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PARTES
DE UNA PLAZA DE TOROS
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largo de la Edad Media y Edad Moderna los festejos se celebraron
en las plazas mayores de las ciudades. A partir del siglo XVIII es
cuando se empiezan a construir lugares destinados únicamente a la
lidia de toros. |
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MANUEL
MARTÍNEZ
FLAMARIQUE,
CHOPERA |
José
Antonio Martínez Uranga, empresario de Las Ventas
Zabala de
la Serna: El «Chopo»y el viejo sueño
Carlos Crivell. Manolo Chopera: el
empresario taurino más grande
PortalTaurino. Lunes, 6 de
octubre´2003. JAVIER
SESMA. Pablo Martínez Labiano "Chopera". Empresario de Zaragoza:
"Tenemos que ser apoderados del público".
A comienzo de temporada la familia "Chopera" se estrenó como empresarios del coso zaragozano de La Misericordia. En compañía de Ignacio Zorita, iniciaron el primer ciclo con tres corridas de toros, una más de rejones, cinco novilladas picadas y tres festejos de promoción. Cuando acaba de iniciarse el segundo ciclo, es decir en la feria de El Pilar, nos parece un buen momento para hacer balance de lo realizado y hablar de futuro.
Portaltaurino. Aunque el primer ciclo hubo de confeccionarse con premura de tiempo ¿cual es vuestra impresión del mismo?.
Pablo Chopera. Efectivamente así fue y hemos pagado, lógicamente, la novatada cometiendo errores. El público acudió a las corridas pero no lo hizo a las novilladas. Las próximas temporadas deberemos buscar una fórmula más atractiva para los espectadores.
P. Pero este no es el caso de la feria de El Pilar ¿estáis satisfechos de cómo han quedado los carteles?.
PC. Yo sí, francamente. A nosotros lo que más nos importa es el toro y en esta feria hemos anunciado una selección muy variada de encastes: Albaserrada, Núñez, Domécq, Villamarta, etc. con lo que, de esa forma, cumplimos nuestro compromiso con el pliego de arrendamiento. Todas las corridas están muy bien presentadas y en cada caso vienen 7 u 8 toros de cada una de ellas.
P. ¿Cómo fue el abono del primer ciclo y cómo se ha desarrollado el de la feria de El Pilar?.
PC. En Zaragoza se han producido dos hechos importantes que no ayudan a que los aficionados reserven su abono de temporada. Uno, que hasta ahora ha habido una cierta desorganización empresarial, por que últimamente han pasado por aquí varias empresas, sin que ninguna haya tenido tiempo de programar las cosas con tiempo suficiente, y otro la gran cantidad de festejos programados en el primer ciclo, así como la duración del mismo que transcurre desde el 23 de Abril al 18 de Julio. Este hecho consiguió que la respuesta inicial fuera de 1.800 abonados y en estos momentos estemos en los 2.500. No obstante, nuestra meta a medio plazo es alcanzar los 4.000 abonos.
P. En cuanto a las ganaderías de El Pilar, el público ha agradecido la variedad de encastes pero la presentación ¿será la clásica de la Casa Chopera?.
PC. El toro que a nosotros nos gusta es el toro con trapío, el que está bien hecho en función a su encaste y procedencia. Por tanto, queremos que el toro de Zaragoza sea un toro serio y que envista, pero no tiene por qué parecerse al toro de Bilbao, Pamplona o Logroño. Tiene que tener hechuras y bravura. Siendo así, y con tiempo, conseguiremos que Zaragoza tenga el tipo de toro que demanda su afición.
P. Hablemos de toreros. En los carteles de la feria ¿están todos los que son?.
PC. Los que están tienen que estar y si falta alguno no ha sido por culpa de la empresa. A mí, personalmente, me hubiera gustado que viniera Salvador Vega pero cuando se les llamó decidieron cortésmente declinar nuestra invitación por razones de estrategia del propio torero. Para mí lo que destaca de la cartelería es la presencia de toreros muy jóvenes que han despertado una gran expectación en la segunda mitad de la temporada, junto a figuras consagradas que son de obligada contratación. Esta simbiosis creo que ha sido un acierto por nuestra parte.
P. Después de media temporada es lógico que ya le hayáis tomado el pulso al público de La Misericordia ¿qué crees tú que demanda? ¿qué es lo que le gusta?.
PC. Orden empresarial... y me explico: seriedad en la presentación de las corridas seguridad de que los toreros anunciados harán el paseíllo... todo eso. Es decir, lo que demandan todos los públicos con solera y experiencia.
P. Dime un deseo primordial para vuestro futuro en esta plaza.
PC. Sobretodo que la gente se lo pase bien, que es lo que más nos preocupa. Como decía nuestro padre.. "tenemos que ser apoderados del público".
Amén, que quiere decir "Así sea".

PortalTaurino. 3 de septiembre´2002. Ha
fallecido Manolo Chopera. Uno de los grandes empresarios del mundo
taurino, Manuel Martínez Flamarique, Chopera, falleció el lunes en
la clínica Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián, a las 17
horas. Sus restos mortales serán enterrados el próximo miércoles en el
cementerio de Polloe (San Sebastián). Ese mismo día se celebrará una
misa en memoria del empresario vasco. La capilla ardiente se encuentra
instalada en el tanatorio de Zorroaga de la capital guipuzcoana.
Nacido en San Sebastián el 7 de marzo de 1927, fue miembro de una de las más rancias
familias de empresarios taurinos; nieto del fundador de la estirpe,
Severino Martínez e hijo de su sucesor, Pablo. Licenciado
en Ciencias Físicas por la Universidad de Zaragoza e ingeniero químico
por la de Toulousse. Estaba casado con Cecilia
Labiano.
La empresa familiar ha gestionado las plazas más
importantes del mundo, como Las
Ventas (1981-1989, período en que relanzan el número de abonados de
5 mil a18 mil), Bilbao,
San Sebastián, Nîmes
y
hasta la Real Maestranza de Sevilla, en la temporada 1958;
en México la Monumnetal y El Toreo. Manizales,
Medellín, Cali y Bogotrá en Colombia; Quito en Ecuador, Lima en Perú...
Como
apoderamiento ha tenido la exclusiva de primeras figuras del toreo:
Antonio Ordóñez, Julio
Aparicio, Paco Camino, Antoñete, El Cordobés,
Curro Romero, Rafael de Paula, Fernando Camara, José María
Manzanares. Actualmente
apadrinan Juan Mora, Ortega
Cano, Pablo Hermoso de Mendoza,
Antonio Barrera, Javier
Castaño y Fernández Meca.
Son propietarios, entre otros, de los más modernos cosos españoles, como
el de Illumbe de San Sebastián,
joya de la empresa, o el de Logroño, e incluso
son copropietarios del de Salamanca, Badajoz,
Almendralejo y Toulouse. Y gestionan ciclos taurinos de la talla de
Bilbao, San
Sebastián, Pamplona, Santander,
Salamanca, Vitoria, Almería,
Logroño, Talavera
de la Reina, Tolosa, Tudela,
...en España, los franceses de Mont-de-Marsan,
Hagetmau, Vic-Fezensac,
Nîmes,
Fréjus, Béziers,
Floirac, Orthez...;
San Cristóbal, Maracaibo, Caracas y Valencia en
Venezuela...
Heredó junto a su hermano Jesús la
ganadedría de Hijos
de Pablo Martínez Elizondo.
Actualmente la empresa es gestionada por sus hijos
Pablo (1959) y Óscar (1958).
Manuel Martínez Flamarique era miembro fundador de la
Comisión Consultiva Nacional Taurina de España, creada en 1992, y
vocal de la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos
Taurinos.
ABC. ZABALA
DE LA SERNA. El «Chopo»y
el viejo sueño
El tiempo, que todo lo vence, ha arrastrado toda
la corpulenta humanidad de Manolo Chopera, capítulo imprescindible en
la historia de la Tauromaquia del siglo XX, empresario sabio y
universal. Chopera dominó la Fiesta, mandó y creó a este y al otro
lado del Atlántico. No hubo rincón que se resistiera a su poder ni
plaza donde la afición no creciese bajo su mano de hombre del Norte.
Desde Hispanoamérica a Francia extendió sus dominios; el gobierno de
Madrid en los ochenta fue su cénit. Desde 1981 a finales de la década
multiplicó, como los panes y los peces del milagro evangélico, el número
de abonados, desde los cuatro mil, números inexactos, a los dieciocho
mil. Las cifras hablan con claridad de su gestión al frente de Las
Ventas; aquello no fue un camino de rosas.
Todo logró, y ese todo supera lo jamás pensado por Severino, primer
Chopera, padre de Pablo Martínez Elizondo, don Pablo en el mundo del
toro e impulsor final de la «dinastía» de empresarios. Conquistado el
universo taurino, el «Chopo» persiguió su sueño: recuperar San
Sebastián, dar toros en su tierra, cerrar el agujero que se abrió a
los pies del público donostiarra en 1973. Compartió el proyecto con
Gregorio Ordóñez, un entusiasta de la idea. Pero Gregorio cayó
asesinado por ETA en 1995, y Chopera se quedó solo. Luchó lo
indecible, hasta que un 11 de agosto de 1998 los tendidos de la nueva
plaza presenciaron una corrida, veinticinco años después de que la
especulación dinamitara el entrañable Chofre. Aún recuerdo la imagen
de Manolo Chopera en el estreno de Illumbe, delante de la placa
conmemorativa del acto, bautizo de su última obra. Lloraba y alzaba los
brazos victorioso, abrazando su viejo sueño, como un niño grande que
atrapa el globo que se escapa como el tiempo, que todo lo vence.
El
Mundo. CARLOS
CRIVELL. MANOLO
CHOPERA : El empresario taurino más grande
Fue el empresario taurino más poderoso de la
segunda mitad del siglo XX. Hasta aquí todos están de acuerdo. El
poder llegó con la plaza de Las Ventas, pero su familia había forjado
el gran emporio empresarial que Manuel Martínez Flamarique, más
conocido como Manolo Chopera, administró.
Había comenzado a finales del siglo pasado Severino, el abuelo de
Manolo, que ya había organizado corridas de toros. Sin embargo, sería
Pablo Martínez Elizondo el que alcanzaría una gran importancia en el
negocio del toro. El padre del empresario ahora desaparecido siguió con
la contrata de caballos que su padre había comenzado.Este negocio le
permitió introducirse definitivamente en las plazas y, de esta forma,
se forjó una casa familiar que fue acumulando plazas como Salamanca,
Logroño, Bilbao, San Sebastián, Almería, un año en Sevilla (1958), y
muchas en Francia, como Bayona y Mont Marsan.
A la muerte de su padre, Manolo Chopera heredó el imperio. Sus
primos Javier y José Antonio, conocidos en el toreo como Los
Choperitas, apoderan algunos toreros, llevan algunas plazas, pero están
lejos de la capacidad de trabajo y la enorme ambición de Manolo, que
desembarcó en Las Ventas en 1981, llamado para dirigir un coso que
estaba a la deriva. Allí estuvo Manolo Chopera hasta 1989 en una labor
que ha sido reconocida como la más importante de la reciente historia
del toreo.
Amplió San Isidro, aumentó considerablemente el número de abonados
y consolidó a Madrid como el coso en el que salía el toro de verdad.
Chopera fue acusado de elevar a niveles inadmisibles el tamaño del
toro. Puede ser cierto, pero no lo es menos que Madrid se convirtió en
el paradigma del toro íntegro.
Manolo Chopera mandó en el toreo de los años 80, porque el
empresario de Madrid lo hace siempre, pero más desde que llegó al coso
venteño.Este mando trascendió a sus otras actividades taurinas y a las
otras plazas. Se consolidó como gerente en Bilbao, siguió como
empresario en numerosas plazas de Francia y creó una hermosa feria en
Almería, donde más de una vez comentó que lidiaba el toro que de
verdad le gustaba. Dejó Madrid, en declaraciones propias, porque ya no
tenía nada nuevo que hacer allí.
La vida no es todo triunfo. Ya su padre Pablo fue apoderado de
toreros. Sin embargo, Manolo Chopera no ha sido un apoderado brillante,
a pesar de haber dirigido la carrera de numerosas figuras y de haber
intentado encauzar la de muchos aspirantes que, en general, nunca
llegaron a figuras. Y, como es lógico, Chopera fue criador de toros
bravos. Era un enamorado del encaste de Santa Coloma, de ahí que su
divisa, a nombre de herederos de Martínez Elizondo, lleve el encaste
santacolomeño.
La realidad es que el triunfo de Manolo Chopera tenía como
fundamento el trabajo. Cuando quien firma comenzaba sus labores de
periodismo taurino, se lo encontró en la Plaza Nueva de Sevilla a las
nueve de la mañana. No le había saludado nunca, pero su enorme figura
-medía más de un metro noventa- no me pasó inadvertida. Me presenté
y me extrañé de verle allí en pleno invierno. Me contó que salía
para el campo para dar una vuelta a las corridas que tenía apartadas
para Madrid y sus otras plazas. Los ganaderos lo pueden
confirmar.Chopera, junto a su inseparable José Sánchez Elena, recorría
cada dehesa en la que había un toro para sus plazas.
Este trabajo y un espíritu ambicioso lograron llevarle a la cabeza
de los empresarios. Fue el más grande. Antes de morir, cuando ya una
enfermedad degenerativa le había retirado del circuito taurino, pudo
ver sus dos grandes obras ya rematadas. El coso de Illumbe en San
Sebastián y la plaza de Logroño, ambos con cubiertas, lo que deja en
claro que además era un taurino con visión de futuro. Sus hijos Pablo
y Oscar heredan una pesada carga porque el prestigio de su padre ha sido
muy grande, incluso por encima de los naturales enemigos que un hombre
con tanto poder puede granjearse en su trayectoria.
Empresarios
taurinos
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