GANADERÍAS DE
España

PLAZAS DE
TOROS DE
ESPAÑA

 

Corridas Generales
PLAZA DE TOROS DE VISTA ALEGRE
BILBAO
Tarde del sábado, 24 de agosto de 2002
Corrida de toros
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA

Ganadería:  toros Dolores Aguirre, faltos de casta y raza. Deslucidos y mansos.

Diestros

  • Luis Miguel Encabo, estocada caída y descabello (gran ovación); dos pinchazos -aviso- y descabello; en el que mató por El Fandi, pinchazo y pinchazo hondo (aplausos).

  • Antonio Ferrera, media estocada (gran ovación); estocada caída (ovación). 

  • El Fandi, media estocada (tímida petición y vuelta).

Incidencias: David Fandila El Fandi resultó herido por el 6º. Una cornada limpia en el muslo izquierdo y un fuerte varetazo en el torax (imagen de la cornada).

Entrada: más de tres cuartos.

Crónicas de la prensa: El País, ABC.


El País. JL MERINO. Basura bovina del tres al cuarto

La corrida de Dolores Aguirre fue engañosa como las noches de Sherezade. Mucha apariencia por fuera y sin nada de calidad por dentro. Cuatro años de tiempo perdido criando esta basura bovina de tres al cuarto, y encima uno de ellos hirió a un torero que vale más que toda la ganadería junta... Y cuantas más se quiera añadir.

Ese torero se llama David Fandila, El Fandi. Fue cogido al torear de capote a su segundo toro, sexto de la tarde. Salió el joven granadino a por todas. Recibió al toro con cuatro largas cambiadas, un farol de rodillas y una media de rodillas en la boca de riego, y ahí le prendió el toraco de pegolete. La cogida fue muy aparatosa y espectacular. Parecía que lo había partido por la mitad...

El Fandi estuvo por encima del tercero de la tarde, su primer toro. Faena construida a base de cinco series de naturales de cierta calidad, algunos de ellos muy templados, pese a que el toro se iba cayendo por momentos. Dio dos tandas de derechazos, una buena y otra mala, pero siempre en un plano de superioridad respecto del toro. Mató de una media buena. En banderillas, intervino en los tres toros lidiados hasta ese momento, puesto que se ofrecieron banderillas entre ellos los tres toreros. Fue el mejor de los tres con mucho.

Luis Miguel Encabo estuvo entonado en su primero y con algunos destellos de calidad en su segundo. Cumplió en el que mató por El Fandi. En banderillas mejoró si se tiene en cuenta que no es su fuerte. Al estar con dos toreros que dominan esa suerte, se le vio que intentaba superarse a sí mismo.

El peor lote, de la mala corrida entera, le tocó en suerte a Antonio Ferrera. Su primero fue un toro manso y además sin fuerza. Bastante hizo con estar valiente y aguantando lo indecible. Su segundo valía menos que un racimo de uvas con cáncer de próstata. No se oculta que Ferrera estuvo mal. Con todo, fue muy superior a aquellos dos esperpentos con cuernos y rabo.

Ahora se entiende que Ferrera y El Fandi estuvieran contratados desde febrero. De entonces a los inicios de verano han pasado muchas cosas en el mundo del toro. Entre ellas que los dos toreros han arreado y se han erigido en la pareja más pujante del escalafón. Visto lo visto, sólo en aquella fecha era posible ofrecerles la corrida de Dolores Aguirre, puesto que si el ayer de febrero fuera este hoy de agosto, esa corrida la iba a torear el lucero del alba y los cuarenta ladrones...

Será difícil que los toros de Dolores Aguirre -cántaros sin asa, puros cascotes de extrarradio- quieran matarlos toreros con dos dedos de frente. Lamentablemente ayer le llevaron al hule a un joven con un gran porvenir como torero. Su muleta, suave como porcelana de Sèvres, no se puede volver a poner frente a toros de tan burda mansedumbre.

El Fandi tiene una cornada en el muslo izquierdo, un varetazo en el pecho y posible luxación de la clavícula derecha.Fue llevado al Hospital de Cruces.


ABC. Vicente Zabala de la Serna. Terrorífica cogida de El Fandi

El Fandi se postró de rodillas dispuesto a arrollar. Tres largas, dos faroles, verónicas hasta el platillo y la media también de hinojos, y el toro que no pasa, que se frena, que lo prende y lo lanza y lo recoge, sin soltarlo a la vez. Los pitones crucifican a El Fandi, desmadejado, impotente, a merced del destino ya. Las dagas asoman por detrás de la chaquetilla, por dentro, tientan la yugular, la cabeza, la cara, el pecho, no sé. Sólo se ve al final el chaleco arrancado, la camisa rota, la taleguilla sangrante, el rostro sin luz, macilento, los brazos yertos, y un revuelo de capotes y hombres deshaciéndose pañoletas para hacer torniquetes urgentes, contrarreloj. La plaza perdió la respiración, como con un puñetazo en el esternón. No hay adjetivos para calificar el terror ni el miedo. En manos de la camilla humana de las cuadrillas, bajo el sonido de sirenas imaginarias, atravesó la boca angustiosa de la enfermería, cuando el camino perseguido era otro. Qué año.

En cualquier televisión podrían hacer un programa monográfico de un par de horas sólo con las cornadas de esta temporada. Antena 3, por ejemplo, a través de la productora de las cámaras ocultas. Aquí no hace falta «periodismo de investigación», sino editar las cogidas de Ponce, en Sevilla y León, de José Tomás, en Badajoz y Granada, de Antonio Barrera, Juan Mora, Paco Ojeda, Antonio Ferrera, Miguel Abellán, Dávila Miura, Rivera Ordóñez...

A por todas venía Fandi, que volvió a hacer el mejor toreo al natural de la feria. Fue en el tercero, toro de media faena, que resultó bastante más potable que sus hermanos, como el primero. Vaya con Fandila, que como el otro día con el torrealta, movió la muleta hasta el hocico, tras unas dobladas, y por bajo corrió la mano con infinita largura. En Fandi no sólo merece elogiarse la progresión, sino atisbar también la proyección. No para de ir a más, aunque todavía falta por pulir. No hubo embestidas para que creciera la faena, menos a derechas. Unos molinetes de rodillas, después de apurar demasiado la cosa, revivieron la alegría de los tendidos. Un pinchazo hondo en estupendo sitio bastó para que se ganara la vuelta al ruedo, sin olvidar el par al violín.

Encabo estuvo en torero. Rejuvenece la ilusión cuando alguien se gusta y trata de elevar la categoría del toreo además de cortar orejas para la galería. Su toro, aun manso, colaboró. Hubo materia para trazar unas verónicas y una mitad de faena vibrante, con un inicio de pases cambiados por la espalda y un molinete zurdo. El doloresaguirre se abrió con nobleza en los caros naturales previos, más que por clase por quererse ya ir, como ocurrió después. Con los palos, tanto Luis Miguel como Fandi se retaron por los adentros con valentía. El zambombo cuarto, 647 kilos, embistió como correspondía a sus inmensas hechuras de buey y sin clase, y el sexto, que mató por Fandi, desarrolló sentido.

Hasta la última gota del flojo segundo exprimió Antonio Ferrera, sacando provecho de donde no lo había, junto a las tablas. Aunque no fue su día con las banderillas -no le salió el quiebro, mientras que Fandi en moviola y Encabo por los adentros arrancaron ovaciones-. Se paró el quinto, una mole, y aunque jugó con los rehiletes, en alarde de poderío y facultades, no hubo opciones con la muleta, salvo haberlo matado mejor.

Parte facultativo: El Fandi sufrió «una cornada poco extensa y limpia en la parte alta del muslo izquierdo. Varetazo en el pecho y probable luxación de la clavícula derecha. Pasó al Hospital de Cruces para estudio radiológico. Pronóstico reservado».

 

©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España.  Contacto con PortalTaurino