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Festejo 2º de abono
Corrida Goyesca
PLAZA DE
TOROS DE
SANLÚCAR DE
BARRAMEDA
“COSO DEL PINO”
Tarde del sábado, 4 de junio de 2005

FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Núñez del Cuvillo.
Desiguales de presentación y juego, con nobleza pero justos de fuerzas, destacando el 4º, noble y con calidad. El 1º descompuesto, el 2º justo de fuerzas, el 3º incómodo, el 5º noble pero muy blando, 6º inválido devuelto al corral y el 6º bis de la misma ganadería, encastadito.
Diestros:
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Enrique Ponce (Tabaco con remates en oro). Ovación
y dos orejas.
-
El César. (Blanco con remates en negro). Ovación
y división al saludar.
-
Manuel Jesús "El Cid"
(Malva con remates en negro).
Dos orejas y oreja.
Incidencias:
Corrida Goyesca. Al finalizar el paseíllo, el público tributó una gran ovación a la terna obligándolos a saludar en el tercio. Al final del festejo salieron a hombros Enrique Ponce, El Cid y Álvaro
Núñez del Cuvillo por la Puerta Grande.
Cuadrillas: brillaron Antonio Tejero en el 1º con los palos. José Manuel Fernández ‘Alcalareño’ en el 3º.
Entrada:
más de media plaza.
Crónicas de la prensa: PortalTaurino.com
  
Las imágenes del festejo
PortalTaurino.com.
EMILIO
TRIGO. El Cid continúa con su conquista.
A la salida de la corrida de ayer todo el mundo hablaba del gran triunfo de Padilla y de la noticia del día. ¡El Cid Puerta Grande en Madrid! Además con los victorinos. Este era el comentario generalizado de la afición sanluqueña en la tarde noche del viernes. Hoy se esperaba mucho de un cartel en el que estaba el torero del momento: El Cid.
El Cid era muy esperado en esta plaza y de verdad que no defraudó. En el primero, meció el capote con gusto a la verónica llegando hasta el mismo centro del ruedo. No se le pegó mucho al toro en el caballo ya que tenía las fuerzas contadas. Manuel basó su faena por el pitón derecho por donde el toro tenía más viaje. Por ahí, hubo ligazón y toreo del bueno, con una templanza exquisita. Fueron tres series perfectas con gran torería por parte del sevillano, que se escapó de un percance al ser volteado de fea forma. Estuvo muy torero y demostrando que está en un excelente momento. Por el pitón izquierdo el toro se quedaba debajo. Dos orejas en su presentación en Sanlúcar, tras una gran estocada al incómodo tercero.
Se sintió al torear con el capote al sexto bis. En la muleta el de Salteras planteó faena en el centro del redondel con la diestra. Cambios de mano, trincherillas y pases de pecho de mucha calidad. Naturales de buen trazo, aguantando las miradas del astado antes de cada encuentro. Mejor en redondo con la diestra, pues el toro, encastadito, se los tragaba mejor por ese pitón. Al sevillano, que vive un momento dulce, le salió todo con mucha torería. Otra oreja para igualar a Padilla en trofeos y como triunfador de la Feria.
Ponce también tuvo una buena actuación. Suavidad en el capote del valenciano con los lances de recibo al bello primero, lo mismo sucedió en el vistoso quite por chicuelitas. Brindó al público su labor. Tenía movilidad y una embestida algo descompuesta el de Nuñez, que a veces se revolvía pronto. Enrique con soltura por ambos pitones, no dejó que topara el toro en la muleta. Fácil en el toreo al natural con templanza y ligazón al abrochar las tandas con el de pecho. Sin embargo no anduvo fino con los aceros, con varios pinchazos.
El cuarto repitió en el capote del diestro de Chiva, permitiendo que estuviera a gusto con el percal. Enrique toreó con estética y magistral técnica al segundo de su lote. Realizó una labor larga, pero llena de sabor y toreo hondo. Redondos con el toro metido en la muleta con un temple que sólo un figurón como él sabe hacer. Pero por sí esto fuera poco, por el pitón izquierdo se emborrachó de naturales profundos, ligados sucediéndose como un carrusel. Estuvo en Maestro, en una faena ascendente que culminó con un toreo desmayado y entregado, ante un buen ejemplar de Cuvillo.
El César, por su parte, lanceó bien pero sin conexión a su primero. Después de la suerte de varas, se realizó el antiguo salto de la garrocha que resultó muy aplaudido. Tiene buenas formas el diestro colombiano, aunque anda justito de valor. Siente el toreo de pellizco y así lo demostró en algún natural con recorrido. Eso fue lo mejor de su actuación, ante el flojito que perdía las manos
continuamente.
Con el otro, que estaba muy justito de fuerzas pero de gran fijeza en los engaños, estuvo más entonado y con más decisión. Nuevamente toreó con la muleta en la zurda dejando naturales de bella estampa. De uno en uno, se los fue sacando al dócil ejemplar que era lo que pedía. El César acortó distancias, para pasar a cercanías y tiró del toro con suma despaciosidad, para que de forma inteligente no se cayera. Mejor en éste, pero todo lo estropeó con el descabello.
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