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Corrida de Mixta
PLAZA DE TOROS DE
BARCELONA
Tarde del domingo, 9 de septiembre de 2001
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Diego
Puerta, bien presentados.
Diestros:
Entrada: Menos de un cuarto de entrada..
Crónicas de la prensa:
El País.
El País.
Pau Nadal. Vivir de ilusiones
El sufrido público de Barcelona, que evidentemente
no es siempre el mismo, lleva unas cuantas semanas sin ver prácticamente
nada digno de mención, sumido en un soporífero aburrimiento. Puede ser
que por eso ayer decidió vivir de ilusiones y se decidió a aplaudirlo
casi todo, aunque pocas cosas hubo que justificasen tal actitud. Y si el
gran postre preparado para el día 23, no sale como se espera, el sabor
que va a dejar la temporada en la Monumental, va a ser muy amargo.
La corrida lidiada en esta ocasión, con tres
hierros distintos, fue lo que antes se denominaba limpieza de corrales, o
sea, liquidación por fin de temporada. Y, además, para variar, dio muy
poco juego, si exceptuamos el que cerró plaza. Y, claro, como hoy en día
lo que quiere la mayoría de los diestros es torear (o dar pases, que no
es lo mismo) y no lidiar o hacer frente a las dificultades, pues no se vio
casi nada.
Veáse al respecto, sucintamente,el juego dado por
los astados: primero, admitía un muletazo, pero al siguiente ya
manifestaba el sentido que da la edad (hubiese cumplido seis años en
diciembre); segundo, manso, esperó en banderillas, flojo, parado y con la
cara alta; tercero, muy flojo, se acostó durante la lidia y costó
levantarlo; cuarto, mansurrón, suelto, con inequívoca querencia a
toriles, acabó parado; quinto, manseó en varas, acabó resservón y
midiendo al torero; sexto, hizo una buena pelea en varas, ´y repetió las
embestidas, aunque algo violento.
Vuelta injustificada
José Luis Bote sólo apuntó cosas sueltas en su
primero, sin acabar de confiarse, y al final, como escuchó algunos
aplausos, decidió salir del burladero a recogerlos, por lo que entonces
escuchó algunos pitos. Tampoco, a pesar de algún detalle de torería,
pudo estar centrado con el cuarto, vendiendo como arrimón el estar muy
cerca de un animal que no se movía. Animado por algunos vividores de
ilusiones, tuvo el valor de dar una vuelta al ruedo a todas luces
injustificada. En Madrid le hubiesen corrido a gorrazos.
Luis de Pauloba, si exceptuamos las excelentes verónicas
con que recibió al quinto, tuvo una tarde gris, sin conseguir con la
muleta imponerse a las dificultades.
Alfonso Romero venoniqueó con buen estilo a sus
dos toros. A su inválido primero, a pesar de las constantes voces de Ángel
Teruel desde el callejón, poco pudo hacerle. El sexto fue el garbanzo
blanco de la corrida, Romero mostró muy buen corte torero y estuvo
decidido, pero por debajo de un toro, al que había que someter, bajar la
mano y dominarlo, en una medida que no fue la aplicada por este buen
torero murciano.
Y lo dicho, que después del cartel del próximo
domingo, que parece la resaca, pero antes del banquete, el día 23, como
cierre de la temporada, se anuncia un gran cartel, que si los hados no se
tuercen, debería poner un brillante colofón a la temporada, merced a la
lidia de seis toros de Joaquín Núñez por tres de las llamadas figuras,
poseedoras, sin duda, de un indudable poder de atracción en las
taquillas: Finito de Córdoba, José Tomás y El Juli. Si hasta eso falla,
ya habrá como para desesperarse. De momento, vivamos de ilusiones.
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