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VICENTE
ZABALA DE LA SERNA
Madrid, el 4 de abril de 1970
Periodista. Ocupa desde 1995 la jefatura de la sección taurina de ABC y es columnista de la revista especializada 'Aplausos'. Forjado con Antonio Herrero en Antena 3 Radio y la COPE.
En 1996 obtiene el premio José María de Cossío, que otorga la Real Federación Nacional Taurina de España por la defensa de la fiesta nacional. En 2003 recibe el diario ABC el premio de '6 Toros 6' a la mejor sección taurina nacional. Esa misma temporada gana el premio Toresma 2 a la mejor crónica de San Isidro. Comparte con el resto de secciones taurinas del Grupo Vocento el Premio Ercilla por la más completa labor informativa de toros. En mayo de 2004 recibe el
Premio de Periodismo Manuel Alcántara
Ha prologado varias obras, entre ellas 'Las taurinas de ABC', de la Editorial Luca de Tena; 'El libro de los toreros: de Joselito a Manolete' de El Caballero Audaz, reeditado por Biblioteca Nueva, y 'Roberto Domingo' de Mari Cruz Galatas.
Cofundador de la Fundación Leucemia y Limfoma tras superar con éxito un transplante de médula.
Hijo del recordado cronista taurino de ABC Vicente Zabala y de la pintora Peñuca de la Serna. Hermano del torero
Vítor de la Serna.
El periodista y jefe de la sección taurina de
ABC, Vicente Zabala de la Serna, ha obtenido el VI Premio de Periodismo
Manuel Alcántara para Periodistas Jóvenes, convocado por la
Universidad de Málaga y SUR, por su artículo 'La
mirada del mito', publicado en el suplemento 'Los domingos' del
citado diario, el 30 de marzo de 2003. El jurado del premio, que está
dotado con 5.000 euros, ha querido valorar con su decisión la «excelente
calidad literaria de este trabajo», en el que el periodista profundiza
en la figura del diestro José Tomás.
El trabajo premiado es un comentario de opinión sobre la
retirada de los ruedos de José Tomás, que, tal y como se hace constar
en el fallo, «incluye además datos objetivos sobre la trayectoria del
torero». Así, el jurado destaca que Zabala de la Serna «se adentra
muy bien en el personaje y en los motivos que pueden influir en el
decaimiento de un triunfador».
El ganador de esta edición del premio de Periodismo
Manuel Alcántara no podía ocultar ayer la «ilusión tremenda» que le
ha producido obtener el galardón, «ya que cualquier premio es bueno,
pero si lleva el nombre del maestro Manuel Alcántara, tiene mucho más
prestigio».
Zabala de la Serna explicó que en el ámbito del
periodismo taurino es fundamental el rigor, como en cualquier otra
disciplina periodística: «Hay que ser fiel a la realidad, porque si la
crónica taurina no cuenta lo que ha ocurrido en el ruedo y lo traduce
de una manera fiel, respetando la terminología taurina pero siendo fiel
a los hechos, en el mundo profesional caes en un ostracismo en el que tu
opinión no vale y los aficionados también te acaban apartando».
El autor de 'La mirada del mito' relató también el
origen de su artículo y aseguró que la retirada del matador y toda su
trayectoria «ofrecían mucho juego para elaborar un perfil en el que se
abordaran las causas de su decisión, y además, esa retirada suya en Málaga,
junto al mar, me movía bastante a escribir con sentimiento».
Pero además, este premio llega en un momento en el que
el debate sobre el futuro de la fiesta de los toros se ha recrudecido,
tras la declaración de Barcelona en contra de las corridas, y por eso
Zabala de la Serna se mostró partidario de que los medios de comunicación,
tanto impresos como audiovisuales, aumenten sus espacios taurinos. Una
labor en la que, en su opinión, «los medios estatales tienen que hacer
una gran labor, por lo que representa el toro a la economía nacional.
En una plaza puuede haber 18.000 espectadores, que no hay en otros
espectáculos deportivos, y los medios deben apostar más por la fiesta
de los toros y el periodismo taurino».
El jurado del VI Premio de Periodismo Manuel Alcántara
se reunió el pasado 30 de abril, y durante los últimos meses ha podido
constatar la calidad general de los trabajos presentados, «que en su
conjunto denotan la vitalidad y profesionalidad de los nuevos
periodistas españoles, destacando como característica principal el
trabajo riguroso realizado», tal y como se expresa en el fallo.
Por ello, sus miembros acordaron conceder dos menciones
especiales, una de ellas a Raquel Patricia Garzón, por la entrevista
realizada al filólogo Francisco Rodríguez Adrados, titulada 'Para
saber usar Internet hay que jerarquizar' y publicada en el diario 'El País'
el 22 de septiembre de 2003. La segunda mención especial se otorgó a
Andrea Amelia Villena Moya, del diario chileno El Mercurio, por el
reportaje titulado 'Romanticismo en placas', publicado el 11 mayo de
2003.
En esta edición del premio de Periodismo Manuel Alcántara,
cuyo objetivo es promocionar el periodismo de calidad entre los
profesionales jóvenes, han formado parte del jurado; la vicerrectora de
Cultura y Relaciones Institucionales de la Universidad de Málaga,
Mercedes Vico; el catedrático de Periodismo de la Universidad de Málaga,
Bernardo Díaz-Nosty; el director de Publicaciones de Taller de Editores
S.A. (suplementos y agencia de noticias de Vocento), Miguel Larrea, y el
director de SUR, José Antonio Frías. Manuel Alcántara asiste a la
reunión como presidente de honor, pero sin voto.
La mirada del mito
José
Tomás se fue un día de puntillas. Nadie sabe a ciencia
cierta qué pasó por la cabeza del torero cuando la temporada
última se dormía en manos del otoño. Cómo explicar a un
ser fuera de lo normal desde la normalidad. Sólo el propio J.
T. podría (auto)retratarse como Antoni Tàpies confesaba que
hacía en su juventud, «por una necesidad de introspección,
de conocerte a ti mismo, ver lo que refleja tu mirada». La
mirada, aquella mirada perdida en la nada y vacía como una
casa deshabitada de una negra tarde de mayo, San Isidro 2001
en su apogeo, los tres avisos en el aire y el toro vivo en la
arena, encerraba muchas claves, y aún mantiene echada la
llave frente a los curiosos, salpicada por las olas mediterráneas
de Estepona, donde ahora sondea como un zahorí la felicidad,
olvidando los miedos, las cicatrices del alma, los naturales
de seda, la carne desgarrada. ¿Qué provoca la retirada de un
torero de veintisiete años recentales? Una pregunta que quizá
se conteste un día con otro interrogante, el que tituló un
hermoso libro de Conchita Cintrón: «¿Por qué vuelven los
toreros?». «Ni siquiera yo sé cuando volveré», dicen que
ha dicho. Querremos entender el regreso cuando aún no hayamos
comprendido la marcha.
El
misterio que rodeó siempre a Tomás envolvió también su adiós/
hasta luego/ hasta siempre. ¿Causas? Los años de tensión,
gloria y dolor de los ruedos; la presión de público y crítica
que soportan las figuras; la hambruna de mito de los
seguidores, de aquellos que formaron un movimiento de fieles
que repetía susurrante la frase que Valle-Inclán le espetó
a Juan Belmonte: «Sólo te falta morir en el ruedo». La
apuesta de la vida en cada paseíllo, caminar por un campo
dramático de minas tarde a tarde, verso a verso, las
repetidas cogidas, el cuerpo castigado como el ánimo. ¿Sabía
José Tomás el porqué de las cornadas? ¿Ha sido/es un
intuitivo?
No
faltaron hace meses quienes desde las filas tomistas señalaron
con el dedo acusador a la Prensa como culpable de un adiós
que nunca se pronunció en sus labios. Pero lo cierto es que a
J. T. se le alabó en los papeles o en los renglones de las
ondas como a nadie. De hecho, no se había conocido una unidad
mayor de criterios favorables. Durante la etapa del trienio
cabal de 1997/98/99 puso a todo el mundo de acuerdo. Aunaba su
toreo pureza y profundidad. La izquierda dorada y honda, los
terrenos del toro transgredidos, la búsqueda del pitón
contrario, la muleta por delante, como el pecho, el toreo
cruzado y ceñido, la cintura juncal, generosos los muslos, el
valor de plomo, la ligazón por bandera, la verónica de manos
bajas...
Poco
a poco inició una metamorfosis. La idea de Manolete rondaba
casi como obsesión, y en su estilo, de flexible y nada
artificial verticalidad, se introdujeron formas diferentes. El
cite más perfilero, el toreo a pies juntos a raudales, la
muleta más retrasada, el hieratismo a ultranza. A veces parecía
incluso como encorsetado. Surgió entre el público el
movimiento tardotomista, que creía que el fenómeno de
Galapagar era aquello y la manoletina, cuando sus raíces se
hundían ya en el fértil subsuelo belmontino. Incluso en las
limitaciones lidiadoras.
Una
día Juan Bienvenida pronosticó que, desde esos terrenos, José
Tomás no pasaría de las cincuenta corridas por temporada.
Hay testigos. Lo que nunca predijo el menor de la dinástica
familia es que en ese planteamiento fallaran Valencia,
Pamplona, Bilbao o Zaragoza, de forma sistemática o por falta
de ambición o afición, carencias que tal vez motivaron «ausencias»
como las de su última campaña en activo y, a lo peor, la
despedida callada. José Tomás, deduzco, no quería la púrpura
ni el cetro ni la responsabilidad de máxima figura. Ni
siquiera el encasillamiento que conlleva interpretar el papel
del José Tomás que los demás querían. Anhelaba la absoluta
libertad que ahora parece haber hallado en las tierras malagueñas,
donde el mito refugia su mirada de la mirada del mundo, que le
añora.
ABC,
30 de marzo de 2003. ZABALA DE LA SERNA.
VI
Premio de Periodismo Manuel Alcántara |
TAUROPRESS. 2 de marzo´2003.
Zabala de la Serna: “Los ganaderos deberían tomar medidas contra ellos mismos”
El periodista Vicente Zabala de la Serna, crítico taurino del diario ABC, fue ayer uno de los invitados del programa Tauromanía, de Radio Interconomía Comunidad de Madrid. En el transcurso del mismo, Zabala comentó sus impresiones sobre el escándalo protagonizado por alguno de los encierros lidiados en la pasada feria de Castellón y las posibles consecuencias que esta situación puede acarrear.
“La misma fotografía que acompaña la crónica de la corrida del viernes habla por sí sola, con ella sobra casi la mitad del texto”, señalaba Vicente Zabala de Serna para resumir lo sucedido en el sexto festejo del abono de la Feria de la Magdalena. “Lo que sucedió en la plaza fue un espectáculo bochornoso, que hizo que incluso algunos aficionados se levantaran de sus asientos y abandonaran la plaza. Todo comenzó en el primer toro y fue empeorando a medida que avanzó el festejo, porque llegaron a salir algunos ejemplares sangrando por los pitones ya desde los chiqueros”.
Así lo reflejaba el pasado sábado en la crónica publicada en el diario ABC y así lo reiteraba ayer en los micrófonos de Radio Intereconomía, recordando además los peligros que pueden acarrear estas actuaciones para la Fiesta de los toros: “estamos ante la posibilidad de sufrir las consecuencias de lo que en Irak, por ejemplo, se llama ‘fuego amigo’. A la Fiesta, los que más daño le hacen son los propios taurinos, los que cometen tropelías desde dentro. Los taurinos y las figuras que tienen la responsabilidad, esa responsabilidad que tanto reivindican y que debería verse en estos casos. Cuando se habla de gestos, de asumir la responsabilidad en las principales ferias, y se encuentra uno con que en las dos primeras ferias el resultado es el que es, la decepción es absoluta”.
Ante la posibilidad, apuntada en algunos medios de comunicación, de que algunos ganaderos estuvieran estudiando tomar medidas legales contra las opiniones vertidas en las crónicas correspondientes a estos festejos, Zabala señaló que “los ganaderos deberían tomar medidas contra ellos mismos, por el daño que le están haciendo a la Fiesta. Lo que tienen que hacer es no permitir que con sus toros, sea quien sea el responsable, se cometan estas fechorías, no someterse a los juegos y caprichos de los mandamases del toreo, y no ir contra el mensajero una vez más”.
A su vez, Zabala argumentó su postura añadiendo que “estas acciones, estas corridas que provocan el escándalo, a los que nos gusta esto, nos obligan a radicalizar nuestras posturas y a decir que este camino sólo conduce hasta el precipicio, nos obligan, a veces contra nuestro propio criterio de lo que es el periodismo taurino, a denunciar”.
Por último, también instó a las autoridades competentes a tomar cartas en el asunto, porque “no entiendo hacia donde estaba mirando la autoridad de Castellón cuando salieron esas corridas. No me gustaría que el escándalo durara lo que dure el eco de las crónicas y que luego se siga como si no hubiese pasado nada. Desde aquí apelo a que se tomen medidas, porque si esas astas se mandaran a analizar cuando ocurren estos hechos, se persiguiese el fraude y se sancionase como es debido, estoy seguro de que cambiarían mucho las cosas”.
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