GANADERÍAS DE
España

PLAZAS DE TOROS DE ESPAÑA

 

PLAZA DE TOROS ALICANTE
Tarde del viernes, 20 de junio del 2003
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA

Ganadería: Toros de Zalduendo, de juego desigual. 

Diestros

Entrada: tres cuartos de entrada. 

Crónicas de la prensa: El País, ABC


El País. VICENTE SOBRINO.   Corrida noble de Zalduendo

Los dos toros de Dámaso González se sostenían con alfileres de tan poca fuerza que tenían. Pero Dámaso, con mano de santo y bajo la incontestable virtud del temple, no sólo los mantuvo en pie sino que se permitió el lujo de andar a gorrazos con ellos. Aplicó cuidados intensivos a dos faenas con el sello de la casa. El primero de El Juli, santo toro también, fue junto al sexto, el de mejor condición física. Banderilleó el matador con tanta seriedad como corrección y cuando el toro pasó a la muleta El Juli ya le había descubierto todos los valores. Muy sobrado y a gusto, hizo acopio de series sobre ambas manos. Faena asentada y centrada. No banderilleó El Juli al quinto y la faena apenas asomó ante animal tan flojo. El tercero se rompió el cuerno derecho por la cepa, aunque no llegó a desprenderse. César Jiménez abrevió. El sexto aguantó bien la lidia, aunque muy manso acabó rajado en tablas. Jiménez, descarado y pletórico, comenzó de rodillas y luego con el toro entablerado, buscó los efectos más fáciles. Le pidieron las dos orejas pero en un gesto de chulería rechazó la concedida.


ABC. ZABALA DE LA SERNA. El caos giró entorno a César Jiménez

ALICANTE. En torno a César Jiménez giró y revoloteó el caos toda la tarde, como si de un imán se tratase el propio torero. Y no siempre tuvo culpa, aunque ese adiós chulesco, despreciando la oreja cortada del rajado sexto sobró a todas luces. Como si la faenita mereciese las dos que solicitaba el animado respetable, motivado por los desplantes y efectismos cerca de tablas. Pero, más que la cosa muleteril, que en verdad se redujo a siete redondos de rodillas en los medios antes de que el animalito pidiese árnica, donde nunca ganó el doble trofeo fue en el desorden infame que se generó a su alrededor en la lidia del manso, un petardo y un naufragio de matador y peones en toda regla. ¿Acaso eso no cuenta? Pues claro, y si además sólo se salva un cuarto del populachero último tercio, más todavía. Según rezaban los teletipos del día anterior,  protagonizó en Granada un numerito similar contra el palco y tiró también los apéndices de grosera manera. Mal camino. El público alicantino se dividió y se montó la mundial, unos contra el usía, otros contra Jiménez, que se fue sin despedirse.  

Fue inocente, sin embargo, el chaval de la boutade presidencial de no devolver el tercero, que si ya apareció con el pitón izquierdo escobillado, se remató al partirse el derecho contra las tablas desde la misma cepa. El palco se aferró a lo que dice la Ley: toro que se estropea en el ruedo no debe ser rechazado. Mas el Reglamento se hizo para interpretarlo con sentido común y en ocasiones semejantes con flexibilidad o incluso con sensibilidad: no es espectáculo para nadie un animal mutilado. La cuadrilla trató de tirarlo pícara e infructuosamente. César Jiménez abrevió entre algunos tirones con la muleta y se eternizó con la espada: siete pinchazos a un toro sin pitón derecho, el de salida de la suerte, es como de coña.

El Juli cortó dos orejas con el mejor toro de la corridita de Zalduendo, al que se dejó sin picar. Bien con el capote a la verónica, corriente en banderillas y templado con la muleta sobre ambas manos, siempre toreando muy largo. El espadazo final le abrió una puerta grande que luego no atravesó por voluntad propia, parece ser.

No le gustó a J. L. el quinto, el más descarado de los seis, que si bien no se entregó por el derecho, sí que se comportó mejor por el contrario. Juli, que no cogió los palos, enredó con la muleta, por aquí, por allá, sin apostar nunca, y se abrió con descaro de la rectitud del volapié en cuatro pinchazos.

Dámaso se empeñó en sostener a su inválido primero con escasos resultados; el cuarto, después de un volatín, se recuperó en sus manos, que reprodujeron un cuadro fiel a su estilo, en las distancias cortas, en el péndulo, el circular invertido, la rodilla en tierra, como si los años no hubiesen pasado. Pero han pasado. Encontró mucho eco en los tendidos a su esfuerzo, recompensado con un trofeo.

 

 

 
©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España.  Contacto con PortalTaurino