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Corrida de abono
PLAZA DE TOROS DE LAS ARENAS
BARCELONA
Tarde del domingo, 24 de septiembre del 2000
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Torrealta,
nobles.
Diestros:
Entrada: un sexto de entrada.
Crónicas de la prensa:
Oficina de prensa de El Juli, El
País
Oficina
de prensa de El Juli. El duelo de final
de temporada
En la plaza Monumental de Barcelona, se ha celebrado hoy la
esperada corrida de final de temporada, con un lleno desconocido en la capital,
que se rompió en esos OLES tan significativos de la plaza catalana en los
momentos de mayor emoción.
A pesar de la caída de José Tomás por la cogida de Salamanca,
en la que el diestro Joselito ocupó su lugar, para ello la plaza registró hoy
un lleno desconocido en esta ciudad, repleta de españoles, franceses y
italianos aficionados que se desplazaron exproceso para tal acontecimiento, y
eso que todavía las entendidas y pulcras autoridades catalanas prohíben la
entrada al coso a los menores de 14 años, discordancias de la vida, en un país
donde la violencia está a la orden del día en la televisiones y en la calle y
no permiten a los más jóvenes a asistir a una corrida de toros. Además, para
más, resulta que ya ha revocado la ley de prohibición y la están a largando
en una inútil maniobra de pataleo. Dios, que cosas.
La tarde transcurrió con emoción sobre todo el la primera
mitad y en el último de la tarde, una corrida que pudo acabar con los tres
espadas a hombros y que por culpa de la espada y los huesos de los toros se saldó
solo con un trofeo por coletudo.
Los toros de Torrealta, ganadería líder de la temporada en
triunfos y regularidad, se mostraron en muy buena línea en cuanto a casta y
nobleza, excepto el 4º más parado y el 5º de mucho genio. Joselito,
tabaco y oro, oreja y ovación . Como gallo de pelea que es y figurón del
toreo, aceptó la responsabilidad nada fácil de ocupar el puesto de Tomás con
la condición de salir triunfante de este coso, y su casta y genio quedó
patente hoy en la arena catalana. Con el 1º, se mostró muy a gusto con el capote a la Verónica y en quites por Chicuelinas y Tafalleras.
Este toro protestado por un sector de la plaza fue substituido precipitadamente
por la presidencia, saliendo en su lugar otro del mismo hierro con el que se
acopló bien con la embestida y logró series de mucho valor relajadas y bien
acompañadas. Mató en el centro del anillo y cortó una oreja. Con el 4º, logró
un buen quite por Chicuelinas antes de que se apagase la bondad de la embestida
del burel en la muleta. Mató de una buena estocada. Ponce, marfil y oro,
oreja y ovación. Otra figura de época que sabía del peso de la contienda hoy
en Barcelona y que veía dispuesto a jugarse la temporada regular que llevaba
este año, siempre con una baza bajo el brazo que ha sido de los más largos y
poderosos ante los toros en la última década.
El valenciano también tuvo una de cal y otra de arena, con el 2º,
se lució con mucha transmisión en una faena de gran estética que el público
agradeció en cada serie, consiguiendo emocionar por los dos pitones bien
conducida la buena embestida del noble animal. Terminó con 5 ayudados por bajo
y mató de una estocada y descabello, lo que le valió una oreja de premio. El
Juli, rosa palo y oro, vuelta al ruedo con petición y oreja. Como figura
estelar de toreo que es ahora, llegó a Barcelona con la fuerza de una estrella
nova, dispuesto a enfrentarse a cualquier toro o compañero que quiera asomarse
a su indiscutible trono, y así lo hizo con la energía que lo caracteriza, y
solo la espada le impidió salir triunfante entre multitudes. Con el 3º marcó
sus líneas en unas perfectas Verónicas cargando la suerte en cada lance y
rematando con dos Chicuelinas y una Revolera. En quites transformó la plaza con
unas ajustadas escobinas y en banderillas levantó de sus butacas a los
aficionados tras tres pares llenos de verdad y pureza. Con la franela barrió la
arena mientras llevaba al toro prendido por derechazos y los oles resonaron con
fuerza en los lentos y largos naturales que conducían al toro hasta el final de
la cadera. Toda la faena la resolvió en un metro de terreno e improvisó en un
ajustado pase por la espalda, una larga y templada Roblesina y una última tanda
de Manoletinas de rodilla que volvió loco al personal. Con la espada logró una
estocada entera algo caída y necesitó del descabello, lo que le impidió el
sabor de las dos orejas. Con el que cerró el festejo, cuajó un buen quite por
Chicuelinas rematado con dos medias muy personales y un buen tercio de
banderillas que de nuevo enloqueció a los tendidos. Con la muleta logró los
mejores naturales de la tarde bien enganchados, llevados y rematados con fondo,
en una ligazón artística de gran nivel emocional. Mató de media y estocada y
recibió una oreja que premiaba su labor. Como ven, una tarde apoteósica e
llena de emoción, que contentó con la entrega de los toreros y la buena
calidad de los toros a los casi 20.000 espectadores que presenciaron el festejo,
y es que lo que esta bien, siempre tiene su compensación. lastima por los
pinchazos que impidieron ver una triple salia a hombros de un coso y publico que
lo necesita.
El País.
PAU NADAL. A oreja por barba
En los corrales una corrida de Torrealta, con cuatro reses de muy buena
condición, pero en general muy flojas. El primero, un precioso jabonero, que
parecía gustar a su matador y a la cuadrilla, fue devuelto por su poca fuerza.
Joselito recibió el devuelto con una larga de rodillas en el tercio. El
repetidor y noble primero acabó perdiendo gas y Joselito inició el muleteo con
unas toreras dobladas, prosiguiendo aseado por ambos pitones y con detalles de
torería, aunque sin acabar de cuajar la faena. Una excelente estocada en los
medios llevó a sus manos el primer trofeo de la tarde, con una exagerada petición
del segundo. El cuarto, flojo, empezó acudiendo a los engaños, aunque algo
rebrincado, y se aplomó muy pronto. Joselito empezó muy decidido, dio buenos
muletazos, pero cuando se aplomó el animal, se acabó la posibilidad de
lucimiento. Otra vez expeditivo con la espada, sólo necesitó de una estocada
para acabar con la vida del astado.
El flojo segundo, gracias a que se le picó poco, llegó a la muleta boyante,
repetidor y con fijeza. Ponce le hizo una gran faena con torería, inteligencia
y ligando los muletazos sin rectificar la posición. Un gran pinchazo y una
estocada desprendida dejaron todo en una oreja, cuando la faena era de dos. El
quinto fue el garbanzo negro, dando cabezazos y sin humillar. Ponce aguantó, en
un meritorio muleteo, midiendo las distancias y los terrenos e intentando enseñar
a embestir al animal, que hasta le tomó algún pase de lucida factura. Estocada
y descabello dieron paso a una justa ovación.
En esta corrida pudieron verse, con la muleta, dos facetas de El Juli:
bullicioso en el tercero y más hondo en el sexto. En aquel hizo de todo:
variedad con el capote, brillantez en banderillas y vibrante faena. Una estocada
defectuosa y cuatro descabellos hicieron que, a pesar de la fuerte petición, se
quedase sin trofeo. Sí que lo obtuvo en el que cerró plaza. |
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