GANADERÍAS DE ANDALUCÍA
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REAL PLAZA DE TOROS DE EL PUERTO DE SANTA MARÍA
Tarde del sábado, 4 de agosto de 2007

 

FICHA TÉCNICA

Ganadería: Toros de Parladé, desiguales de presentación, bastos de hechuras, sin clase y de poco juego en general. El 1º manso, rajao, y defendiéndose, el 2º manejable sin humillar, el 3º complicado, el 4º noble con poca transmisión, el 5º sin romper y el 6º perdió gas.

PESOS: 545, 560, 500, 550, 500 y 555 kg. 

ENRIQUE PONCE 

JAVIER CONDE 

SEBASTIÁN CASTELLA

Cuadrillas: 
Palco: 

Incidencias:  cuartos de plaza en  

Diestros: 

Palco: Presidió Rafael Sestelo; Asesor Veterinario Luis Díaz y Asesor Taurino Antonio González.

Cuadrilla: Mariano de la Viña saludó en las banderillas del cuarto y Curro Molina puso al público en pie tras excelentes pares al sexto.

Tiempo: Tarde agradable con viento de levante.

Entrada: Casi tres cuartos de plaza.

Crónicas de la prensa: PortalTaurino.com


PortalTaurino.com. EMILIO TRIGO. Ponce magistral y Castella poderoso

No hubo la respuesta de público que se esperaba para un cartel tan rematado con la presencia de las figuras. Esa es la primera lectura de la tarde y eso, que las temperaturas eran más suaves que la semana anterior.

Vicerrector nombre del toro que salió al ruedo en primer lugar, era lo más basto que existe en el campo bravo. ¡Claro esta!¡Que de bravo no tenía absolutamente nada¡ Un morucho que tenía hechuras de mulo y para colmo feo con ganas. Pero Ponce sólo hay uno, y por algo es el número uno de esto, en vez de matar al toro, que es lo que se merecía, se dedicó a sobarlo y a enseñarle el camino tras la muleta. Le insistió, le consintió, le expuso y al final el toro se entregó al rey del toreo. Ponce con su privilegio taurino dibujó unos naturales difíciles de creérselo por lo magníficos que fueron y con la diestra lo llevó por donde él quiso. Faena inventada y jamás pensada por ningún presente a un toro manso, rajao y que no quería embestir que se fue con una oreja de menos. El cuarto dejó a Ponce mecer el capote con soltura y plasticidad en el recibo. Luego fue él ¡va por ustedes! desde los medios y...comenzó su obra. El prólogo con unos doblones por bajo exquisitos y el epílogo, un cambio de manos ligado con el de pecho, realmente enormes. En el intermedio una labor sencillamente perfecta, con la virtud de hacer fácil lo siempre difícil y con ello un toreo eterno. Parece tener la ilusión de un chaval que empieza y que nadie lo detiene para llegar arriba. El maestro dio una nueva dimensión-ante un toro que se apagó al final-de cómo se debe torear por ambos pitones, con toda clase de recursos para deleite de los buenos aficionados del Puerto. Otra oreja que significa sólo un apéndice más, porque lo importante es que prevalece el magisterio de un figurón del toreo.

Conde con el capote estuvo muy acompasado con cuatro verónicas y una media muy bellas. Mimó a su toro en el caballo para que llegara alegre a la muleta, y brindarlo al respetable. Lo demás fue la escenografía de un torero con personalidad propia y distinta, que pegaba muletazos con más sentimiento que técnica. Conde es artista y como tal concibe el toreo, aunque a veces olvidó la compostura ante un toro manejable sin humillar. El otro de su lote, no fue un toro que ayudara al malagueño y como los artistas necesitan un prototipo para desarrollarse, no paso nada relevante. Javier no lo vio y el público se enfado airosamente. 

El tercero arrolló a Castella mientras intentaba fijarlo con el capote y afortunadamente sólo quedó en un susto. Con la muleta el toro tuvo un comportamiento brusco, embistiendo con los pechos y las manos por delante. Castella estuvo voluntarioso con el primero de su lote que no ayudo al francés. El sexto que llevaba la cara en las nueves derribó a Josele en el primer encuentro con el picador. Después Curro Molina puso al respetable en pie con dos sensacionales pares de banderillas, sobre todo el segundo de poder a poder, otorgándole una atronadora ovación a este torero de plata, pero con categoría de oro. Luego su matador nos levantó nuevamente con un inicio espectacular, con el pase de las flores que fue muy vibrante. La pena que Castella se fue quedando sin toro al apagarse en la embestida, pero hasta entonces se lo pasó por la diestra con ligazón. Con la izquierda casi no pasaba de la taleguilla y le hacía rectificar su posición. Sebastián muy poderoso acortó las distancias y se pegó un arrimón gordo metido entre los pitones, que se lo pasó a escasos centímetros. Esta vez si metió la mano en todo lo alto y cortó dos orejas de mucho peso.