|
|
|
Feria de la Salud
PLAZA DE TOROS DE LOS CALIFAS
CÓRDOBA
Tarde del 1 de junio de 2003
Corrida de rejones
Crónica
de la prensa
 
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Reses de Flores
Tassara, muy buenos.
Jinetes:
Entrada: tres cuartos de entrada.
Crónicas de la prensa: ABC
 
ABC. ANDRES DORADO. El
arte del Toreo a Caballo brilló en todo su esplendor
Sirvió y mucho, la corrida del hierro de Flores
Tassara que la empresa trajo para cerrar la feria en el festejo de
rejones. Corrida gorda, grande y con mucha caja y presencia, como
corresponde al encaste del cual procede, Urquijo-Murube, que además es,
según se está viendo con los resultados, el más aparente para este
tipo de festejo que tiene una gran respuesta de público.
El variopinto público que ayer se dió cita en «Los Califas»,
incluídos los aficionados al caballo y al toro, que en Córdoba los hay
y muy buenos, disfrutaron de lo lindo porque los tres toreros de a
caballo, cada uno en su estilo, estuvieron a una altura extraordinaria,
elevando a grab nivel lo que dió en llamar «el bello arte del toreo a
caballo».
Magnífica la actuación -salvo con el rejón de muerte- del portugués
Moura que no toreaba wn Córdoba desde hace casi diez años. Su
magisterio está por encima del bien y del mal. Moura es un torero muy
clásico, con mucho empaque y con una calidad extraordinaria, calidad
que puso de relieve en sus dos toros. Templado al máximo, sobrio y
perfecto, con mucha verdad en banderillas y realizando siempre una lidia
perfecta. Pudo cortar tres orejas, pero su talón de aquiles, la hora de
matar, volivió a patentizarse de nuevo.
Pablo Hermosos de Mendoza también cuajó una tarde de ensueño, no
vamos a descubrir las extraordinarias cualidades que adornan al
rejoneador navarro, pero no hay más remedio que contar que es un gran
jinete y que su toreo, en unos terrenos inverosímiles pone al público
en pié por su valor y por su técnica. Mejor estuvo en su primero, un
toro con mejor son que le ayudó a desplegar todos sus recursos de gran
profesional. El tercio de banderillas en este toro fue lucido y
brillante y cobró aún mayor intensidad cuando en un par a dos manos
con el que cerró el tercio, perdió pie y a punto estuvo de sufrir un
serio percance porque aunque el toro le alcanzó la montura,
afortunadamente y de forma casi milagrosa, nada ocurrió. Se quedó más
paradito el quinto, un toro que pesó seiscientos kilos, pero Hermosos
de Mendoza lo supo ir haciendo poquito a poquito hasta cuajarle otro
tercio de banderillas singular. Con el rejón de muerte un cañón.
Andy Cartagena formó, como dicen los taurinos, un «lío»
impresionante. El joven rejoneador alicantino atraviesa por un momento
cumbre de su carrera y ayer, con un buen lote, lo puso de manifiesto de
forma clara y rotunda. Increíbles los auténticos muletazos templando
con la grupa de «Brujito» y los extraordinarios pares de banderillas
al quiebro con «Brasil» en uno y con «Quito», dos de sus caballos
estrella, en otro. Su espectacularidad está a la altura de su gran
clase, siempre clavando al estribo, quebrando en la misma cara y
reuniendo la suerte y saliendo de ella con una torería impactante. Si
su labor en el tercero cobró dimensiones de apoteosis -le cortó las
dos orejas- la que realizó en el que cerró plazafue de verdadero
delirio colectivo, no se puede, a mi corto entender sobre esta
especialidad del toreo a caballo, estar más perfecto, más conjuntado y
más espectacularmente armónico que ayer estuvo Andy Cartagena. Le
pidieron el rabo con muchísima fuerza y pienso que se hizo merecedor a
él porque además mató al toro por arriba, de un certero rejón,
haciendo la suerte con una pureza sensacional y lo tumbó sin puntilla.
Ayer, estoy seguro de ello, el sombrero cordobés de D. Antonio Cañero,
voló simbólicamente al albero de «Los Califas», en reconocimiento
del Magisterio de Moura, la perfección torerísima de Hermoso de
Mendoza y la fuerza arrolladora del espectacular clasicismo de Andy
Cartagena. Seguro que sí.
|
|