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ANGEL BOTELLO
Obituario
Angel Botello Ceballos. Ayamonte, 3 de agosto de 1921.
Trayectoria profesional: crítico taurino durante
25 años de la Hoja del Lunes de Madrid. En la ciudad de Sevilla ha
sido crítico de RNE, Radio Andalucía, radio Corazón, Antena3,
Universal Radio, Radio Éxito y Radio 80. En la provincia de Huelva fue crítico
del diario Huelva Información y Antena 3 Costa de la Luz.
Otros datos:
Fallece el 4 de abril de 2001. Fue decano de la Crítica Taurina de la
Asociación de la Prensa de Sevilla. Licenciado en Derecho y periodista
con carnet nacional, nº 15071. Angel Botello fue funcionario jubilado del
cuerpo de Aduanas.
Obituario
El Mundo. Viernes, 6 de
abril´2001. CARLOS CRIVELL. El decano de la
crítica taurina sevillana
La crítica taurina sevillana se ha vestido de luto ante
el fallecimiento de Ángel Botello. El veterano informador nos ha dejado
cuando una nueva primavera anuncia la salida del toro en la Maestranza. Su
ausencia en el palco de la grada 2 provocará un dolor irrepetible en
quienes lo conocieron. Botello ha muerto con las botas de la afición bien
puestas. En su lucha con la enfermedad en una clínica sevillana, el
espíritu juvenil de este hombre venerable seguía al pie del cañón.
Nunca olvidaré su cara de resignación porque no podía asistir a la
novillada del Puerto el pasado 18 de marzo. Se lo dijo a José Antonio
Jiménez: "Dile a Justo Ojeda que no faltaré a las corridas
del verano". Ángel nació en Ayamonte y bien que lo llevaba a gala.
Cuando en alguna plaza sonaba el conocido pasodoble taurino, su voz,
imperativa pero amable, recordaba a toda la grada que esa composición
estaba dedicada a su pueblo natal.
Y es que, además de crítico taurino, Ángel tenía
buenos conocimientos musicales. Muchos directores de bandas de plazas andaluzas
lo recordarán por sus preguntas sobre los pasodobles que iban a tocas. A
veces, poco le faltó para dirigir a los músicos.
Su nacimiento en Ayamonte se acompañaba por un amor
especial por la provincia onubense. No en balde, nació un 3 de agosto,
fecha emblemática de la salida de las naves de Colón. Tan onubense, que
muchas veces era un exagerado. Los toreros de Huelva siempre estaban bien,
aunque por dentro supiera, claro que lo sabía, que podían haber estado
mucho mejor. En este amor por las cosas de Huelva, Botello fue
"litrista" hasta la médula, tanto del padre, como del Litri de
nuestros días. En esa cuestión no admitía discusiones, Litri siempre
estaba en la cumbre.
Su trayectoria como crítico taurino es larga, como su
propia vida. Era licenciado en Derecho, pero su actividad laboral estaba
ligada al cuerpo de Aduanas, del cual fue funcionario durante muchos
años. La gente del toro sabe muy bien cómo era de buena gente Botello en
el aeropuerto sevillano. En ejercicio de la crítica taurina comenzó en Madrid,
en la Hoja del Lunes. Sin embargo, lo más florido de su actividad como
crítico, se desarrolló en Sevilla, ciudad en la que vivió durante
muchos años. Botello era hombre de radio, aunque también hizo sus
pinitos en la prensa escrita. En Sevilla trabajó de forma ilusionada en cualquier
medio que quisiera contar con su experiencia. Así, fue crítico de Radio
Nacional de España, Radio Andalucía y Radio Corazón. También publicó
en el Diario Sevilla. Tal vez su etapa más florida llegó en los años
ochenta con Radio 80. Sus tertulias semanales congregaron a toreros,
periodistas y aficionados en jornadas de sabor taurino inolvidable.
Después Botello, incansable siempre, dirigió programas en Universal
Radio y radio Éxito. Cualquier medio era bueno para hacer lo que más le
gustaba: hablar de toros en una radio. Sus programas eran una temeridad,
diarios y de media hora de duración. Para Botello no había
límites.
Presumía de su afiliación a la Asociación de la Prensa
de Sevilla y, en los últimos tiempos, en su calidad de decano. Botello
era el superviviente de una generación de críticos sevillanos entre los
que destacaron cristino Braojos (Julio Montes), Pepín Fernández Rosa,
Lorenzo Ortiz, Salvador Petit, Juan Manuel Borbujo, Salvador Dorado,
José Luis López Murcia y paco de Ronda, algunos ya desaparecidos, otros
aún entre nosotros, aunque retirados de la crítica. Botello nunca se
retiró y siempre encontró un hueco en alguna radio para sus
informaciones.
Y no lo hizo porque tenía una afición enorme. Sus amigos
y compañeros de gremio bien podríamos aprender de su legado en cuanto a
afición. No tuvo mucha suerte en algunas ocasiones, incluso sufrió el
rechazo de quienes, más jóvenes y con un título, se consideraron superiores,
por mucho que no tuvieran no la mitad de su amor por la fiesta. Esta
dedicación permanente por la fiesta, en la que llegó a hacer sus pinitos
como apoderado de El Ecijano, es su testamento. Fue uno de los fundadores
de ACRIS (Asociación de Críticos Taurinos Independientes de Sevilla). En
el libro de este grupo que saldrá en próximas fechas 'Maestranza de
Sevilla. Año 2000' aparecerán sus últimas crónicas, nada ácidas,
siempre minuciosas.
En la temporada venidera se nos hará difícil mirar al
palco de la grada 2 y no ver su figura venerable. Se ha ido y no he podido
enterarme cómo podía ver los toros y apuntarlo todo en su libreta. En la
mañana de hoy, a las nueve y cuarto, sus restos serán incinerados en el
cementerio de San Fernando.
Críticos taurinos
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