tan difícil de renunciar cuando se es, además de padre, pieza fundamental en la carrera de una importante figura del toreo. Antonio Ruiz, el primero de los Espartaco, fundador de una saga que ha dado gloria a la Fiesta en las últimas décadas, sigue conservando intacta la afición que le inclinó al sueño de querer ser torero. Esa pasión por la Fiesta le sigue empujando a entrenar todos los días desde las siete de la mañana hasta las dos de la tarde, ayudar a Juan Antonio, aconsejar a los muchos novilleros y toreros que le buscan para mejorar la técnica...

PortalTaurino: ¿Cómo empieza su afición por el mundo de los toros?

Espartaco padre: mi familia no tenía antecedentes taurinos; yo fui el primero en intentar ser torero. Con 14 años me fui a la finca El Toruño, por mediación de un capataz de la ganadería de Guardiola. Estuve allí de piensero, echándole de comer a los toros. Trabajé junto a Joselito Calderón. El ganadero, Juan Guardiola, nos daba mucha cancha en las fiestas que se celebraban en la placita de tientas sobre todo cuando por allí estaba su hermano Salvador, el rejoneador. Allí dimos nuestros primeros capotazos a las vacas. La trágica muerte de Salvador en la plaza de Palma de Mallorca y algunas travesuras de Joselito Calderón y mía, propias de la edad, provocaron que aquella etapa terminara. Joselito se marchó para Madrid y yo me fui para Gómez Cardeña, la finca de Juan Belmonte.

PT: ¿Cómo le fue en esa etapa en la que estuvo cerca de Juan Belmonte?

MB: Me quedaba a dormir en un pajar del ganado. Pronto me vio allí Belmonte y le preguntó a sus vaqueros que quién era, y ellos le dijeron que se trataba de un chaval que quería ser torero y que se negaba a irse de la finca. Belmonte me llamó y me estuvo haciendo varias preguntas. Recuerdo que me llamaba ‘el remendao’, porque el pantalón estaba lleno de remiendos. Es curioso, porque siempre siguió haciéndolo, ya que después de cada festejo terminaba con el vestido completamente destrozado por las continuas volteretas que sufría. Belmonte se portó muy bien conmigo. Me compró ropa y me adecentó una habitación en la finca; incluso habló con Paco Doña, de la plaza de Jerez, para que me pusiera en algunos festejos. Yo estaba encantado de trabajar para él, en el guadarnés, cuidándole las monturas y los caballos. La parte humana de Belmonte es impresionante. Para mí ha sido como mi segundo padre, porque lo conocí siendo un niño, con hambre y sin futuro, y fue él quien me acogió. Pronto hablaría también con sus sobrinos, Juanito y Pepe Belmonte, para que me ayudaran, y me pusieron en 36 novilladas. Posteriormente, cambié de apoderados y me cogió El Pipo; fue la época de El Cordobés, con quien toreé mucho. En el año 62 sumé 52 novilladas.

PT: Y llegó la hora de pasar al escalafón superior, al de matadores...

MB: La alternativa la tomé el 19 de marzo de 1966, en la plaza de Huelva. Rejoneó Álvaro Domecq Romero. El padrino fue Emilio Oliva y el testigo Efrain Girón, con toros de Eloy Jiménez Prieto. Estuve tres o cuatro años de matador, pero la verdad es que toreaba poco y las cosas no rodaron. Tuve la suerte de que Diodoro Canorea me llevó la plaza portuguesa de Cascais y cada temporada toreaba bastante allí, con lo que pude comprarme mi casita en Espartinas.

“No soy partidario de que un padre apodere a su propio hijo; la figura del padre debe quedar siempre a la sombra”

PT: ¿Qué cualidad le faltó para llegar arriba?

MB: Ser figura del toreo es casi imposible. Hay muchos toreros, pero figuras sólo pueden ser unos pocos elegidos, porque se tienen que reunir una serie de cualidades muy importantes, y por eso todo el mundo no puede ser figura. A mí, Belmonte me puso en el camino para ser figura, y si no llegué a serlo es porque algo fallaba. De mí, los que me han visto, siempre han dicho que tenía mucho valor, pero que me faltaba cabeza. Hay una anécdota de Belmonte, que, después de verme en una plaza, me dijo que nada más saliera el toro me pusiera detrás del burladero y me agachara para que viera que tenía los cojones más grandes que los míos. Con ello quería decirme que en el toreo no todo se basa en el valor.

 Espartaco padre durante la entrevista. Foto de Javier MartínezPT: ¿Y cómo encaja que, siendo el primero de los Espartaco que hubo en el toreo, se le conozca como ‘Espartaco padre’?

MB: Encantado. Es curioso, porque cuando llamo por teléfono a profesionales taurinos soy yo mismo el que me presento como el padre de Espartaco,  ya que por Antonio Ruiz a secas no me localizan.

PT: En la actualidad, los padres de varios toreros importantes están tomando mayor grado de protagonismo. Bajo su experiencia de tantos años, ¿cuál debe ser el papel que debe adoptar el padre de un torero?

MB: Todo padre quiere para su hijo lo mejor, y por eso es perdonable todo lo que hagan los padres de toreros que no hayan sido antes torero, porque no conocen el tema. Yo he estado con Juan Antonio desde que era becerrista, desde que, a través de Manolo Luque, Pablo Lozano se interesó por mi hijo. Me fui con él a América, ya que por la edad no le permitían aún torear en España. Creo que el padre de un torero puede estar al lado de su hijo en todo lo que necesite, pero sin ser protagonista de nada, a la sombra, en la preparación, ayudándole. Por eso creo que debe tener su propio apoderado, al margen de la ayuda que pueda aportar el padre. No comparto la idea de que un padre apodere a su propio hijo.

PT: Su hijo se retirará, casi con toda seguridad, a finales de esta temporada. ¿Comparte esta decisión?

MB: Si yo fuera él me hubiera retirado incluso antes, porque lo tiene todo y ha conseguido lo que se ha propuesto. Es un hombre muy feliz con sus hijas y su mujer, que es encantadora y extraordinaria, porque todo parece que le ha venido rodado a Juan en esta vida. Pero él, cuando le he dicho que ya debía retirarse, me contestaba “bueno, papá, y  tú cómo me dices que me retire si tú mismo toreas en festivales”.

PT: ¿Por qué varios toreros destacados en el escalafón, como han podido ser los casos de Pepín Liria, El Cordobés o más recientemente El Califa, le han buscado en los inviernos para que les ayude a corregir ciertos defectos?

MB: Yo no he sido figura porque algo me ha faltado; eso es así de claro. Pero, sin falsa modestia, creo que soy un buen profesional y, sobre todo, buen aficionado. Veo al torero por fuera y sé qué le ocurre. Y lo más importante es que soy capaz de transmitirle cuál es el fallo. Que toreros importantes me pidan ayuda es para mí un orgullo.

PT: Hace algunos años se decidió a estrenarse como apoderado. ¿Lo volverá a hacer?

MB: Apoderé a Juan Manuel Benítez porque tenía unas cualidades muy buenas, pero después, en el desarrollo de la temporada no lo vi claro; por eso duró tan sólo unos meses. Pero es algo que me ilusiona y que estoy seguro que volveré a intentar en el futuro, porque mi vida es el toro. Pero eso sólo será cuando mi hijo se retire; mientras tanto seguiré con él, porque está acostumbrado que sea yo quien le haga de toro con el carretón.


Tres toreros de una misma saga. Foto de Javier MartínezDos sueños por cumplir

Los dos hijos toreros de Antonio Ruiz –tiene otro, Manuel Jesús, que es picador–, Francisco Jose ‘Espartaco Chico’ y Juan Antonio ‘Espartaco’, tomaron la alternativa en Huelva, como su padre. El doctorado de Juan Antonio estaba previsto que se celebrara en la plaza de Jerez, compartiendo cartel con Antonio Ordóñez y Rafael de Paula, un cartel extraordinario. Pero las fuertes rachas de viento provocaron que se suspendiera la corrida. Manuel Benítez ‘El Cordobés’ le dijo entonces a Juan Antonio que reaparecería para concederle la alternativa, lo que se llevó a cabo ya en la plaza de Huelva. Espartaco padre ha toreado junto a sus dos hijos en una ocasión, en Espartinas, aunque ellos vestían de luces y él de corto. Le quedan dos sueños por cumplir en esta vida, que aún no sabe si podrán ser realidad. Uno de ellos es volver a torear en la Maestranza, aunque sea en un festival, junto a Juan Antonio. “Y mi segunda ilusión es que la última corrida de Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’ sea en una corrida de toros que comparta cartel conmigo y su hermano, los tres Espartaco juntos. Y, ya que los tres hemos tomado la alternativa en Huelva, esta plaza sería el mejor escenario. Ojalá pueda ser realidad”.

 
©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España Tel: (34) 670 821516