GANADERÍAS DE
España

PLAZAS DE TOROS DE ESPAÑA

 

TOROS EN CASTELLÓN

Feria 1998: Un 'victorino' abre la puerta grande a Caballero. Cartel completo´98
Feria de la Magdalena 1999: cartel completo, resultados y crónicas de la prensa
Feria de la Magdalena 2000:cartel completo, resultados y crónicas de la prensa
Otros festejos celebrados

FERIA DE LA MAGDALENA CASTELLÓN 1999
CARTEL, RESULTADOS Y CRÓNICAS DE LA PRENSA

El Juli y Victorino Martín, galardonados con el Premio Casino Antiguo´99

Domingo, 21 de marzo. Última corrida: "!Victorino, Victorino!"

Domingo, 7 de marzo. Toros de José Luis Marca (justos de presencia, sin fuerza ni raza), para José María Manzanares (oreja y silencio), Enrique Ponce (palmas y silencio) y Alberto Ramírez (que tomó la alternativa, oreja y dos orejas)

Lunes, 8 de marzo. Ocho toros de Buenavista (desiguales, destacaron 1º y 2º; el 8º se rompió un cuerno), para Juan Mora (oreja y oreja), Morante de la Puebla (oreja y palmas), Eugenio de Mora (petición y silencio) y Miguel Abellán (ovación y ovación)

Martes, 9 de marzo. Novillos de Jandilla (bien presentados, dieron juego), para Jesús Millán (oreja y vuelta tras petición de otra), Juan Bautista (oreja y ovación) y Rafael Ronquillo (oreja y ovación tras aviso).

Miércoles, 10 de marzo. Toros de Los Espartales (mansos pero nobles), para Fermín Bohórquez Domecq (ovacion), Andi Cartagena (oreja), Hermoso Mendoza (oreja) y Paco Ojeda (oreja y petición de otra). En colleras Hermoso Mendoza-Paco Ojeda (ovacion), Bohórquez-Cartagena (dos orejas).

Jueves, 11 de marzo. En directo por T.V.E. Toros de Javier Sánchez Arjona, para El Cordobés (ovación y oreja), El Juli, volteado en el 1º (oreja y oreja, con petición de la 2ª) y Alberto Ramírez (ovación tras aviso y silencio).

Viernes, 12 de marzo. Toros de Pedro y Verónica Gutérrez y un sobrero de Sánchez Arjona (bien presentados, descastados) para Espartaco (palmas y palmas tras aviso), José Tomás (palmas y ovación) y José Luis Moreno (oreja con petición de la 2ª y ovación).

Sábado, 13 de marzo. Toros de Alcurrucén (terciados, blandearon, bajos de casta), para Vicente Barrera (ovación tras aviso y silencio), Rivera Ordóñez (oreja protestada y oreja muy protestada) y Uceda Leal (oreja y ovación).

Viernes, 19 de marzo. Toros de Jandilla (buen juego) para Curro Romero(ovación y pitos), El Juli (dos orejas y dos orejas)y Vicente Soler Lázaro (dos orejas y ovación)

Sábado, 20 de marzo. Novillada de promoción para alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Castellón.

Domingo, 21 de marzo. Toros de Victorino Martín, para    "Luis Francisco Esplá" (oreja, silencio), Manuel Caballero (oreja y dos oprejas, salió a hombros) y Pepín Liria (dos orejas y oreja, salió a hombros). Salió a hombros el ganadero. El festejo estuvo previsto para el 14 de marzo fecha en que se suspendió por lluvia. Crónica de la prensa: ABC, El País


Otros festejos celebrados

Domingo, 6 de junio. Novillos de Ana María Bohórquez (terciados y sin fuerzas), para Ramón Bustamante (oreja y dos orejas), Rafael Ronquillo (oreja y oreja) y Juan Maraya (vuelta y vuelta). Me nos de un cuarto de entrada. tarde nubvlada y fría.

Sábado, 5 de junio´99. Corrida de la Beneficencia. Toros de El Torero (chicos, descastados, 5º noble, 6º devuelto por otro manso). Para José Luis Moreno (silencio y ovación), Vicente Soler Lázaro (ovación y oreja) y Alberto Ramírez (oreja y ovación). Más de media entrada.

Sábado, 1 de mayo´99. Toros de Juan Pedro Domecq, flojos, descastados 2º, noble; 5º, manso; 6º, sobrero, en sustitución de un inválido, manso. José María Manzanares: estocada perpendicular, delantera, contraria y dos descabellos (ovación); media (silencio). Uceda Leal: dos pinchazos y estocada (vuelta); dos pinchazos y (aplausos). Alberto Ramírez: pinchazo y estocada (ovación); dos pinchazos y estocada (oreja protestada). Plaza de Castellón, 1 de mayo. Corrida por el 75º aniversario de la Coronación de la Virgen del Lledó, patrona de la ciudad. Un cuarto de entrada.


ABC. ZABALA DE LA SERNA. Edición del lunes, 22 de marzo´99. «¡Victorino, Victorino!»

Mereció la pena la larga espera para ver el aplazado y último festejo de la Feria de La Magdalena. Victorino Martín lidió una excepcional corrida que fue de menos a más, en juego y en presencia. La tarde emanó emoción de principio a fin, como sólo ocurre cuando sale el toro bravo de verdad, con sus complicaciones y sus virtudes. Primer aldabonazo del año del «Paleto de Galapagar», que salió a hombros con Caballero y Liria.

«¡Victorino, Victorino!», coreaba la plaza entera de Castellón al unísono cuando Pepín Liria concluía la última vuelta al ruedo de la tarde. Y Victorino se descolgó desde la barrera para disfrutar del triunfo desde las alturas de otros hombros. Antes, se abrazó a Caballero y felicitó a Liria, que ya ocupaba su correspondiente «costalero». Los tres abandonaron la plaza por la puerta grande, en unión del mayoral, tras protagonizar una tarde emocionante.La victorinada fue de menos a más, siempre dentro de un tono elevado, con mucha movilidad, hasta romper definitivamente en el quinto, cuya bravura y acometidad resultaron premiadas con la vuelta al ruedo, y en el fenomenal sexto. Primer aldabonazo de Victorino esta temporada; primera demostración de qué es lo que le hace falta a la Fiesta.

Caballero sudó la gotagorda con «Galo», el ya citado quinto.  Recibió dos puyazos arrancándose desde la lejanía, y uno más no le hubiera venido nada mal, porque al valeroso, recio y esforzado torero albaceteño le sacó el aire y le secó la boca. Casta pura y en potencia, casta brava en esencia. Manuel Caballero tragó quina y ricino en un solo cóctel:el toro, bizco de cuerna, una daga era el pitón derecho, perseguía la muleta con codicia, con irrefrenables deseos de alcanzarla, con auténtico empuje. Un mundo le costaba a Caballero templar y mandar:la mayoría de las veces se veía desbordado por la acometividad de su fiero enemigo. Cualquiera que se precie de portar la vitola de figura del toreo no hubiera estado, probablemente, mejor. Lo dicho, o un puyazo más o pases de castigo hubiera necesitado el bruto para quebrantar sus ardorosos ánimos. Cuando se echó con la espada en sus entrañas, aún no había abierto la boca. Las dos orejas fueron a parar a manos del gladiador.

Otro tipo de toro había sido su primero. Blandeó en algunos pasajes de la lidia y tuvo un noble pitón izquierdo. A Caballero le costó verlo, cosa que hizo después de tres tandas sobre la mano diestra. La siguiente, ya al natural, emanó temple y largura. Otra bajó algo de tono. Recobró el nivel en la posterior, con tres naturales fenomenales. No hubo ligazón.Pinchó antes de cobrar una estocada arriba. Un trofeo premió su labor.

Liria demostró que es otro torero de los que se atan bien los machos. Con dos largas cambiadas recibió al encastado y acapachado tercero. Duro castigo recibió en varas, especialmente en el eterno primer puyazo. Humilló como lo hacen los victorinos. El matador murciano, después de dos series diestras y aceleradas, se atemperó al natural en una tanda «in crescendo». En la siguiente por el pitón izquierdo se frenaba el animal. Largo volvió a engancharlo Pepín en una más por el mismo lado, que terminó con un pase del desprecio. Mató a la primera.

Sumaría su tercer trofeo con la oreja del gran sexto, que sin hacer una gran pelea en varas fue el más importante junto con el quinto, mejor incluso que aquel para la muleta. Muy descolgado siguió siempre el larguísimo trazo que le marcaba Liria por ambos pitones. Impresionante fue la duración del toro, que se empleó siempre con mucha casta. Realizó un notable esfuerzo, no siempre lo suficiente templado como hubiera sido menester.

Esplá cumplió sin despeinarse. Con el que abrió plaza, un toro un punto blando pero con calidad, se exhibió por navarras y también con los rehiletes. Abrió faena cortando los viajes de una manera absurda, para torear después con mayor largura sobre ambas manos, con mucha naturalidad, pero sin pisar el acelerador. Se llevó una oreja con facilidad. Muy mecánico anduvo el alicantino ante el bondadoso cuarto, y muy mal, por cierto, con las banderillas. Fue el toro con menos emoción del festejo. Quiso el ya veterano diestro matar en la suerte de recibir, mas aquello fue una suerte mixta, más propiamente llamada al encuentro. Hasta cuatro veces pinchó antes de dejar un estrepitoso bajonazo. Fue el único que abandonó la plaza por su propio pie.


El País,  M. MÁRQUEZ LUCENA, Castellón. Edición del lunes, 22 de marzo. ¡Victorino, Victorino!

Apoteosis final con la corrida de Victorino que tuvo que ser aplazada el pasado domingo a causa de la lluvia. Y valió la pena esperar por ver seis toros como ya no se van viendo por esas plazas. Por eso el ganadero fue reclamado a los medios para sacarlo a hombros mientras toda la plaza gritaba ¡Vitorino, Vitorino! Y eso porque el ganadero de Galapagar llevó toros-toros a Castellón que se ha convertido en su segunda casa. Destacó el quinto, Galo de nombre, premiado con vuelta al ruedo.

Pero en general fueron toros bravos, entregados en los caballos; arrancándose desde los medios en el segundo puyazo. Recibiendo duros castigos de los varilargueros y salir sin dar tumbos ni costaladas. Dando, en una palabra, por sí mismos un espectáculo que puso digno colofón a una feria de la Magdalena que en el aspecto ganadero este año fue un fracaso total. También allí hubo toreros. Pero claro unos lo eran más que otros. Así el alicantino Luis Francisco Esplá estuvo técnicamente perfecto en su primero pero frío. Con el capote desplegó un amplio repertorio y dio un recital con las banderillas, que clavó reunido y por los adentros. Luego se fajó con un animal que perdía las manos de tanto humillar. A su segundo le hizo faena larga y tesonera y mereció mejor trato aquel animal franco y que acudía presto al primer toque. Lo trató de matar recibiendo pero erró y allí perdió el trofeo.

Pepín Liria estuvo bullidor, pero sin profundidad ni temple alguno. Todo lo contrario, dio más zapatillazos e hizo más quilómetros que Fermín Cacho. Con el sexto, el murciano sólo compuso la figura y daba el zapatillazo calcando el trasteo anterior. Mató mal, pero es, poco importaba pues Caballero ya había levantado la tarde con el quinto. Un toro que se fue, con encastada bravura y peleando, por dos veces al caballo. El animal atendió al primer toque de la muleta de Caballero que fue dejando que se le escapara muletazo tras muletazo. Planteó la pelea en el tercio y cuando quiso meterlo en faena el vitorino ya mandaba en la arena. Finalmente, todo quedó en una faena más vibrante que de poder y profundidad. A pesar de ello, como cobrase una estocada hasta la gamuza, se le premió con las dos orejas. Antes, a su primero, le hizo faena discreta donde dio algún buen natural pero sin ligar.