Baile de corrales en la Monumental de
Barcelona al haber sido desechada completa la anunciada corrida de
Castilblanco, sustituida por ejemplares de tres ganaderías distintas. El
primero llegó reservón al último tercio y sólo permitió que Marcos Sánchez
Mejías, inactivo durante las últimas temporadas, apuntase su buena
clase. Al entrar a matar se resintió de una hernia discal que padece,
pasando a la enfermería, de donde no volvió a salir.
Domingo López Chaves saludó con tres
largas afaroladas en el tercio a su primero, muy bien banderilleado por
Domingo Siro. López Chaves muleteó con entrega y vibración al boyante
astado, al que lució citándolo de lejos en un muleteo que fue a menos.
El quinto, lidiado en cuarto lugar, llegó áspero a la muleta, pero López
Chaves mostró con él una gran decisión, consiguiendo torearlo muy bien
al natural y haciendo frente a las dificultades con valor. Una estocada
entera dio paso a la concesión de una oreja.
Como Sánchez Mejías no pudo continuar la
lidia, López Chaves, cerrando plaza por haberse corrido el turno, lidió
al cuarto. El áspero animal no permitió grandes florituras, pero la
decisión y el valor de López Chaves permanecieron inalterables. Hay que
volverlo a ver.
El inválido tercero fue devuelto a
corrales, sustituyéndolo un sobrero de La Cardenilla, que llegó a la
muleta con sentido y venciéndose por ambos pitones, por lo que Pedro Lázaro
no tuvo oportunidad de lucimiento, aunque podía haberlo matado mejor que
de un feo bajonazo. Incierto y con sentido el sexto, corrido en quinto
lugar y que no propició que Lázaro se confiase con él. Además estuvo
poco afortunado con los aceros, acrecentando las precauciones.