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Nace una nueva alternativa
con nuevos valores
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Luis Nieto.
Diario de Sevilla.
Miércoles, 17 de enero´2001. Albert Boadella, director
teatral: "Jamás haré una obra taurina porque el toreo es una arte
vivo"
De niño soñó con la
gloria del toreo y estuvo a punto de anunciarse como El Rubiales. Hoy,
afirma que se reencarnaría en toro “porque no hay nada mejor que morir
luchando, que es como no se siente el dolor”. Albert Boadella, a sus 57
años, partidario de José Tomás, polémico y rebelde, lo mismo da un
puyazo a la Generalitat que clava banderillas negras al Ejército o
propina un bajonazo al clero.
–¿Quién o quiénes son
los toreros preferidos de aquel niño que quiso ser El Rubiales?
–Ahora mismo, José
Tomás. Aunque la Generalitat se ha preocupado mucho de hundir los toros
en Cataluña, no lo ha conseguido y nos encontramos con lo de siempre: un
artista es capaz de levantar un arte, y no precisamente con decretos
ministeriales. José Tomás, con sus siete salidas a hombros consecutivas
en Barcelona, ha inducido al espectador a la pasión por los toros,
–¿Qué cualidades
tiene?
–Por encima de todo, el
don del tiempo. Acomodar la velocidad del toro, de traerlo o de llevarlo.
–¿Qué proyectos tiene
Els Joglars?
–Ahora estamos con la
gira de Daaalí en Londres, Estados Unidos y otra vez América Latina.
Como proyecto tenemos una obra sobre el amor, basándonos en El Libro del
Buen Amor, del Arcipreste de Hita, en colaboración seguramente con el
Teatro Clásico Nacional. Y a largo plazo, nada, porque soy un gandul
frustrado.
–¿Qué relación
mantiene con Pujol y la Generalitat?
–Muy mala. Cataluña
desde hace unas décadas está metida en este virus endogámico del
nacionalismo que no lleva a nada positivo. Se pierden cosas, una mirada
abierta de los ciudadanos y se sueña en algo que no existe en una Cataluña
de ficción. Es un camino muy equivocado y que tendrá muy malas
consecuencias.
–¿Hasta llegar a la
radicalización vasca?
–Son dos temas
distintos. Aunque en cuanto al método es difícil prever que ocurrirá en
Cataluña. No se sabe cómo una nueva generación puede reaccionar ante el
incentivo primario y efervescente de determinadas aventuras emocionantes
para los jóvenes. Ahí tenemos el ejemplo de la Alemania nazi.
–Pasemos a otro tema
candente ¿Hasta qué punto puede afectar a la Fiesta el mal de las vacas
locas?
–La verdad es que ni el
gobierno español ni en Europa saben lo que tienen entre manos. El
neocapitalismo es algo que puede destruirnos. Decía Dalí:“Soy
partidario de la bomba atómica, que ha creado la sociedad de consumo
porque acabará consumiendo a todos los consumistas”. Este sarcasmo
daliniano se está llevando a término. ¿Cómo es posible que en estos
momentos no se sepa lo que ha pasado con los soldados en Yugoslavia? Son
situaciones de una gravedad política increíble. ¿Qué gentes nos
gobiernan? Lo que tengo muy claro es que no afectará a los toros. Caerá
Europa, caerá todo, pero los toros se mantendrán, mientras exista un
buen torero. A lo más, los aficionados podemos pasar a la clandestinidad,
por lo que sería más divertido y emocionante todavía... Hombre, el
puritanismo europeo, de vez en cuando vocifera. Pero antes habría que
hablar de cómo se hace el foie francés... Yo, si tuviera que
reencarnarme en algo sería en toro, por supuesto, a manos de un gran
torero, no de un matarife. Porque el toro es un animal privilegiado con
una vida fantástica y una muerte fantástica. No hay nada mejor que morir
luchando, que es como no se siente el dolor. El dolor se siente en la UVI
y en los hospitales. Además, el toreo es un acto de poesía, pero un acto
de poesía auténtico.
–¿Ha pensado en
realizar una obra teatral taurina?
–No. Me gustan demasiado
los toros. No me atrevo porque el teatro es un arte basado en la ficción,
en una cierta trampa. Y el toreo es un arte en vivo y, por encima de ello,
un rito. Y un rito simulado no puede parodiar al rito real. Sería una
ursurpación indebida. En teatro es más eficaz matar una cabeza gigante,
por ejemplo, de Picasso, que introducir el azar de la lidia.
–Távora lo ha
introducido en su Don Juan. ¿No cree que obtendrá un buen resultado?
–Yo no me atrevería. Si
Távora lo hace, él sabrá porqué. En el Teatro Nacional de Cataluña,
hace unos años, pusieron La Gaviota, de Chejov, y colocaron una piscina
gigantesca y árboles en escena de tamaño real. Eso no es poesía. Los
orientales, por ejemplo, utilizan seda y con su movimiento son capaces de
que tú veas el océano Índico. Eso es el teatro. Ahora si Távora hace
esto, como conocedor de su medio cultural, seguramente que lo hará porque
la experiencia es de interés.
–¿Qué opinión le
merecen los productos telebasura?
–Estamos en una sociedad
en que todo el mundo quiere vender su espectáculo. En mi libro El rapto
de Talía tocaba precisamente esta cuestión. Todo lo que no es espectáculo
deja de tener interés y así hemos llegado a una meteorología espectáculo,
una medicina espectáculo. Todo el mundo se vende a sí mismo. En este
sentido, lamentablemente, han salido hasta toreros que han vendido su
espectáculo fuera del ruedo.
Luis Nieto.
Diario de Sevilla.
Miércoles, 10 de enero´2001. Nace una nueva alternativa
con nuevos valores
Dos hombres vinculados desde hace décadas al mundo
del rejoneo están tejiendo una extensa red compuesta por catorce
rejoneados –la mayoría nuevos valores, incluso alguno desconocido todavía
en España– con los que quieren ofrecer a los empresarios dos espectáculos
de rejoneo. Un planteamiento que salta a la luz pública por primera vez y
que ya ha tomado forma. Serán espectáculos con mayor posibilidad para un
circuito diferente al que organizan los empresarios en las grandes ferias.
Moreno Menor afirma: “En Espuelas de oro contaré
con una decena de rejoneadores. De momento sólo puedo adelantar cuatro
nombres. En primer lugar, José Luis Cañaveral, primer fichaje que hice a
comienzos de año, un torero de corte campero, con variedad y una magnífica
cuadra de caballos, que inaugurará en febrero la plaza de Morón. Tomó
el pasado año la alternativa con éxito en la goyesca de Ronda y toreará
esta temporada unas cuarenta corridas”.
Moreno Menor, que rompió relación de apoderamiento
con Bohórquez, continúa explicando este proyecto:“También contaré
con Javier San José, Francisco Benito y José Miguel Callejón, que
poseen excelentes caballos y son unos rejoneadores fabulosos, que apenas
se han prodigado. Mi objetivo es ofrecer a los empresarios, de una decena
de rejoneadores con posibilidades, un cartel prácticamente cerrado con
cuatro rejoneadores y 32 caballos”.
El rejoneador sevillano Antonio Ignacio Vargas, en
una idea que comparte con Moreno Menor y en la que colaboran en común,
debuta de esta manera singular y ambiciosa en el mundo del apoderamiento,
dentro de una parcela que, lógicamente, conoce a la perfección dada su
dilatada experiencia.
Vargas, que no ha decidido su adiós, afirma: “Es
un tema totalmente diferente.Tendré la responsabilidad de un conjunto de
varios rejoneadores de los que actuarán en grupo cuatro y que se anunciará
como Los cuatro jinetes toreros; en el que yo no estaré. No estará
establecido nadie como fijo, sino que irán rotando. Hasta ahora están ya
apalabrados Pablo Jorge Vieira, un chaval portugués que es un fenómeno y
que dirigía Manuel Jorge Oliveira, los españoles Aquilino Pascual, Borja
Baena, Genaro Tent y el colombiano Jerónimo Canal, que entrena conmigo.
De momento, son varios toreros con posibilidades y supone una alternativa
a los carteles habituales de plazas de máxima categoría. Además, los
toreros podrán acumular experiencia y subir peldaños”.
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