GANADERÍAS DE ANDALUCÍA
Almería
Cádiz
Córdoba
Granada
Huelva
Jaén
Málaga
Sevilla

 

Festejo
PLAZA DE TOROS DE LA MALAGUETA

MÁLAGA
Tarde del jueves, 14 de agosto 2003
Corrida de toros

 
Crónicas de la prensa

FICHA TÉCNICA

Ganadería: Toros de Juan José González, bien presentados, mansos, blandos y complicados -el primero fue condenado a banderillas negras- y dos de La Palmosilla, nobles y blandos.

Diestros:

  • Ricardo Ortiz, diez pinchazos (saludos desde el tercio tras un aviso); tres pinchazos y dos descabellos (saludos desde el tercio).

  • Víctor Puerto, pinchazo sin soltar y estocada (saludos desde el tercio tras petición minoritaria); casi entera tendida (1 oreja).

  • Antonio Barrera, estocada caída (1 oreja); tres pinchazos y media caída (silencio tras aviso).

Entrada: un cuarto de entrada.

Crónicas de la prensa: PortalTaurino, El País.


PortalTaurino. ANTONIO MONTILLA.  Puerto y Barrera cortan una oreja

Los diestros Víctor Puerto y Antonio Barrera cortaron una oreja cada uno en la quinta corrida del abono malagueño, en un festejo en el que Ricardo Ortiz se llevó el peor lote de una mansa y complicada corrida de Juan José González, remendada por dos nobles toros de La Palmosilla.

Ortiz se encontró con un primer toro que era un manso de solemnidad. El animal cantó su condición desde la salida, sin fijeza, frenándose ante los capotes, saliendo huido y buscando la querencia de las tablas. El tercio de varas fue un sainete con el toro pasando de un caballo a otro sin poder ser picado y siendo protestado por el respetable. Fue condenado a banderillas negras, esperando a los banderilleros y poniéndoles en dificultades. Ortiz le hizo una lidia a la antigua con machetazos por la cara para intentar someter al toro, que pegaba arreones de manso. Muchas más dificultades le puso a la hora de entrar a matar, cuando el animal esperaba al torero y le tapaba la salida. El malagueño se jugó el tipo. Destacar también en esta labor, el apoyo a la lidia realizado por Víctor Puerto, siempre atento al comportamiento del burel.

El cuarto fue un animal de mayor nobleza, pero con complicaciones ya que no tenía fijeza y salió muy distraído en los primeros tercios. Comenzó Ortiz en el centro del ruedo citando al animal de largo, pero éste llevaba la cara a media altura y la echaba arriba en los muletazos, defendiéndose. Porfión y voluntarioso estuvo el matador, que poco más pudo hacer ante este blando toro. Mala suerte la del malagueño que en las dos tardes que ha actuado en su plaza le han tocado los peores lotes.

Una oreja cortó en el quinto Víctor Puerto, tras una faena ventajista que fue de más a menos y en el que la voluntad del torero fue lo más destacable ante un toro con posibilidades y con buen tranco, con el que no se terminó de acoplar, acortándole cada vez más los terrenos y ahogando la humillada embestida del toro. Aún así consiguió algún muletazo limpio, largo y de mano baja por el pitón derecho.

Su primero fue un toro noble que tomó una buena vara, pero al que le costó humillar en la muleta. Fue un animal que llevó siempre la cara a media altura, que lanzaba tornillazos y que acusó su falta de fuerzas. La sosería del animal la intentó sazonar el diestro con unos adornos valientes, que aún así no le sirvieron para elevar la temperatura de una monótona faena.

Se presentaba en Málaga como matador de toros Antonio Barrera y tuvo ante sí dos toros de muy distinta condición. Su primero fue un animal noble y colaborador. El sevillano empezó la faena de rodillas, para continuar con dos tandas de muletazos por la derecha llevando al toro largo y templado. Continuó con la diestra, pero el toro cada vez se iba parando más,  y por la izquierda su recorrido era aún más corto. Acabó con tres manoletinas y como mató bien le concedieron la oreja.

Otro manso de solemnidad, aunque no al mismo nivel que el primero, fue el último de la tarde. El toro ya se quedaba corto en los capotazos de recibo y durante los dos primeros tercios se mostró distraído y enterándose de todo lo que sucede a su alrededor.  Llegó a la muleta con ese peligro sordo de los toros mansos, llevando la cabeza muy alta y quedándose a mitad de la suerte. Aunque Barrera lo intentó por ambos lados, el animal protestaba, por lo que el sevillano decidió cortar y acabar pronto. Se justificó ante el público y buscó la sustitución del hueco dejado en el cartel del próximo  sábado por  Matías Tejela que no podrá actuar al encontrarse en un proceso de rehabilitación. 


El País. JUAN ORTEGA.  Un manso de carreta

Las infamantes banderillas negras proclamaron que el primer toro no era sino un buey al que acababan de desuncir del arado con el que labraba los predios de su señorito. Sin picar, costó Dios y ayuda banderillearlo y, más ayuda todavía, matarlo. Ricardo Ortíz se ajustó en los lances de recibo al cuarto, mientras que con la muleta brilló la seriedad de alguna serie y la buena voluntad de la totalidad.

Víctor Puerto ligó en el flojo segundo una faena fácil, sin apreturas ni compromisos, ribeteada de algún natural aislado y poco más. Al quinto volvió a andarle muy bien, superando su trabajo anterior, pero falto de ese punto de serenidad y entrega que hace grande el cante. De todas formas, quedaron un par de redondos de mérito.

Antonio Barrera, sin poder evitar el paso atrás, dibujó bien la verónica y se apretó en el comienzo de rodillas. La faena, a derechas, fue descendiendo de tono a partir de dos buenas series hasta perderse en las manoletinas que parecen de reglamento.

Al sexto le sobraron pases y le faltó toreo. El interés por cortar la segunda oreja y salir por la puerta grande le hizo estar pesado y reiterativo, en una labor que debió medir mejor.

 

©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España.  Contacto con PortalTaurino