Jueves, 7 de agosto: Reses de Torrestrella (desiguales de presentación y
juego) para Ortega Cano (ovación y vuelta
al ruedo), Pepín Liria (saludos y una oreja),
y Vicente Barrera (palmas y saludos)
Sábado, 9 de agosto: Reses de El Torero, (el tercero fue devuelto por cojo y en
su lugar salió el sobrero. En general, tuvieron nobleza pero poca fuerza), para Joselito estocada (una oreja); pinchazo media
estocada perpendicular, pinchazo hondo, estocada, dos descabellos, un aviso (ovación con
saludos), Enrique Ponce estocada recreándose
(una oreja); estocada baja (ovación) y Rivera
Ordóñez,pinchazo sin soltar, otro hondo y estocada (saludos desde el tercio); media
estocada y cinco descabellos (ovación). Los tres últimos toros fueron lidiados bajo luz
artificial. Lleno total, en tarde soleada
Domingo, 10 de agosto: Reses de Juan Antonio Romao de Moura (mal presentados y
desiguales, el 2º de Hermanos Sanpedro, el
mejor), para Curro Romero (saludos y saludos),
Ortega Cano (dos orejas y saludos tras
petición), y Jesulín de Ubrique (silencio y ovación tras dos avisos. Atendido en la enfermería con posible
fisura en el tobillo).
Viernes, 15 de agosto: Reses de Joaquín Barral para Emilio Muñoz, Cristo González y un sustituto de Dávila Miura
Domingo, 17 de agosto: Toros de Guardiola para Luis Francisco Esplá, Emilio Muñoz y El Cordobés
Fiesta
grande en El Puerto 1997, por Carlos Crivell (Diario 16)
(...)Se han celebrado tres corridas de toros, de ellas las del sábdo y
domingo, con carteles de tronío. Ha fallado el toro, un aspecto que debe cuidarse. A los
encierros de El Torero y Moura les ha faltado armonía de plaza de segunda categoría y
equilibrio en las formas. Además, algunos toros han carecido de trapío y de pitones.
Pero han quedado algunos detalles inolvidables. Las estocadas de Joseliuto y de Ponce el
sábado, la lentitud del toreo de Curro, su disposición y ansia de triunfo casi
desconocida y la enorme faena de Ortega Cano han compuesto un retablo que será siempre
recordado.
En la corrida del sábado se llenó la plaza. No se llegó a colocar el
cartel de "No hay billetes", pero fue un entradón para ver a la terna del año,
Joselito, Ponce y Rivera. El ganado frustró expectativas. Dos estocadas tuvieron el
premio de dos orejas para los dos primeros. Rivera Ordóñez, valiente siempre, sigue con
su habitual mala suerte.
El domingo fue jornada de arte grande. Curro Romero se inspiró y Ortega
Cano no se quedó corto. Se llevó dos orejas por una faena redonda. Ambos lograron
momentos de calidad suprema. Jesulín de Ubrique fue el desafortunado de la terna. Malos
toros y un doloroso pisotón... (...)