GANADERÍAS DE ANDALUCÍA
Almería
Cádiz
Córdoba
Granada
Huelva
Jaén
Málaga
Sevilla

 

Festejo
PLAZA DE TOROS DE
ALMERÍA
Tarde del sábado, 25 de agosto de 2001
 
Crónica de la prensa

FICHA TÉCNICA

Ganadería:  Toros de Santiago Domecq, bien presentados y que dieron juego desigual. Nobles en general.

Diestros:

Entrada: tres cuartos de entrada.

Crónicas de la prensa: El Mundo, El País


El Mundo. CARLOS CRIVELL. Liria se luce con los toros de las figuras

Pepín Liria estuvo arrollador con dos toros nobles. Se deduce así que Liria puede torear estos astados con suficiencia y que alcanza los mismos triunfos que aquellos que los exigen en sus carteles.

Cuando se pone delante de estos toros llamados buenos, el murciano se crece y nadie se atrevería a dudar sobre su condición de espada de altos vuelos. El segundo fue noble y bravo. Tenía casta brava, lo que no tuvieron todos los lidiados. No dejó ningún tiempo muerto.

Se puso de rodillas en dos largas, ganó terreno en las verónicas, remató con media de rodillas en el centro de la plaza, se fue al centro para dar uno cambiado escalofriante por ajustado, se hartó de torear por la derecha con temple, incluso le echó buen gusto, le hizo de todo y lo mató de una estocada. Sólo le faltó banderillear, pero eso no lo hace este torero. Remató su tarde con otra labor sobrada ante un toro de menos recorrido, pero al que recibió con una larga a portagayola, toreó de rodillas y enhiesto, le hizo todo lo que pudo con recursos para animar a la parroquia y lo mató pronto. Ahora sólo le dieron una oreja.

La corrida tenía ese punto de emoción de ver a Espartaco despedirse de una plaza como Almería, donde sus triunfos han sido reiterados. Se ha ido de esta plaza con torería, pero sin la suerte necesaria para matar bien al segundo de su lote. Le cortó una oreja benévola al primero, después de una faena sin agobios, dominando los terrenos, templando mucho y prolongando un recorrido cada vez recortado.

Aplicó sus conocimientos para templar y creció el interés por su labor. Tenía la oreja en sus manos y tenía la Puerta Grande abierta, pero el estoque se llevó todo posible premio. Almería, sensible, lo sacó a saludar.

Curro Vivas tenía un compromiso serio ante sus paisanos. Venía de triunfar en Málaga y se le esperaba con ilusión. Le echó a la tarde toda la voluntad posible, pero ni su preparación es la adecuada ni tampoco encontró la ayuda de la suerte.


El País. JUAN ORTEGA. Pepín se fue a la guerra

Solamente volvió de la guerra cuando tenía las orejas en la mano, ya que el corte de apéndice es su único objetivo. Comenzó la faena del tercero con dos pases espeluznantes, uno cambiado y otro por alto, en los que el toro al galope se llevaba los hilos del vestido. Anteriormente lo había saludado con cinco de rodillas entre largas, faroles y verónica, y lo había dejado casi sin picar; después de los escalofríos, sacó una buena serie de derechazos toreando de largo y, a partir de ahí, la faena fue cayendo por falta de temple y calidad, conceptos que sacrificó en aras del valor.

En el quinto, Liria se fue a porta gayola y, después de la larga, vinieron estremecedores lances de combate, violentos como látigos, que tuvieron continuación en el gayeo capote a la espalda con el que puso al toro en suerte. Tres de rodillas iniciaron la faena y la terminaron en cuanto a calidad se refiere, porque luego vinieron muletazos cortos y adornos, todo en tono de batalla campal. El veredicto popular nombró a Pepín mariscal de campo.

Curro Vivas se empleó en tres largas cambiadas, que propinó al que también puso dos pares y medio voluntariosos y expuestos. Con la muleta quedaron al descubierto las múltiples carencias de un matador muy poco placeado, que acabó con medios pases después de una serie de impericias técnicas. Volvió a exponer en banderillas en el sexto, y a estar muy cerca y valiente, únicos recursos, tal vez poco consciente, que utilizó.

Espartaco, en el primero, cumplió una labor prescindible basada en pases muy despegados, agrupados en series cada vez más breves, citando con la muleta muy retrasada. Más de lo mismo en el cuarto, al que tenía que mantener en pie, un poco molesto por el viento, que nunca llegó a afectar el pico de la muleta, la parte más utilizada de la herramienta. Con todo, fue suyo el toreo más largo y templado, a pesar de que cada vez iba aguantando menos pases en cada serie, señal de impotencia que duele describir. No parece que la retirada de Espartaco, especialmente en estos últimos tiempos, esté a tono con el puesto que durante años ha ocupado.

 

©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España.  Contacto con PortalTaurino