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Cae una banda de traficantes de droga dirigida por un torero

La Guardia Civil detiene a 15 personas y se incauta de 220 kilos de cocaína y 30 de hachís. El cabecilla de la red era el matador Gabriel Ruiz, Canito, y su cómplice un banderillero llamado Álvaro López Marzo.

Diario de Sevilla, 21/01/2010. Gabriel Ruiz Santos, Canito, no toreaba desde el año 2006. Conservaba los trajes de luces y las maletas especiales para transportarlos, pero ahora las utilizaba para llevar droga. La Guardia Civil comenzó a vigilarlo hace unos meses, sospechando que suministraba cocaína en los ambientes taurinos. El hallazgo de su número de teléfono apuntado en un papel con la palabra “Torero” en poder de un traficante de hachís sorprendido a principios de diciembre en la SE-30 fue el origen de la operación Ruedo, una de las redadas antidroga más importantes de los últimos años en Sevilla.

La operación se ha cerrado con 15 detenidos y el alijo de 220 kilos de cocaína y 30 de hachís. La mayoría de los arrestados se encuentran ya en prisión preventiva y se han registrado ocho domicilios en distintos municipios de Sevilla. La Guardia Civil considera a Canito uno de los presuntos cabecillas de la banda, en la que también figura un banderillero de Triana llamado Álvaro López Marzo, y varios ciudadanos iberoamericanos que se dedicaban a importar la cocaína desde Argentina.

El origen de la operación se remonta a finales del año pasado. La Guardia Civil comienza a investigar los movimientos de Canito y descubre una entrega de droga. Mientras los agentes observan, una de las personas de confianza del matador se sube a un coche en Montequinto y se dirige a Palmete, donde entrega dos paquetes. Los agentes deciden intervenir y paran al vehículo en la SE-30. En el interior del coche se encuentran dos bolsas con 30 kilos de hachís. El conductor es detenido. En su poder lleva un papel con un número de teléfono y la palabra “Torero” manuscrita. El número coincide con el de Canito.

Los agentes estrechan la vigilancia sobre el torero creyendo que tenía pensado dar salida a la cocaína que tenía en su poder. Dos personas entran en la casa y, al salir, son abordadas por la Guardia Civil, que les requisa 3,3 kilos de cocaína. En ese momento deciden registrar el domicilio de Canito, que queda detenido. En tres registros realizados en Palmete, Montequinto y una casa de la urbanización La Hermandad, en el término de Coria del Río aunque próxima a Dos Hermanas, se encuentran 9,3 kilos de hachís, 355 gramos de marihuana, 16.430 euros, una escopeta, un revólver y una lancha semirrígida.

A partir de ahí se investigan los contactos de Canito y los otros tres detenidos con un grupo de origen iberoamericano. Esta rama de la organización se encarga de transportar la droga desde Argentina hasta una nave de Alcalá de Guadaíra. Los guardias esperan la llegada de un cargamento que podría ser distribuido en Navidad -época en la que aumenta el consumo de drogas, sobre todo en las fiestas- y vigilan la nave. Pero la llegada de la mercancía se retrasa hasta el 8 de enero. Ese día, los agentes precipitan las detenciones al sorprender un camión que se dirigía hacia la nave. Dentro del edificio aparece una tubería de 15 metros y 60 centímetros, en cuyo interior se encuentran 220 kilos de cocaína, una de las cantidades más elevadas requisadas en los últimos años.

Esta fase de la operación se cierra con siete detenidos: un hispanoargentino, dos argentinos, un mexicano, dos colombianos y un venezolano, a los que se les encuentra una garrafa de 25 litros de acetona, sustancia usada para el corte de la cocaína. En una última fase caen cuatro personas más, tres de ellas en Bilbao, responsables de facilitar la entrada de la tubería cargada de cocaína en España por el puerto de esta ciudad.

La Guardia Civil interviene 220 kilos de cocaína, el mayor alijo de la historia de Sevilla

Un torero, «Canito», y un banderillero, Álvaro López Marzo, entre los quince detenidos

ABC, 21/01/2010. Las veleidades de un torero y un banderillero sevillanos con el mundo de la droga ha llevado a la Guardia Civil, después de un año de investigaciones, a la incautación de 220 kilos de cocaína, en lo que ya es el mayor alijo de esta droga intervenido en la historia de Sevilla. La operación culminó ayer mismo con el arresto de un importador bilbaino que elevaba a quince el número de detenidos. Entre éstos, además del novillero Gabriel R.S. «Canito» y el banderillero Alvaro L. «Azuquita», se encuentra el jefe de la organización, Roberto Camacho, un ingeniero mexicano de Ciudad Juárez relacionado con los cárteles de la droga de aquel país, además de dos policías federales argentinos.

La operación, que el delegado del Gobierno, Juan José López Garzón, calificó ayer como «importantísima», partió de una investigación iniciada por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla, cuyos miembros seguían la pista al «trapicheo» de droga, en partricular cocaína, advertido en el mundillo del toreo sevillano.

Porta trajes de torero

De tal manera, en una primera fase, los seguimientos de los agentes de la Benemérita llevaron a la interceptación de un individuo que circulaba por la ronda SE-30 después de haber recogido en la barriada de Palmete dos paquetes que se suponían de droga.

Las sospechas dieron resultado, ya que los guardias del EDOA se encontraron con un total de treinta kilos de hachís y una interesante anotación con la palabra «torero» junto a un número de teléfono. Por si fuera poco, la droga iba oculta en dos porta trajes de una sastrería para toreros.

A partir de esta pista, los agentes identificaron al «torero» —cuyo padre ya fue detenido hace años en relación con un importante alijo de hachís de varias toneladas—, y comprobaron que podía estar intentando vender cocaína. Así se mantuvo una vigilancia en su domicilio al que acudieron dos individuos —Alvaro L.M., «Azuquita» y C.A.P.H.— que al salir llevaban en su coche 3.300 gramos de cocaína.

A partir de las detenciones de los tres y de D.R.S., hermano de «Canito», los guardias civiles llevaron a cabo tres registros en la barriada de Palmete, uno en Montequinto y otro en la barriada La Hermandad, de Coría del Río. Además de la cocaína, en los registros fueron intervenidos 9,3 kilos de polen de hachís, 355 gramos de marihuana, 16.430 euros, una escopeta, un revólver, abundante munición y una embarcación semirrigida con potentes motores, además de cinco vehículos.

Sudamericanos en Sevilla

Con todo, las cuatro detenciones no eran más que una sombra de lo que se avecinaba. De hecho, las investigaciones apuntaban a que el grupo no sólo estaba implicado en el tráfico de cocaína, sino que estaban esperando un importante envío de esta droga.

Las hipótesis se afianzaron cuando se advirtió que los detenidos tenían relación con tres sudamericanos residentes en Sevilla — los colombianos L.G.V.V. y J.A.V.R., y el venezolano D.F.C.D.,— y que éstos recibían la visita de un ingeniero mexicano, Roberto Camacho, residente en Ciudad Juárez y presuntamente relacionado con los cárteles de la droga de aquel país. Junto a Roberto llegaron una hispano argentina, M.F.G.F. y los argentinos L.A.C. y J.N.L., ambos policías federales en su país.

Ante la posibilidad de que se fuera a producir un importante envío de droga aprovechando las fiesta navideñas, los siete agentes del EDOA se propusieron no dejar sin vigilancia a los sospechosos ni a sol ni a sombra, aun a costa de pasar la Nochebuena y la Nochevieja en los seguimientos. Así supieron que los sospechosos habían alquilado una nave industrial en el término de Bormujos.

Detenidos en Gines

En el transcurso de una de las vigilancias, dos guardias observaron cómo los sudamericanos mantenían una reunión en Gines y se traspasaban un vehículo que luego resultó estar preparado con un doble fondo para el transporte de droga. Los agentes no se lo pensaron y procedieron a la detención de los cinco individuos que participaban en el «pase» del coche.

El trabajo culminó cuando un camión procedente de Bilbao llegó a la nave alquilada por los traficantes. Como única carga llevaba un gran tubo de hierro que por su perfecta preparación hubiera hecho imposible detectar su carga.De hecho el tubo había sido diseñado por el ingeniero detenido y contaba con un recubrimiento interior de plomo que hacía indetectable su contenido incluso para los rayos X. Además, contaba con un tubo oculto que permitía el paso de aire y agua, por si se efectuaba alguna comprobación.

Un croquis indiscreto

Con lo que no contaban los traficantes era con que a uno de los detenidos de Gines se le había intervenido un croquis hecho a mano en el que se indicaba el modo de abordar el lugar exacto donde estaba oculta la droga. Para ello tenían previsto valerse de una rotaflex que también iban en el coche localizado en Gines.

Dentro del tubo, los agentes localizaron un total de 185 paquetes de cocaína que pesaron 220 kilos.

La última de las quince detenciones con las que ha culminado la denominada «Operación Ruedo» fue llevada a cabo ayer mismo, en Bilbao con el arresto del importador del tubo. En la misma ciudad fueron detenidas otras dos personas por su relación con la red. Los quince detenidos han ingresado en prisión.

La droga tiene un valor fiscal de siete millones de euros, pero, una vez cortada, en el mercado negro hubiera rondado los treinta millones de euros.

La mitad de la droga estaba destinada a Sevilla y la otra mitad a Málaga, según ha revelado la investigación. Para ello, los traficantes iban a utilizar el coche del doble fondo. La idea era que en el mismo hueco de la droga volviese oculto el dinero abonado por ella.

Asciende a 16 los detenidos por robar 220 kilos de cocaína

La Guardia Civil ha detenido este jueves en Basauri (Vizcaya) a la última persona relacionada con la red de narcotraficantes.

Diario de Sevilla, 21.01.2010. La Guardia Civil ha detenido en Basauri (Vizcaya) a un individuo, identificado como J.T.R. de 56 años de edad, como presunto integrante de la red de narcotraficantes que ha sido desmantelada por el Instituto Armado tras comprobarse que suministraban droga en la provincia de Sevilla, y que hasta el momento se ha saldado con la detención de 16 personas –entre ellas el torero Gabriel Ruiz, 'Canito', y el banderillero Álvaro López Marzo– y la incautación de 220 kilogramos de cocaína.

En este sentido, fuentes de la Benemérita informaron a Europa Press de que esta detención ha sido practicada en la mañana de hoy jueves, concretamente alrededor de las 9,00 horas, por agentes de la Guardia Civil de Bilbao, no descartándose que en las próximas horas se puedan practicar nuevas detenciones dentro de una operación, denominada 'Ruedo', que está siendo coordinada por las comandancias de Bilbao y de Sevilla.

Al hilo de ello, las fuentes añadieron que las cuatro personas que han sido detenidas en el País Vasco, todas de nacionalidad española, estarían relacionadas de alguna manera con el Puerto de Bilbao –a donde llegaba la droga en contenedores procedente de Argentina–, donde se habrían dedicado a crear las infraestructuras necesarias para que la droga –cocaína y, en menor medida, hachís– fuera introducida en España y trasladada a la provincia de Sevilla.

Gabriel Ruiz Santos, Canito, no toreaba desde el año 2006. Conservaba los trajes de luces y las maletas especiales para transportarlos, pero ahora las utilizaba para llevar droga. La Guardia Civil comenzó a vigilarlo hace unos meses, sospechando que suministraba cocaína en los ambientes taurinos. El hallazgo de su número de teléfono apuntado en un papel con la palabra “Torero” en poder de un traficante de hachís sorprendido a principios de diciembre en la SE-30 fue el origen de la operación Ruedo, una de las redadas antidroga más importantes de los últimos años en Sevilla.

La operación se ha cerrado con 15 detenidos y el alijo de 220 kilos de cocaína y 30 de hachís. La mayoría de los arrestados se encuentran ya en prisión preventiva y se han registrado ocho domicilios en distintos municipios de Sevilla. La Guardia Civil considera a Canito uno de los presuntos cabecillas de la banda, en la que también figura un banderillero de Triana llamado Álvaro López Marzo y varios ciudadanos iberoamericanos que se dedicaban a importar la cocaína desde Argentina.

El origen de la operación se remonta a finales del año pasado. La Guardia Civil comienza a investigar los movimientos de Canito y descubre una entrega de droga. Mientras los agentes observan, una de las personas de confianza del matador se sube a un coche en Montequinto y se dirige a Palmete, donde entrega dos paquetes. Los agentes deciden intervenir y paran al vehículo en la SE-30. En el interior del coche se encuentran dos bolsas con 30 kilos de hachís. El conductor es detenido. En su poder lleva un papel con un número de teléfono y la palabra “Torero” manuscrita. El número coincide con el de Canito.

Los agentes estrechan la vigilancia sobre el torero creyendo que tenía pensado dar salida a la cocaína que tenía en su poder. Dos personas entran en la casa y, al salir, son abordadas por la Guardia Civil, que les requisa 3,3 kilos de cocaína. En ese momento deciden registrar el domicilio de Canito, que queda detenido. En tres registros realizados en Palmete, Montequinto y una casa de la urbanización La Hermandad, en el término de Coria del Río aunque próxima a Dos Hermanas, se encuentran 9,3 kilos de hachís, 355 gramos de marihuana, 16.430 euros, una escopeta, un revólver y una lancha semirrígida.

A partir de ahí se investigan los contactos de Canito y los otros tres detenidos con un grupo de origen iberoamericano. Esta rama de la organización se encarga de transportar la droga desde Argentina hasta una nave de Alcalá de Guadaíra. Los guardias esperan la llegada de un cargamento que podría ser distribuido en Navidad -época en la que aumenta el consumo de drogas, sobre todo en las fiestas- y vigilan la nave. Pero la llegada de la mercancía se retrasa hasta el 8 de enero. Ese día, los agentes precipitan las detenciones al sorprender un camión que se dirigía hacia la nave. Dentro del edificio aparece una tubería de 15 metros y 60 centímetros, en cuyo interior se encuentran 220 kilos de cocaína, una de las cantidades más elevadas requisadas en los últimos años.

Esta fase de la operación se cierra con siete detenidos: un hispanoargentino, dos argentinos, un mexicano, dos colombianos y un venezolano, a los que se les encuentra una garrafa de 25 litros de acetona, sustancia usada para el corte de la cocaína. En una última fase caen cuatro personas más, tres de ellas en Bilbao, responsables de facilitar la entrada de la tubería cargada de cocaína en España por el puerto de esta ciudad.

Imagen: Tubería donde almacenaban la cocaína.


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