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Festejo 5º de abono
PLAZA DE TOROS DE JEREZ
Tarde del sábado, 11 de mayo de 2002
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Núñez del
Cuvillo, muy terciados, bravos y
nobles.
Diestros:
Entrada: lleno.
Crónicas de la prensa: El
País, Diario de Cádiz, Marc
Levie (en francés).
El País.
JUAN ORTEGA. Toreo de ensueño
La función de toros, sin toros, no puede
funcionar y, por tanto, no se debe bajar el nivel de exigencia. Los núñez
del cuvillo salieron muy terciados, y especialmente el segundo,
demasiado flojos. Tuvieron a favor lo muy bien hechos que estaban, que
se crecían tras el castigo y que, si el torero dudaba, acababan montándose
en la chepa, lo que quiere decir que fueron bravos con matices de
nobleza. Hecha esta salvedad, que no es poca, el toro anovillado y
bravo salió igual para todos, pero no todos le pudieron dar el mismo
trato.
José Tomás permitió un largo puyazo
tapando la salida del toro, que renqueó, lo que no fue óbice para ir
a más después. Le dio distancia en dos series de redondos templados
y dejó venir el toreo por naturales ofreciendo el medio pecho,
planchada la muleta que se adelantaba para un recorrido en redondo
largo, templado y mandón, rematado todo lo atrás que el brazo permitía.
De camino a chiqueros, una trincherilla, seguida de otro por bajo, fue
el prólogo del cambio de manos más largo, rematado sobre la marcha
con el de pecho.
El quinto llegó violento a la muleta,
cayéndose en el cuarto pase de las dos primeras series de tan
obligado como iba. Tardó en cogerle el sitio por la izquierda, pero,
a la segunda serie de naturales, surgió la perfección, interpretando
el natural como siempre pensamos que debía ser: de frente, largo,
redondo, rítmico, engarzado con el obligado de pecho desde la
inmovilidad. Después, el toro se rajó como ya le había sucedido en
el segundo. Mató mal y la res se amorcilló, sonando un recado, pero
el mejor recado vino de José Tomás, que nos dijo cómo se torea al
natural.
También vimos a Morante luchar contra
su lado negro en el último, bravo y con fijeza, con el que fue afianzándose
y subiendo de categoría, en series que llegaron a gran altura,
especialmente la última con la derecha y los adornos por bajo. Al
tercero le enseñaron latín y en la muleta aprobó la reválida.
Morante lo pasó muy mal.
Paco Ojeda reapareció torpe y sin
sitio. Estuvo a merced de los dos toros.
Diario De Cádiz. FRANCISCO
ORGAMBIDES. Puerta
grande para Morante y José Tomás
¿Quiénes somos?, ¿De dónde venimos?, ¿Estamos
solos en la galaxia?, ¿Ha venido Paco Ojeda a pegarle un rebañón a
esto?.
Dudas existenciales, dudas metódicas. ¿Conoceremos la verdad alguna
vez? ¿Se le podían cortar más orejas a un enciero tan noble, dócil y
manejable como el de Núñez del Cuvillo? ¿Es Morante torero para seis
toros, como se anunciará en El Puerto? ¿Es el átomo la perte más
pequeña de la materia o algún toro que hemos visto por ahí es más
chico aún?
Hemos asistido a un festejo con altibajos con dos momentos cumbre, la
faena de José Tomás a su segundo y la labor de Morante de la Puebla al
sexto, donde bordó el toreo en los dos palos más sencillos y
esenciales: el derechazo y el natural. Pero también nos hemos aburrido
a ratos, y el que diga que nunca se aburre en los toros es que es
distraido.
Los momentos más bajos del festejo coincidieron con las actuaciones
de Paco Ojeda. Nos preguntábamos si era el de antes y, a la vista de su
reciente rayectoria y de lo que vimos ayer en Jerez, este Ojeda va de
una manera muy distinta al que nos pasmaba en las plazas en el año 85.
Falto de ideas en su primero, venga a sobar y laborar para no sacar
nada en claro. El toro era un animal soso, de corto recorrido y con la
cara en alto. Pero tampoco era un desecho inservible. Se le podía haber
sacado más partido y cualquier chaval der estos nuevos que hay hoy se
hubiera montado en lo alto.
Su segundo no era el toro del año pero alguna tela tenía que
cortar. Ojeda anduvo desconfiado, fuera de jurisdicción y al hilo. Para
colmo con la espada en sus dos toros ha fallado. ¡Con lo bien que los
mataba antes con el saltito! Ojeda ha confirmado ayer en Jerez los
peores comentarios y eso nos pesa bastante.
Ahora podemos entrar de lleno en los dos triunfadores. Para Morante
Jerez está a medio camino de Sevilla y de El Puerto. De cara a Sevilla
tiene que demostrar que en la pugna de entrar en los carteles de abril
él tenía razón. Mirando hacia El Puerto tiene que afirmarse de cara
al público de este rincón porque está anunciado para matar seis toros
el 15 de agosto en la portuense Plaza Real. Por estrategia tenía que
bordarlo ayer en Jerez por mera necesidad, casi por supervivencia
Y lo hizo. No en su primero, un toro con el que no se acopló. El
animal esperaba a ver qué pasaba y se revolvía con presteza. Lo mejor
de la labor de Morante fueron derechazos, aislados y sin argamasa.
Lo caro vino en el sexto. Una faena de menos a más con un toro
parado pero que cuando se arrancaba lo hacía con nobleza. La cosa empezó
mal, malograndose las series de derechzos una porque el toro perdía las
manos, otra por la desconfianza de Morante y otra vez por un desarme.
Por fin aquello cobró vuelo y el de la Puebla lo paso de modo
excepcional por ambos pitones. Pases largos, suaves, prolongando la
embestida hasta lo indecible. Temple, firmeza y suavidad fueron la trama
de una faena sobre ambas manos con arte, de toreo caro. El remate final,
extraordinario y aunque se levantó el toro llegaron con facilidad las
dos orejas.
Morante ha dejado, de cara al 15 de agosto en El Puerto, su bandera
de torero artista y de pellizco.
Por su lado José Tomás también salió a hombros con una oreja de
cada uno de sus toros. El primero ensabanado con menos presencia, pero
con mucha nobleza. Hubo mucha tersura y temple en sus muletazos, pero
cuando consiguió mejor nivel artístico fue en el otro.
Ese quinto se movió más y esos recorridos -tambien en una labor
larga- permitieron a José Tomás redondear pasajes de gran calidad.
Sobre todo toreando a pies juntos y ligando el pase de pecho con los
vuelos de la muleta. Ahí rugió la plaza de entusiasmo porque ese es el
toreo, precisamente, que enloquece a este público. Otro espada que
mantiene su vitola en esta plaza.
Marc Levie. APOTHÉOSE
MORANTIQUE
Une superbe faena de Morante de la Puebla a constitué
le bouquet final de cette feria de Jerez. Morante avait d'abord écopé
d'un toro large, mal fait et difficile, sorti en troisième position,
qui malmena sa cuadrilla, pris sans mal le banderillero Manuel García,
qu'il tenta de soumettre en vain et qu'il tua d'une estocade tombée.
Avec le sixième, de grand noblesse, ce fut l'apothéose : faena
magnifique, par naturelles, par derechazos ou même longs circulaires
qui dressèrent la plaza. Élégance, salero, charme, envoûtement, tout
cela prenant fin avec une splendide estocade. Malheureusement, le
puntillero Manolo Corona fit relever le toro, ce qui n'empêcha pas
l'octroi des deux oreilles au son des "palmas par bulerias".
Paco Ojeda aura l'excuse d'avoir eu le lot le moins
commode. Mais même à Jerez, devant ce qui est pratiquement son public
et dans une plaza qui l'a toujours adulé, Ojeda n'est plus Ojeda.
Seulement une ombre rappelant de lointains souvenirs. Il tua mal ses
deux toros.
Le meilleur lot fut pour José Tomás, qui remporta
un triomphe mineur. Sa première faena, liée au centre au son de
"Manolete" devant le noble toro blanc sorti en deuxième, eut
de bons passages à gauche, avec temple et suavité, et surtout un final
par le bas de bon goût. Une estocade en bonne place fit tomber
l'oreille. Il mit une éternité à se centrer avec le bon cinquième,
et la morne faena fut relevée sur la fin par deux bonnes séries
surdimensionnées par la partie du public qui l'adule. Un pinchazo, une
quasi entière d'effet lent et nouvelle oreille. |
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