GANADERÍAS DE ESPAÑA


 

MARZO´98: LOS EQUIPOS GUBERNATIVOS Y   VETERINARIOS
DEBATEN EN SEVILLA SOBRE EL FUTURO DE LA FIESTA


Conclusiones

La Consejera de Gobernación y Justicia de la Junta de Andalucía, Carmen Hermosín, clausuró el VIII Seminario de Equipos Gubernativos y Veterinarios de las Plazas de Toros de Andalucía, en un acto celebrado el sábado, 28 de marzo´98 en el Hotel Colón de Sevilla, sede del Seminario, en donde durante 3 días casi un centenar de profesionales de la Adminsitración Pública han estudiando diferentes aspectos de la celebración de la lidia y, en definitiva, el futuro de la Fiesta.  El Seminario fue inaugurado por la alcaldesa de Sevilla, Soledad Becerril, en una recepción que tuvo lugar en el salón Colón del Ayuntamiento hispalense, y en la que también estuvieron presentes los delegados del Gobierno Central y Andaluz.

La Consejera de Gobernación y Justicia, máxima autoridad taurina en Andalucía, tras escuchar las conclusiones del Seminario, ha felicitado su organización, y anunció que el Ciclo no termina en Sevilla, sino que inicia su fase concluyente con el resto de las plazas importantes andaluzas, iniciando su andadura, tras haberse celebrado el Seminario en las ocho capitales andaluzas, en el Puerto de Santa María. Allí se celebrará el año que viene el IX Seminario de Equipos Gubernativos y veterinarios de las Plazas de Toros de Andalucía.

Las diferentes sesiones de trabajo se prolongaron desde el miércoles 25 hasta el viernes, 27 de marzo, y con ellas se pretendía realizar una aproximación a la idea de "qué quisiéramos nosotros para la Fiesta y su futuro".

Conclusiones de VIII Seminario de Equipos Gubernativos y Veterinarios
de Plazas de Toros de Andalucía
(28 DE MARZO DE 1998)

Finalizadas las Jornadas del VIII Seminario de Equipos Gubernativos y Veterinarios de Plazas de Toros de Andalucía, con el título: ¿Cómo nos gustaría que fuese el Espectáculo Taurino?, en el que han intervenido Presidentes, Delegados, Veterinarios, Aficionados, Profesionales y Colaboradores de los Medios de Comunicación, se ha llegado a las siguientes conclusiones.

EL EQUIPO PRESIDENCIAL
PLAZAS DE 2ª Y 3ª CATEGORÍA
EMBARQUE, PRECINTADO Y TRANSPORTE
EL CALLEJÓN
EDAD Y PESO DE LAS RESES
DEVOLUCIÓN DE LAS RESES
SOBREROS
PETICIÓN DEL SOBRERO POR PARTE DE LOS DIESTROS
TERCIO DE VARAS
TERCIO DE BANDERILLAS
ÚLTIMO TERCIO
CONCESIÓN DE TROFEOS
RECONOCIMIENTO POST-MORTEN
Primera mesa abierta: no existe el Trapío estándar

 

EL EQUIPO PRESIDENCIAL

El Presidente debiera ser elegido de entre los componentes de los Equipos Gubernativos que ejerzan su labor en la plaza de que se trate, pues en dichas personas se presume la condición de "buen aficionado", "conocedor de la norma" y que aplica ésta correctamente.

También podría recaer, dicho nombramiento, en un aficionado de reconocido prestigio, independientemente de su profesión siempre que concurran las características de "conocedor de la norma" y estar dotado de "carácter y cualidades suficientes para desempeñar la función".

Cuando en el designado no concurran las anteriores condiciones, conviene que esté asistido por un Delegado habituado a ejercer como Agente de la Autoridad en este tipo de festejos.

PLAZAS DE 2ª Y 3ª CATEGORÍA

En Plazas de 2ª y 3ª categoría realizar los preceptivos reconocimientos habilitando corrales idóneos en dimensiones y diseño, admitiéndose la posibilidad de realizar los mismos en apeaderos acondicionados para ello o plazas de toros cercanas.

Ante la problemática existente en plazas de 2ª y 3ª categoría, la designación de Presidentes debería recaer en personas cualificadas. En este sentido, se sugiere la creación de una Escuela de formación de Equipos Taurinos e incluso disponer de equipos móviles a disposición de aquellos Ayuntamientos que lo solicitaran.

Recomendar que en estas Plazas igual que en las de 1ª categoría debería de existir o tener disponibilidad del material necesario para análisis de actas y recogidas de muestras biológicas para su posterior análisis pertinente.

EMBARQUE, PRECINTADO Y TRANSPORTE

No debe ser necesario la presencia de Agentes de la Autoridad en el momento del embarque de las reses a lidiar en ganadería alguna, quedando bajo la responsabilidad del Ganadero el precintado de los cajones de transporte con precintos numerados y facilitados por la Autoridad Competente, así como la custodia de las reses durante el transporte hasta la llegada a la Plaza de Toros designada.

EL CALLEJÓN

Durante el espectáculo al callejón deben acceder el menor número de personas ajenas al propio espectáculo y todas ellas deberán permanecer siempre en sus respectivos burladeros.

El callejón es un lugar de sumo riesgo y alta responsabilidad para quién tiene la obligación de ordenarlo y por ello, ha de ser tratado su control con el máximo rigor en cualquier plaza donde se celebre un espectáculo taurino. Esta responsabilidad la asume el Delegado Gubernativo bajo las pautas y directrices del Presidente del espectáculo, las decisiones o permisibilidad que sobre este hecho se adopte, deben de ser uniformes y con criterios de igualdad en todas las plazas donde efectúen su función Equipos Gubernativos diferentes.

EDAD Y PESO DE LAS RESES

En estos dos puntos y según ha ido evolucionando el espectáculo taurino en que el volumen de las reses ha sobrepasado límites que pueden afectar su movilidad, dejamos abiertos que en corridas de toros y novilladas picadas el peso quedaría sin mínimos ni máximo reglamentados debido a los diversos encastes existentes y a las diversas estructuras morfológicas influídas por cada uno de ellos, los indicadores de pesos en las tablillas de exposición no serían necesarios.

En cuanto a la edad sería interesante proponer, aunque de forma experimental, que se pudieran lidiar en corridas de toros una res que haya cumplido los 45 meses de edad en adelante hasta los 6 años cumplidos, y en novilladas picadas una res hasta los 45 meses de edad cumplidos. En función de la poca movilidad que demuestran las reses en las corridas de toros actuales con la edad reglamentada, no así como en las novilladas picadas, en que la movilidad es mucho más manifiesta y el porcentaje de novillos que sirven para dar mayor espectáculo en divertimento de los espectadores es más alto que el de los toros.

DEVOLUCIÓN DE LAS RESES

Una res deberá ser devuelta en los siguientes casos:

- Cuando se inutilice por accidente.

- Por invalidez manifiesta.

- Por falta de fuerza, cuando ésta se manifieste de manera progresiva.

En aquellas ocasiones en que concurran circunstancias excepcionales y a petición mayoritaria de los espectadores, podrá devolverse la res incluso en el tercio de banderillas.

La devolución se hará aún cuando no existan más sobreros.

SOBREROS

En cualquier espectáculo anunciado y teniendo en cuenta la problemática de la ganadería brava se deberían de presentar al reconocimiento un mínimo de 9 reses en las plazas de 1ª categoría y un mínimo de 8 reses en las plazas de 2ª categoría "preferentemente del mismo hierro" entendiendo que 6 reses serían para la lidia normal y los restantes para sobreros.

PETICIÓN DEL SOBRERO POR PARTE DE LOS DIESTROS

En las plazas de 1ª y 2ª categoría en la que los diestros después de su actuación en sus toros correspondientes solicitaran uno de los sobreros para el regocijo del espectador, se accederá a ello siempre y cuando los otros diestros actuantes estén de acuerdo.

TERCIO DE VARAS

Antes de incidir en la actual suerte de varas, queremos poner de manifiesto nuestro deseo de que el toro que cría en estos tiempos fuese lo suficientemente encastado, enrrazado y fuerte como para soportar una suerte de varas donde se administraran los tres puyazos y tuvieran cabida los correspondientes quites de todos los diestros actuantes. Como desgraciadamente esto no es así, y sólo en contadas ocasiones sucede, pensamos en primer lugar, que habría que rebajar el peso de los caballos y de los petos que se podría confeccionar con material más ligero y flexible, porque el actual peto supone un quebranto añadido al mismo puyazo. En consecuencia de lo anterior y en la seguridad de que el diestro al que le corresponde estoquear ese toro es quien mejor conoce las condiciones de su oponiente, creemos conveniente que sea él quién decida el número de puyazos a administrar indicándole al picador la intensidad del castigo, pudiendo solicitar el Señor Presidente el cambio de tercio a banderillas en el momento que considere que la res está picada como él desea.

No obstante, somos conscientes que lo anteriormente expresado podría llevar a desembocar en muchas corridas al monopuyazo, con lo cual, se iría perdiendo paulatinamente el tercio de quites, es por lo que proponemos que al partir del primer puyazo los demás diestros actuantes puedan entrar junto con el matador que le toca lidiar la res a formar parte de este tercio de quites.

TERCIO DE BANDERILLAS

Queremos manifestar que la función de los banderilleros es fundamental en este tercio, no sólo para colocar los rehiletes, sino para lidiar con el capote un toro que después ha de pasar de muleta su matador. Es fundamental esta lidia porque sirve, primero para colocar al toro en el sitio indicado para que su compañero pueda poner las banderillas con el menor riesgo posible, y durante esos capotazos, los menos, ir enseñando al toro a templar la embestida, y no mermar la capacidad y fuerza de la res para el tercio de muletas.

En casos excepcionales en que exista peligro físico y evidente por el estado del piso de la plaza y las condiciones de la res a banderillear, tenga el Presidente la sensibilidad suficiente para permitir la colocación de un número inferior de banderillas al reglamentado.

También en casos excepcionales, se procederá a banderillear a la res con banderillas negras como castigo simbólico a la mansedumbre, cuando haya existido imposibilidad de efectuar el tercio de varas por esta causa y que desde su salida la res por su comportamiento haya demostrado suficientemente su falta de bravura.

ÚLTIMO TERCIO

En la Tauromáquia actual este tercio a tomado un papel primordial cualitativa y cuantitativamente, hasta el punto de ser considerado por una gran parte de la afición como "tercio único". No obstante, habría que recordar, que se deberían de recuperar otras suertes de la lidia que también tienen muchísimo interés para el espectador por su belleza artística y que llenarían los tiempos muertos durante los primeros tercios.

 En la suerte de matar se debía de valorar la ejecución de la suerte con limpieza y marcando todos los tiempos, aunque la colocación del estoque fuese un poco defectuosa, o bien que no se produjese la estocada a causa de un pinchazo en hueso. Asímismo, si la colocación del estoque es buena no debe restarle mérito una irregular ejecución de la suerte si es debido principalmente a las condiciones de la res a matar.

El descabello sería también considerado como otra suerte más, siempre y cuando se realice a la primera y después de una bella preparación.

En este punto hay que recordar que los avisos no deben ser considerados como un castigo al diestro, sino como un recordatorio en cuanto al tiempo permitido para este último tercio, quedando a la sensibilidad del Presidente la oportunidad del último aviso.

CONCESIÓN DE TROFEOS

Para la concesión de trofeos se debería tener en cuenta toda la lidia completa y no sólo la faena de muleta.

RECONOCIMIENTO POST-MORTEN

Garantizar la cadena de la custodia de las muestras a enviar desde el momento de la recogida hasta su presentación en el laboratorio donde se deban realizar los análisis pertinentes.

Estos reconocimientos se practicará por los facultativos veterinarios nombrados en el espectáculo. Este reconocimiento se podrá efectuar ante la presencia del Señor Presidente, Delegado Gubernativo, Ganadero y Empresa. Las ausencias de uno de los dos o los dos últimos no invalidará la actuación.

La empresa ha de proveer a una persona cualificada para practicar el corte de los cuernos, así como responsabilizarse del mantenimiento de los medios necesarios.

Se propone la especialización de un laboratorio en Andalucía para efectuar los análisis pertinentes que correspondan a un festejo taurino.


Primera mesa abierta: no existe el Trapío estándar

La primera Mesa Abierta del Seminario analizó "El Toro en Andalucía", y contó con las intervenciones de destacadas personas del mundo de la Fiesta. El matador de toros Francisco Rivera Ordóñez y el ganadero Cuadri mantuvieron ante los participantes del Seminario un interesante debate ante la insistencia del ganadero que afirmaba la necesidad de unir la Casta a las necesarias Bravura y Nobleza en el toro de lidia, aunque ello suponga un problema para el matador. Cuadri afirmó también que la Casta y la Bravura tienden a desaparecer, y que por ello la labor del buen ganadero es luchar contra este destino natural.

Rivera Ordóñez y el empresario Manuel Camará optaron por criticar los excesos intervencionistas de la Administración en los reconocimientos, y apoyaron una mayor libertad para empresarios, ganaderos y matadores a la hora de elegir las reses que deben ser lidiadas. Rivera Ordóñez afirmó que el Veterinario no debe opinar sobre el Trapío, y que su labor debe ceñirse al puro reconocimiento médico del animal: si está cojo, si tiene problemas en la visión...

Fue la definición del Trapío, precisamente, uno de los temás más debatidos en esta Mesa Abierta, que tuvo lugar en la tarde-noche del miércoles en el salón de actos de la Caja San Fernando, que ocupa uno de los más antiguos y hermosos palacios de la ciudad de Sevilla. En este sentido, destacó la intervención de Miguel Criado Garrido, uno de los veterinarios facultativos en la Real Maestranza de Sevilla, e hijo de ilustre veedor taurino, quien llegó a afirmar que no existe el Trapío estándar, que ello depende la Casta que tenga el toro, e incluso de factores tan externos cómo la misma plaza en la que sea lidiado.

En esta primera Mesa Abierta, presidida por Francisco Teja, uno de los presidentes de la Real Maestranza, participaron también los periodistas Manuel Ramírez Fernández de Córdoba, Emilio Parejo y Juan Belmonte.

 

 

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