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Corrida de toros
PLAZA DE TOROS DE
BARCELONA
Tarde del domingo, 22 de septiembre de 2002
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Domingo Hernández Martín-Garcigrande
(desiguales de presentación).
Diestros:
Entrada: Más de media entrada.
Crónicas de la prensa:
El Pais
El Pais.
PAU NADAL. Orejas para Rivera y El Juli
El principal mérito de Finito de Córdoba en el primero fue mantener
en pie al noble inválido, que, curiosamente, fue aplaudido en el
arrastre. El cuarto vio mermadas sus pocas fuerzas al dar una aparatosa
vuelta de campana durante el primer tercio. Finito intentó el lucimiento
sin convicción. Rivera Ordónez lanceó a pies juntos a su primero. El
astado llegó distraído al último tercio y con muy poca fuerza, sin
romper nunca en las embestidas un tanto descompuestas y aguantadas con
valor por Rivera, que, al menos, mostró decisión y se justificó. Gran
saludo capotero el de Rivera al quinto. El toro llegó boyante al último
tercio y Rivera lo dominó, bajándole la mano y toreando con hondura,
temple y torería. El Juli comenzó de forma vibrante en su primero. En la
faena hubo decisión, valor, variedad y recursos, más que acoplamiento y
buen toreo continuado. Hizo que se midiese mucho el castigo en varas al
que cerró plaza. La faena fue una demostración de casta, entrega y
cabeza lidiadora, a la vez que de sentido escénico.
El principal mérito de Finito de Córdoba en el primero fue mantener
en pie al noble inválido, que, curiosamente, fue aplaudido en el
arrastre. El cuarto vio mermadas sus pocas fuerzas al dar una aparatosa
vuelta de campana durante el primer tercio. Finito intentó el lucimiento
sin convicción. Rivera Ordónez lanceó a pies juntos a su primero. El
astado llegó distraído al último tercio y con muy poca fuerza, sin
romper nunca en las embestidas un tanto descompuestas y aguantadas con
valor por Rivera, que, al menos, mostró decisión y se justificó. Gran
saludo capotero el de Rivera al quinto. El toro llegó boyante al último
tercio y Rivera lo dominó, bajándole la mano y toreando con hondura,
temple y torería. El Juli comenzó de forma vibrante en su primero. En la
faena hubo decisión, valor, variedad y recursos, más que acoplamiento y
buen toreo continuado. Hizo que se midiese mucho el castigo en varas al
que cerró plaza. La faena fue una demostración de casta, entrega y
cabeza lidiadora, a la vez que de sentido escénico.
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