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Corrida de toros
PLAZA DE TOROS DE
BARCELONA
Tarde del domingo, 7 de julio de 2002
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Núñez
del Cuvillo, bien presentados, muy blandos, de pésimo juego excepto
el primero. 2 sobreros de Yerbabuena, 5º, manso y noble, 6º manso.
Caballeros:
Entrada: un cuarto de entrada.
Crónicas de la prensa:
El Pais, ABC
El Pais.
SALVADOR BOIX.
La oreja del manso
La tarde transcurría entre el tedio, el
desengaño y la desilusión. Los toros de Cuvillo, ganadería preferida de
las figuras, iban componiendo, uno tras otro, un desfile de inválidos que
no se tenían en pie. Lo mismo daba que se les masacrara con saña desde
el caballo -tal como consintió Finito de Córdoba con el primero- como
que se les simulara la suerte de varas, como sudedió en los demás. Daba
lo mismo, los de Cuvillo, almas en pena, dieron un triste espectáculo.
Parece que no fue una casualidad el desastre de la Beneficencia.
Al desaguisado contribuyó el presidente
no devolviendo toros al corral hasta que saltó el quinto, un precioso
toro ensabanado, pero inválido integral. Y aquí se transformó la tarde
entera. Por el devuelto de Cuvillo saltó al ruedo el primer sobrero, de
Hierbabuena, un toro serio, vareado de carnes, manso de remate. A primera
vista, un regalo. Pero hete aquí que Morante de la Puebla, la gran
esperanza de la Sevilla poscurrista, vino a Barcelona con el traje de
faena y se dispuso cortar la oreja a un toro manso. Tras las primeras
huidas del toro, el de La Puebla se dobló templada y toreramente, largó
tela, le consintió, le sobó con arte y enseñó al animal a embestir. He
aquí el intríngulis de la faena y de la tarde entera. El toro acabó
sacando el fondo de nobleza de la ganadería brava de Hierbabuena. Con el
enemigo entregado, Morante se entretuvo en torear largo y hondo por los
dos pitones. La faena tuvo intensidad por fe de Morante en el triunfo, y
también la belleza del buen toreo que atesora el sevillano. Le cortó la
oreja al manso, pero, de no pinchar antes de la estocada, Morante triunfa
a lo grande.
Lo demás, para olvidar. Morante hubo de
abreviar con el inválido segundo. Finito de Córdoba, con el mejor toro
de la tarde, no paró de destorear desde que se abrió de capa. Mandó
masacrar a este primero en el caballo y la faena fue un constante
movimiento de piernas del de Sabadell. El toro, blandito y noble, iba y
venía sin malas intenciones. Finito no trajo a Barcelona intenciones de
ningún tipo. Al cuarto, ni verle quiso. Quién le ha visto y quién le ve
a este torero. Será que ahora, montado en el circo de los taurinos, tiene
la temporada hecha de hace meses.
Miguel Abellán, muy dispuesto toda la
tarde, no tuvo toros para lucir. Puso, eso sí, voluntad en grandes dosis.
ABC.
Morante de la Puebla consiguió la única
oreja en Barcelona
Morante de la Puebla cortó ayer la única
oreja de la tarde en la Monumental de Barcelona. El torero sevillano
realizó lo mejor del festejo ante el quinto, un toro de Yerbabuena, manso
pero noble y manejable en la muleta. Morante consiguió meterlo en la
franela en una faena en la que combinó empaque y poder. Con su manso
primero, abrevió. Sus compañeros de terna, Finito de Córdoba y Miguel
Abellán, que sustituía a José Tomás, se fueron de vacío.
Con un tercio de entrada, según informa mundotoro, se lidiaron toros
de Núñez del Cuvillo, bien presentados, flojos y de juego desigual, Los
dos últimos fueron sustituidos por dos sobreros de Yerbabuena, mansos.
Finito, división tras aviso y silencio. Morante, silencio y oreja.Miguel
Abellán, silencio en ambo
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