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Festejo de Abono
PLAZA DE TOROS DE LOS CALIFAS
CÓRDOBA
Tarde del sábado, 27 de mayo de 2000
Corrida de toros
Crónica
de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros
de Joaquín Barral (ocho
rechazados en el reconocimiento), blandos y nobles, y tres de Gabriel Rojas
(tres rechazados por los veterinarios), flojos, el 4º sin trapío.
Diestros:
Entrada: Casi lleno.
Crónicas de la prensa: El País,
El Mundo.
El País. JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ. Córdoba.
Volvió el triunfalismo
Volvió el público triunfalista y puso en manos de El Cordobés tres orejas
y un servidor aún no se lo explica. A lo mejor se las dieron por el salto de la
rana o quizá por el toreo atropellado y sin calidad que hizo, por ejemplo, con
el segundo de su lote. O tal vez sería porque en el palco estaba el presidente
que da las orejas a pares.
Orejas de saldo convirtieron la plaza de Córdoba en un coso patético, fácil
y barato. Aquí, visto está, puede llegar cualquiera, ponerse flamenco y
situarse frente a una calamidad ruinosa que llaman toro y llevarse los trofeos
que quiera este público. Entre unos y otros van a conseguir que la feria de la
capital cordobesa, cuna de califas del toreo, no diga nada en el mundo taurino.
Esto mismo ocurrió la temporada pasada cuando El Cordobés consiguió dos
orejas en uno de sus toros, fuertemente pedidas por el público. Tras
concederlas entonces el presidente, Diego Márquez, éste presentó su renuncia
al cargo y no ha vuelto a pisar el palco.
Cuesta trabajo recordar algo destacable de El Cordobés en el primero de la
tarde. Miro las notas y no veo nada. Inexplicablemente, el público sacó los pañuelos
y le dieron la primera oreja. En el cuarto enjaretó una faena de cara a la
galería, que le pedía el salto de la rana. Y lo hizo entre atronadoras voces
que le aclamaban ¡torero, torero!
Y si de El Cordobés es difícil sacar algo aceptable, de Conde es imposible.
Toreó a su primero hacia afuera y muy desconfiado, lo que protestó el público.
Con el quinto estuvo hecho un vulgar pegapases, que dio a media altura.
Dávila Miura dio al tercero muchos muletazos sin emoción y contenido. Con
el sexto estuvo desigual. Destacó, eso sí, una serie con la izquierda. Lo demás
transcurrió entre enganchones y sin transmisión.
Para esta corrida, los veterinarios reconocieron 12 toros de Barral, de los
que se salvaron cuatro (uno, sobrero)y siete de Gabriel Rojas, de los que tres
completaron el encierro.
El Mundo. Carlos
Crivell. CORDOBA. Un tío simpático
El Cordobés salió por la puerta de Los Califas gracias a su simpatía. Ser
simpático es algo que no está al alcance de cualquiera, pero hay consenso
en admitir que Manolo Díaz derrocha gracia y desparpajo por sus poros.
Al que abrió plaza le hizo una típica faena de su repertorio; alternó
pases templados con otros enganchados. La oreja la ganó con una fulminante
estocada. Lo mejor de la tarde cordobesista llegó en el cuarto, un
novillejo impropio de plaza de primera, que derrochó nobleza por ambos
pitones. En un alarde de máxima conexión con el público, El Cordobés
hizo de todo y todo fue celebrado. Al público le gustaron los pases ligados
sobre la derecha, los giros vertiginosos, los enganchones...
Javier Conde pasó por Córdoba dejando la huella de su estilo torero
peculiar. No quiso ni ver al segundo, que embistió rebrincado; en el quinto
hubo pases sobre la derecha y la izquierda con buen sello, pero sin ligazón.
Dávila Miura no estuvo acertado en el tercero, mientras al sexto lo
exprimió por ambos pitones.
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