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TOROS EN
ALCALÁ DE
HENARES |
Temporada
1999 Temporada 2000 Temporada
2001 Temporada 2002
Temporada
2003 Temporada 2004 Temporada
2005 Temporada 2006
TEMPORADA 2007
Feria
Sábado, 25 de agosto. Rejones. Toros de Guadiamar
(complicados),
para Javier San José (ovación y oreja), Álvaro Montes
(oreja y ovación) y Sergio Galán
(dos orejas y ovación). Media plaza.
Jueves, 30 de agosto. Espectáculo cómico taurino
Viernes, 31 de agosto. Toros de Aldeanueva (bien
presentados, nobles y deslucidos),
para Ortega
Cano (silencio tras aviso y silencio tras aviso), Manuel Díaz "El Cordobés"
(dos orejas y ovación tras aviso) y Javier Conde
(pitos tras dos avisos y silencio). Un tercio de plaza.
Sábado, 1 de septiembre. Cinco toros Carmen Lorenzo, 2º y 5º con el hierro
de Gutiérrez Lorenzo (bien presentados y de juego) y un sobrero (1º) de
Aldeanueva (manejable), para Juan Serrano "Finito de
Córdoba" (silencio y oreja), Julián López 'El
Juli' (oreja y dos orejas) y Matías Tejela
(dos orejas y oreja). Tres cuartos de plaza.
Sábado, 1 de septiembre. Por la noche. Concurso de Recortes.
Domingo, 2 de septiembre. Cinco toros de Baltasar Ibán (bien presentados y buen juego salvo los dos primeros) y un sobrero
(6º) de Los Ronceles (manejable),
para Luis Miguel Encabo (oreja y
oreja), Antonio
Ferrera
(oreja y dos orejas)
y Sánchez
Vara (oreja y oreja). Un tercio de plaza.
Corrida de Primavera
Sábado, 21 de abril. Rejones. Toros de
Saboya (buen juego), para Fermín Bohórquez (ovación y
oreja),
Álvaro Montes (oreja y dos
orejas) y Diego Ventura (dos orejas y dos orejas). Menos de media plaza.
Festejo celebrado
Domingo, 11 de marzo. Festival. Reses de distintas ganaderías, para el rejoneador
Joao Moura
hijo (ovación), Ortega
Cano (silencio), Carlos Escolar "Frascuelo" (oreja), Victor Mendes
(oreja), Luis Miguel Encabo
(dos orejas), Salvador Cortés
(oreja) y el novillero Julio Benítez (oreja). Media plaza.
TEMPORADA 2006
Feria
Jueves, 24 de agosto. Toros de Sayalero y Bandrés
(desrazados), para Jesús Romero (oreja tras un aviso y vuelta al ruedo),
Luis Antonio Gaspar
"Paulita" (oreja y oreja) e Iván Faniño
(silencio y palmas). Un cuarto de plaza.
Viernes, 25 de agosto. Corrida mixta. Dos toros para rejones, dos toros y dos novillos de
Aldeanueva (juego desigual), para
el rejoneador Pablo Hermoso de
Mendoza (ovación y ovación), Manuel Díaz "El Cordobés"
(oreja y dos orejas) y Cayetano
(ovación y ovación tras aviso). Dos tercios de plaza.
Sábado, 26 de agosto. Toros de Aldeanueva
(bien presentados y juego desigual), para César Rincón
(oreja y ovación), Luis Miguel Encabo
(oreja y dos orejas) y Sebastián Castella
(oreja y dos orejas). Media plaza.
Domingo, 27 de agosto. Cuatro toros de Jaime Brujó y dos (2º y 6º) de
Jiménez
Pasquau (desrazados), para Iván Vicente
(silencio tras un aviso y vuelta al ruedo tras un aviso), Serafín Marín
(vuelta al ruedo y ovación) y Salvador Cortés
(oreja y silencio). Un cuarto de plaza
Festejo celebrado
Domingo, 26 de
marzo. Festival a beneficio de la Asociación Española para la Lucha contra el Cáncer.
Novillo de José Luis
Pereda, Garcigrande,
Fernando Peña, Mª Carmen Camacho,
Atanasio Fernández,
Baltasar Ibán y un sobrero de
Saboya, para el rejoneador Fermín Bohórquez
(oreja), Julio
Aparicio (oreja y dos orejas en el sobrero de regalo), Uceda Leal
(oreja), Dávila
Miura (oreja), Curro Martínez
(oreja), Iván García
(oreja) y Pedro Gutiérrez "El
Capea" (oreja).
TEMPORADA 2005
Feria de San Bartolomé
Jueves, 25 agosto. Rejones.
Tres toros (1º, 5º y 6º) de
Saboya y tres de La Cardenilla
(manejables), para Javier San José (ovación y vuelta), Andy Cartagena
(oreja y oreja) y Álvaro Montes
(oreja y oreja). Escasa entrada
Viernes, 26 de agosto. Toros de Aldeanueva (bien presentados y juego desigual)
para
Jesulín de Ubrique
(palmas y oreja),
Manuel Díaz "El Cordobés"
(oreja y dos orejas) y Francisco Rivera Ordóñez
(silencio y silencio tras aviso). Casi lleno.
Sábado, 27 de agosto.
Cinco toros de Sayalero y Bandrés y uno de
La Cardenilla para Fernando Robleño (oreja y ovación tras
aviso), Matías Tejela (silencio y
oreja) y Salvador Cortés (oreja y silencio). Un cuarto de entrada.
Domingo, 28 de agosto. Toros de
La Cardenilla, el 6º como sobrero (bien presentados, descastados y deslucidos),
para Jesús Romero (ovación y silencio), López Chaves (oreja y silencio)
y Leopoldo Casasola (vuelta al ruedo y silencio). Escasa entrada.
TEMPORADA 2004
Feria de San Bartolomé
Lunes, 23 de agosto. Por la noche. Suelta de vaquillas.Martes, 24 de
agosto. Toros de Aldeanueva
para Enrique
Ponce, Javier
Conde e Iván
Vicente.
Miércoles, 25 de agosto. Por la noche. Concurso de recortes
con reses de Saboya.
A continuación, suelta de vaquillas.
Jueves, 26 de agosto. Toros de Saboya
(mansos en general) para los matadores banderilleros Luis
Miguel Encabo (palmas y ovación), Antonio
Ferrera (silencio y ovación) y Sánchez
Vara (silencio tras leve petición y oreja).
Viernes, 27 de agosto. Toros de La
Gloria para Juan
Serrano "Finito de Córdoba" (dos orejas y silencio), Miguel
Abellán (ovación y dos orejas) y Julián
López "El Juli" (silencio y oreja).
Sábado, 28 de agosto. Cinco toros de Valverde y un sobrero (5º)
de Saboya
(desiguales) para Óscar
Higares (silencio y leves pitos), Jesús Romero (oreja y ovación) y Sergio
Martínez (silencio y silencio).
Otros festejos celebrados
Sábado 24 de abril: Festival a
beneficio de las víctimas del 11-M. Se lidiaron novillos, por el
siguiente orden, de Murube,
Sonia González, Aldeanueva,
José
Mª Manzanares, Espartaco,
Las
Ramblas y El
Casillón (de diferente presentación y juego) para el rejoneador
Pablo
Hermoso de Mendoza (oreja), Dámaso
González (ovación con saludos), Curro
Vázquez (silencio y ovación en el de regalo), José
Mª Manzanares (ovación con saludos) Espartaco
(dos orejas) y Matías
Tejela (dos orejas).
TEMPORADA
2003
Miércoles, 27
de agosto. Toros de La
Cardenilla (de buen juego), para. Jesús Romero (oreja, ovación y
oreja), y Regino Ortés (oreja,
ovación y oreja). Menos de un cuarto.
Jueves, 28 de agosto. Toros de Sánchez
Arjona (nobles; el 1º, sobrero de Saboya), para César Rincón
(silencio y oreja),
Matías Tejela (dos
orejas y dos orejas) y José
María Manzanares
(silencio y oreja). Un tercio de entrada.
Viernes, 29 de agosto. Toros de Saboya
(nobles, sin fuerza; el 5°, sobrero),
para Luis
Miguel Encabo (oreja y oreja), Sánchez
Vara. (ovación y dos orejas) e Iván García
(silencio y saludos). Un cuarto de entrada. Sábado, 30 de
agosto. Cinco toros de Mercedes
Pérez Tabernero, y uno de La Cardenilla, el 4° (buenos), para Manuel
Caballero (oreja y oreja), Miguel Abellán
(silencio y oreja) y Juan Diego
(dos orejas y vuelta al ruedo). Media entrada
Otros festejos celebrados
Domingo, 24 de agosto.
Cuatro toros de La
Herguijuela y dos de La
Cardenilla lidiados en 3º y 4º lugar, para Joao Moura
(ovación), Luis Domecq
(ovación), Javier San José (ovación) y Sergio
Galán (dos orejas). Por colleras, Joao Moura y Javier San José (oreja)
y Luis Domecq y Sergio Galán (ovación). Menos de media entrada
Sábado, 12 de julio. Nocturna. Toros de María
Luisa Paniagua (desiguales), para Sánchez
Vara (ovación y dos orejas), Rafael
de Julia (oreja y oreja), e Iván
Vicente, que reaparecía (oreja y oreja). Media plaza.
Domingo, 6 de abril. Reses de distintas
ganaderías, para Luis Domecq
(ovación) y los matadores de toros Luis
Francisco Esplá (dos orejas), Rivera Ordóñez
(dos orejas),
Luis Miguel Encabo (dos orejas), Miguel
Abellán (una oreja), El Fandi
(dos orejas) y Sánchez
Vara (dos orejas y dos orejas en el sobrero que regaló).
TEMPORADA 2002
Sábado, 24 de agosto.
Toros de El Torero
(buenos, sobre todo los 4º, 5º y 6º), para Luis Francisco Esplá
(silencio y dos orejas),
Francisco Rivera Ordóñez (silencio
y oreja) y
Julián López "El Juli" (silencio y dos
orejas con petición de rabo) Casi lleno.
Domingo, 25 de
agosto. Toros de Guadalmena
(justos de fuerza y casta),
para Jesús Romero (ovación y oreja), Fernando
Robleño (oreja y saludos) y Rafael de
Julia (oreja y oreja). Media plaza.
Martes, 27 de agosto. Toros de
San Román (buen juego), para Juan
José Padilla (saludos y oreja), Luis Miguel Encabo
(oreja con petición y oreja) y Antonio
Ferrera (oreja con petición y oreja). Mas de media plaza.
Miércoles , 28 de agosto. Toros de Jesús
Tabernero, para Joao Moura,
Fermín Bohórquez,
Luis Domecq y Sergio
Galán.
TEMPORADA
2001
Sábado, 25 de agosto.
Toros de Ana Romero (de buen juego),
para Óscar Higares (oreja y dos
orejas), Jesús Romero (dos orejas y vuelta) y Regino
Ortés (dos orejas y oreja). Un tercio de entrada.
Domingo, 26 de agosto. Toros de Gabriel
Rojas Fernández, para Rivera Ordóñez
(ovación, dos orejas y ovación) y Morante
de la Puebla (ovación, ovación y ovación).
Martes, 28 de agosto. Toros de Teófilo
Segura (de buen juego), para Luis Miguel Encabo
(oreja y ovación), Fandi (silencio
y dos orejas) y Rafael de Julia
(silencio y dos orejas.)
Miércoles, 29 de agosto. Novillos de Guadalmena
(bien presentados y nobles),
para Serafín Marín (oreja y vuelta), Alejandro Amaya (oreja tras aviso y
oreja) y Matías Tejela (dos orejas y vuelta).
TEMPORADA
2000
Viernes, 25 de agosto. Toros de Viento
Verde manejables, excepto el 5º, que se quedó en tablas), para Hermoso de Mendoza
(saludos y ovación), Luis
Domecq (silencio y saludos) y Antonio Domecq
(oreja en cada uno de su lote).
Sábado, 26 de agosto. Toros de Ana
Romero para Luis Francisco Esplá (silencio
y oreja), Luis
Miguel Encabo (ovación con saludos tras dos avisos y oreja) y El
Fandi (oreja y ovación con saludos).
Domingo, 27 de agosto.
Toros de El Romeral (1º, 4º, 5º y 6º, terciados y cómodos, de juego
desigual; 4º, boyante y con casta) y Gabriel Rojas (2º y 3º; ; 2º, inválido;
sobrero de Gabriel Rojas, manso y flojo), para Enrique Ponce
(dos pinchazos, dos descabellos -aviso- y dos descabellos (silencio); -aviso-,
pinchazo y media en lo alto -segundo aviso- (oreja),
Finito de Córdoba (pinchazo y
media baja (silencio); cinco pinchazos y se echa el toro (silencio) y El
Juli (estocada trasera y descabello
(dos orejas); estocada (dos orejas). Se guardó un minuto de silencio por la
muerte del ex matador Alfredo Corrochano. Más
información.
Domingo, 9 de julio. Novillos del Conde de la
Corte, para
Adolfo Suárez (ovación y vuelta), Alberto Martín (vuelta y vuelta), y para Raúl
Briz (oreja y ovación).
Temporada
1999
Miércoles, 1 de septiembre´99. Inauguración del nuevo
coso taurino. Reses de Garcigrande (desigualmente presentados, nobles, y de juego
irregular; destacaron el 3º y el 4º; 1º devuelto por inválido. Sobrero de Manuel Álvarez, noble. Algunos sospechosos
de pitones), para Litri (estocada trasera y tres
descabellos -ovación-), Enrique Ponce
(estocada -dos orejas-; estocada tendida desprendida y dos descabellos -ovación-)
y Miguel Abellán.
(pinchazo y estocada -dos orejas-; estocada -orea-). Crónica
de El País.
Jueves, 2 de septiembre´99. Toros de Guadalest (terciados, de juego variado, 1º y 5º
con casta; 3º sospechoso de pitones; 6º devuelto por inválido. Primer sobrero, de Manuel Álvarez, devuelto por inválido; segundo
sobrero, de Maria del Carmen Camacho, chico y
flojo), para Antoñete (estocada muy baja
atravesada -ovación-), Espartaco (pinchazo
hondo, otro bajo sin soltar y se tumba toro -silencio-) y El Cordobés (estocada desprendida -oreja-).
Crónica
de El País. Crónica
de El Mundo.
Viernes, 3 de septiembre´99. Novillos
de Mari Carmen Camacho, para El Cid (vuelta y oreja), Juan Bautista (palmas y saludos) y Javier
Castaño (cuatro orejas). Crónica
de El País..
Sábado, 4 de septiembre´99. Toros
afeitados para rejones de Antonio Pérez-Angoso (desigualmente presentados, bajos
de casta), para Joao Moura
(rejón caído y atravesado -oreja-), Leonardo
Hernández (rejón atravesado y seis descabellos -silencio y dos orejas-) y Paco Ojeda (descabello después de haberse
echado el toro, dos veces -silencio-). Crónica
de El País.
Domingo, 5 de septiembre´99. Toros de Gabriel Rojas (bien presentados, muy flojos,
alguno sospechoso de pitones; nobles), para José Luis
Bote (dos pinchazos y estocada casi entera -ovación-; pinchazo y estocada
-oreja-), Jesús Romero (media estocada saliendo prendido y estocada
-oreja-; tres pinchazos, bajonazo, descabello -aviso- y descabello -palmas-) y
Regino Ortés (pinchazo y estocada desprendida -vuelta-; estocada atravesada caída
-oreja-). Cróncia
de El País. Crónica
de El Mundo.
CRONICAS DE LA PRENSA
El
País.
Lunes, 27 de agosto´2000. MIGUEL ANGEL CUADRADO.
Imán Juli
En la última de feria
llegó El Juli y se llevó a la gente de calle. Le esperaban y el torero
madrileño les dio argumentos suficientes para que aplaudieran, jalearan y
pidieran trofeos al final de sus dos faenas. Tiene un imán El Juli,
incluso para la taquilla. La plaza de toros de la ciudad complutense se llenó.
Los toros que salieron al ruedo eran terciados, cómodos de cabeza y, si las
fuerzas les respondían, con la suficiente nobleza como para que el matador de
turno presentara sus credenciales.
En su primero El Juli
saludó de capote con lances suaves que fueron muy aplaudidos. Después llevó
el toro al caballo en un galleo por chicuelinas de lenta ejecución, y en su
turno de quites sacó a relucir unas caleserinas que parece haber patentado. En
cuanto se echa el capote a la espalda ya sale un runrún de los tendidos que
prepara la escena, y si el quite le sale a modo, como sucedió, se forma el
alboroto. Puso banderillas, tras hacerse desear por la galería, con majeza y
alivio, pero reuniendo bien. El toro le llegó dócil a la muleta y el joven
espada estuvo a gusto. Dos series templadas de redondos, y una al natural en
donde alcanzó los mejores momentos. Los pases de pecho, largos, y rematados en
el hombro contrario. En su segundo volvió a manejar el capote con soltura y
donaire, a clavar banderillas con facilidad y exposición, y a estar templado y
técnico en el toreo de muleta. Tumbó al toro de un espadazo del que rodó sin
puntilla.
Enrique Ponce estuvo en
su primero, de escasas fuerzas y temperamento, sin demasiada ilusión. Y para
colmo hecho un pinchauvas. Pero en su segundo realizó la mejor faena de la
tarde. Tuvo delante un buen toro cuya muerte brindó al respetable. Se dobló
con hondura y mucho temple hasta el platillo del redondel. Dos tandas de
redondos y otras tantas de naturales con empaque y gusto en la interpretación.
Unos adornos demorados. Y se emborrachó tanto de toro, que sonó un aviso antes
de que entrara a matar. La espada le privó de mejores frutos.
De Finito de Córdoba,
que tuvo un mal lote, con pocas fuerzas y muy bajo de casta, mejor correr un
velo de silencio. Aunque el material tenga averías, por lo menos hay que
demostrar oficio y un mínimo de interés por agradar al público. Este Finito
no tiene imán. Ayer lo dejó muy claro.
El País, MIGUEL ÁNGEL CUADRADO. Madrid edición del 6 de septiembre '99.
Cogida grave de Jesús Romero.
El segundo toro cogió de gravedad a Jesús Romero. Fue noble y muy flojo, como sería
toda la corrida. Romero lo había recibido de capote por verónicas, en las que hubo
ajuste, se embraguetó muy de verdad e imprimió hondura, y una media verónica
abelmontada, el capote liado a la cintura, que calentaron los tendidos, expectantes ante
el torero madrileño, criado en Alcalá. Al conseguir media estocada, en la que se volcó,
se produjo la cogida.
Salió Jesús Romero prendido por la taleguilla, y con ésta destrozada. Le hicieron el
quite, volvió a perfilarse ante el burel y le dio un estoconazo. Paseó la oreja que le
concedieron por el ruedo y pasó a la enfermería. Había realizado una faena de muleta,
era su primer toro, pendiente de las fuerzas del astado, compuesto y elegante. Estilo
clásico, donaire e imaginación para adornarse, afán de hacer las cosas despacio y con
torería.
Jesús Romero salió a torear a su segundo toro, lo que hizo en sexto lugar, tras ser
intervenido con anestesia local, con unos pantalones de monosabio. Lo saludó a base de
dos largas cambiadas de rodillas, verónicas valentonas y una media de rodillas en el
platillo. En el tercio de muleta porfió ante el manso, tardo y reservón, y le dio
pasaporte después de varios intentos de espada y verduguillo.
Lo más destacado de la tarde sucedió por mor de las muñecas toreras de José Luis
Bote. Quien en su primero, soso y muy parado, se trabajó unas series mínimas de
derechazos, a un toro de escasos alientos.
Ocurrió en el cuarto, noble y, en fin, muy blando, y fue en el último tramo de la
faena. Después de mimar y buscarle la distancia al toro en cuestión. Dos series de
naturales cadenciosos, acompañados en el remate de cintura, el pase de pecho con ese
barrer el lomo del burel. Qué regusto, cuánta calidad. Y qué pena de fuerzas del toro,
ante tan excelso correr la mano que acariciaba la embestida.
Regino Ortés hizo de enfermero ante su primero, al que saludó rodillas en tierra y de
una larga cambiada como carta de presentación. Ya en el tercio de muleta sólo pudo
apuntar algún suave muletazo al inválido claudicante. En su segundo, sin embargo, Regino
Ortés pudo interpretar el toreo a la verónica, en el saludo, de impecable factura, buen
juego de brazos y remate en la cadera. Y dos medias de ritmo lento para cerrar la serie y
la obra. En el turno de muleta toreó por el pitón derecho entonado, y por el izquierdo
más centrado. Bien plantado y en la búsqueda del toreo de empaque y temple.
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El
Mundo, JOSÉ LUIS VADILLO. Madrid edición del 6 de septiembre '99
Casta y torería.
Incluso en una tarde de desastre ganadero como el que tuvo ayer el hierro de Gabriel
Rojas en Alcalá se pueden rescatar retazos de toreo que justifican las dos horas y cuarto
de corrida. Por ejemplo, el temple y la suavidad de la muñeca de José Luis Bote. Y la
casta del torero local, Jesús Romero.
Daba lástima ver la clase que desparramaba Bote malgastada ante el cuarto, un toro que
metía la cabeza con calidad, pero con una exasperante flojera.
En general, toda la corrida fue blandísima, tirando a inválida, descastada y sobrada
de kilos.
De los tres primeros toros sólo fue reseñable, y por negativa, la cornada que se
llevó Jesús Romero al entrar a matar al segundo, lo que le obligó a torear al sexto
vestido con un pantalón de arenero y con anestesia en el cuerpo. Romero demostró que el
hábito no hace al monje y realizó lo más vistoso de la tarde con el capote. En todo
momento dejó impronta de su concepto clásico y puro del toreo, si bien su complicado
enemigo se paró de inmediato.
Regino Ortés estuvo centrado y voluntarioso durante todo el festejo, con gusto, pero
se llevó el peor lote del encierro.
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El País, MIGUEL ÁNGEL CUADRADO. Madrid edición del 5 de septiembre '99 Ráfagas
de buen toreo a caballo.
El público que fue a ver la corrida de rejones pudo disfrutar de momentos de buen
toreo a caballo, e incluso de suertes resueltas con brillantez y conocimientos adecuados.
Pero no todo lo que hubiera deseado, ya que los toros que salieron al ruedo no anduvieron
muy sobrados de casta, en líneas generales, y fueron perdiendo bríos, motor y tranco
conforme avanzaba la lidia.
Joao Moura en su primero enceló muy bien al mansito, con la banderola de los rejones
de castigo, tiró del burel y le enseñó el camino de los medios con técnica depurada.
Estuvo centrado a la hora de clavar banderillas a una mano. El segundo enguentro fue el
más logrado, prendió la banderilla por delante del estribo y en lo alto. Manejó con
habilidad el rejón de muerte, acertó al primer intento, y cortó una oreja.
Excelente tercio
Mejoró Moura su actuación en el cuarto. Un excelente tercio nos brindó al clavar
banderillas a una mano, el pecho del caballo por delante, temple al quebrar en la cara del
burel, mando y gusto cuando le tocó torear con el costado o la grupa de su cabalgadura, a
un palmo de la cara del astado, que iba embebido. Pero utilizó de mala manera el rejón
de muerte y se silenció su artística faena.
Leonardo Hernández en su primero clavó a una mano banderillas con desigual fortuna.
Aún así hubo temple en su labor. Marró varias veces con el descabello y la
calificación del respetable fue de silencio.
El segundo toro de Leonardo Hernández, el quinto de la tarde, fue el que tuvo más
casta del encierro y le permitió lucirse, realizar una faena completa, que le puso en sus
manos las dos orejas y le abrió el camino de la ouerta Grande. Lo más espectacular y
conseguido fue una vuelta, circular acabado, al hilo de las tablas, con el toro fijo y
celoso a su grupa o al costado, que fue un alarde de poder, aguante y templanza. A clavar
banderillas acudió de frente y por derecho, y el rejón de muerte le quedó en todo lo
alto. Se desbordó la alegría del público y le premiaron con las dos orejas soñadas.
Paco Ojeda no estuvo a gusto ayer tarde en Alcalá de Henares, y fue el más
desafortunado a la hora del sorteo. Dos toros muy a menos, que le permitieron pocas
florituras. Otra tarde será.
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El País, MIGUEL ÁNGEL CUADRADO. Madrid edición del 4 de septiembre '99 El temple de
Javier Castaño.
En el tercer día de feria llegó el viento fresco de un novillero con ganas de ser
gente en el mundo del toro, con temple y personalidad a la hora de manejar los engaños,
que cortó un total de cuatro orejas y dejó en el ruedo complutense de Alcalá la
impronta de su valor y buenas maneras. Se anuncia en los carteles como Javier Castaño.
Recibió a su primer novillo Javier Castaño en el tercio con una larga cambiada
comprometida, por lo cerca que le pasaron los pitones del novillo y porque se le vino
cruzado. Unos lances a la verónica llegaron después, interpretados con el capote
recogido por la esclavina. Y una faena de muleta empezada por estoicos estatuarios, a los
que siguieron dos tandas en redondo templadas, bien rematadas en donde el gusto fue una
componente principal. Una serie breve al natural, los pies casi juntos y ofreciendo el
medio pecho, y luego un toreo de parón, circulares y pases por alto en la suerte natural
y contraria, y el final de un estoconazo de lenta ejecución.
Al sexto lo recibió Javier Castaño con una larga cambiada y dos faroles de rodillas
en el tercio que crujieron en los tendidos. Y en el tercio de muleta y espada volvió a
estar decidido, templado y torero. Ahora sí utilizó la mano izquierda ante el novillo
encastado, amén de la derecha, en dos series de largo trazo, ligadas, arrebujadas, y
volvió al toreo de parón y aquí estoy yo, también con la espada.
El Cid, novillero recio y cuajado, estuvo aseado y templado en su primer novillo, y
serio y sobrado de oficio en su segundo, al que arrancó una oreja. Y Juan Bautista hizo
un bonito quite por navarras en su primero, al que sacudió una buena estocada; y en el
quinto sobresalieron chispazos de su gusto torero con la muleta, en una faena en la que le
faltó el suficiente acoplamiento.
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El País, MIGUEL ÁNGEL CUADRADO. Madrid edición del 3 de septiembre '99
Aroma, veteranía y tablas.
Lució el sol en la segunda de la Feria de Alcalá, que calentó los tendidos con
tibieza. Unos tendidos que estaban medio vacíos, a pesar de que en el cartel había una
terna de toreros de currículum, veteranía y renombre. Y de que los toros anunciados eran
de cierta garantía comercial. Quienes acudieron pudieron ver entonces a un maestro en
tauromaquia con aroma y torería, a un veterano de técnica bien aprendida, y a un torero
con nombre que sabe llegar a los tendidos y tiene recursos variados, tablas y sonríe
salga lo que salga al ruedo. En fin, una terna con aroma, veteranía y tablas.
Los toros de Guadalest no fueron muy allá, pero en algún caso desarrollaron casta,
como el primero y el quinto, y en los otros se dejaron torear o plantearon dificultades.
Como el cuarto, manso, tardo y reservón, y que Antoñete supo lidiar con pundonor y
extraer los pases que tenía.
Una tarde por lo tanto para tomar apuntes, contrastar estilos, maneras de estar en el
ruedo y de plantear la lidia. Algo más que entretenida. Se pudo estudiar, es un decir, la
lidia y sus secretos, divertirse con algunos pasajes curiosos o tremendistas, o saber de
arte, tiempo y solera.
Antoñete en su primero, al que de capote apenas pudo tocar, un toro encastado que
repitió por los dos pitones, le construyó una faena breve, medida, en la que hubo dos
series al natural, dos con la derecha, y los pases previos de tanteo.
Comenzó Antoñete por bajo su faena de muleta. Dos doblones hondos, y después,
erguida la planta, un trincherazo mecido que el público jaleó. A continuación un
abaniqueo por la cara de recurso, el toro apretaba hacia afuera, un recorte torero, y la
muleta a la mano izquierda.
La primera tanda al natural fue de tres muletazos rematados detrás de la cadera y por
debajo de la pala del pitón, qe es lo que hay que hacer, según cuentan ciertos canones.
Y la segunda más corta y menos limpia. Siempre el aroma de Chenel.
Sobre la mano derecha hubo una primera tanda templada que abrochó con una cambio por
la espalda y un pase de pecho sobre la mano izquierda preñado de color y enjundia. La
segunda serie en redondo fue más corta y rematada con una trinchera y abaniqueo, tras el
cual se fue a por la espada, que enterró al primer envite, caída, algo que enfadó al
maestro.
En el manso y reservón cuarto Antoñete hizo una faena de muleta casi al completo por
el pitón derecho. Probó el izquierdo, de oscuras intenciones, y desistió. Las series
por el derecho fueron en general limpias. Las primeras más en corto y las últimas a
media distancia. Y tuvieron la virtud del temple y de que fueron realizadas, más en
concreto la primera, en un palmo de terreno.
Se tiró a matar Antoñete en el cuarto como con hambre de contratos, algo increíble.
Y cobró una estocada en lo alto de la que el toro rodó sin puntilla. Para que luego
digan. Allá alguna voz que aludió a la edad, el tiempo y las facultades mientras el toro
deambulaba libre y mansurrón en el primer tercio.
Espartaco lanceó en el saludo a su primer toro por verónicas suaves y de trazo
limpio. En el tercio de muleta hubo una primera tanda en redondo ligada y despaciosa. Al
natural tiró del toro, que empezó entonces a no querer saber nada de seguir una tela de
franela de color rojo que le demandaba recorrido.
En su segundo Espartaco fue construyendo un trasteo de muleta al hilo del pitón, por
fuera, de encomiable trabajo, y no falto de técnica, hasta que alguien dijo, desde un
tendido alto, claro y sonoro, que cuándo era de verdad. Y el torero de Espartinas paró,
miró al tendido, sonrió, dijó no sé qué, y se fue hacia el toro. El resultado fue de
cuatro redondos por el pitón derecho, cruzado y con la panza de la muleta planchada.
Resonaron los olés sinceros del respetable.
El Cordobés sufrió una voltetereta en el noble y flojo tercero, al pasar de muleta en
la segunda serie por la derecha. Sin consecuencias. Faena larga y de altibajos, guerrera.
En el último de la tarde, de Maria del Carmen Camacho, flojillo y noblón, otra larga
faena de vaivenes que, en el último tramo, ribeteó con un toreo de hinojos de tintes
tremendistas: perseguió al toro de rodillas hasta las tablas y allí tiró los trastos a
la arena, se abrió la chaquetilla y desafió al burel.
Tres escuelas, tres maneras de estar en el ruedo. Fue una tarde de sol cálido y hubo
premios toreros de distinto calibre. Variedad, color y su aquel de torería y arte.
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El
Mundo, JOSÉ LUIS VADILLO. Madrid edición del 3 de
septiembre '99 No hubo milagro.
Llegaron los aficionados a Alcalá esperando el milagro del capote del sexagenario
Antoñete y salieron defraudados. No es fiesta todos los días. Chenel firmó ayer en
Alcalá una de las tardes menos entonadas de su minitemporada.
De capa no quiso ver Antoñete a ninguno de sus dos enemigos. Pese a todo, Antonio
Chenel mostró algunas pinceladas de su toreo, como en el inicio de faena al primero, con
ayudados por bajo con mando, gusto y sabor.
A ese toro le sacó dos tandas cortas de naturales y otra con la diestra, más suelta,
pero también menos profunda. La faena acabó con un bajonazo que el propio torero
lamentó. En el cuarto, se le premió un trasteo centrado, aunque carente de chispa. Esta
vez anduvo muy hábil en el manejo de la espada.
Espartaco planteó sus dos faenas de idéntica forma: se estiró a la verónica en
ambos toros para sacarlos a los medios y aprovechó su buen toque para alargar las
embestidas. Como el quinto era un toro más noble y repetidor, la faena tuvo intensidad
con la diestra.
El Cordobés tuvo el mérito de remontar el mal ambiente que dejó en los tendidos su
inválido enemigo con una labor muy voluntariosa en la que salió encampanado sin
consecuencias. Con el que cerró plaza se ganó la oreja con dos desplantes de rodillas.
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El País, MIGUEL ÁNGEL CUADRADO. Madrid edición del 2 de septiembre '99
Inauguración
con triunfos y truenos.
Las gentes de Alcalá de Henares vuelven a tener una plaza de toros digna de su
histórico entorno y afición, y que también podrán disfrutar, claro está, cuanto
personal de Madrid capital y alrededores tengan a bien acercarse hasta el coso los días
de toros. Una plaza levantada en poco más de media docena de meses, y que fue inaugurada
entre relámpagos, truenos, lluvia y generosa entrega de orejas.
Salieron comentando que lo habían pasado bien y lo guapa que estaba su plaza, a la que
falta detalles, acabados y puertas, para estar completa.
A la inauguración asistieron autoridades locales y autonómicas, Ruiz-Gallardón entre
otros. Y un público que casi logró llenar la plaza. Si no fue así hay que echarle la
culpa, sobre todo, a la lluvia, que cayó antes de comenzar el festejo, al principio y al
final del mismo, y suponemos que a la no comparecencia del anunciado Juli, que está
convaleciente de una reciente cogida.
Le sustituyó Miguel Abellán, que se llevó tres orejas en el esportón, y que tuvo
una actuación muy entonada, en donde hubo entrega y ganas de torear y agradar al
respetable, que le arropó durante toda la tarde.
En su primero Abellán lanceó a la verónica templado y airoso, con el mentón sobre
el pecho cuando el lance era más sentido. Brindó al público su faena de muleta, que
comenzó a base doblones de mando y con una serie en redondo de rodillas por el pitón
derecho, en la que puso la plaza caliente, muy a su favor. Y se echó la muleta a la mano
izquierda, una vez recuperada la vertical.
Fueron tres series de naturales de Abellán, irregulares, pero de mano baja, de remate
hacia atrás, arrastrada la pañosa por la arena. No del todo limpios, y por eso
irregulares, y porque no acabó de producirse la completa ligazón. Por el pitón derecho
tiró del toro y lo exprimió. Se adornó por manoletinas muy ajustadas y se tiró a matar
sin alivios y de verdad.
A su segundo Abellán lo recibió con una larga cambiada, mientras el cielo se cerraba
más y acechaban nubarrones cargados de lluvia sobre el coso alcalaíno. Y se escuchaban
truenos, resplandecían relámpagos en el horizonte. A este toro, a la sazón el sexto y
último de la tarde, lo banderilleó Luis Carlos Aranda de manera ejemplar, sobre todo en
su segundo par de garapullos, en el que salió del embroque andando, sin aspavientos,
templado y torerísimo.
La faena de Abellán tuvo el mérito de las ganas y el aguante, el manso no derrochaba
sus embestidas. Y que enseguida se estiró con la muleta en la mano izquierda y corrió la
mano en un intento de prolongar la embestida del burel. Tres series de factura irregular,
animosas. Concluyó el trasteo en un abaniqueo airoso y un desplante de rodillas, y luego
se fue detrás de la espada con el morrillo como metal final.
Enrique Ponce toreó a la verónica bien a su primer toro, momento en el que salió el
sol, que no tardaría en marcharse con sus rayos a otras tierras. Suaves y limpias
resultaron las verónicas. Sin embargo, lo mejor llegó en el momento de la verdad, al
empuñar el estoque de acero y perfilarse en la suerte suprema. Una estocada hasta la
bola, de impecable ejecución. Había toreado de muleta a ese toro Ponce, en redondo más
que nada, en pases templados. Una faena que fue mejorando según avanzaba. Ganó su toreo
de muleta en su segundo, en el que se empleó en dos tandas de naturales bien rematados,
que no trascendieron quizá porque el burel seguía la muleta sin mucho ímpetu, dócil y
remolón, vamos, falto de casta.
Litri estuvo decidido en el primer toro que estoqueó, en una faena de muleta que
realizó por el pitón derecho. El primer toro lidiado al completo en la nueva plaza, no
el primero en saltar al ruedo, que fue recibido con alborozo, y que sería devuelto tras
cuatro tumbos que se dio sobre la arena, casi seguidos. Y por debajo del noble y repetidor
cuarto, al que sólo le dio algún muletazo en redondo, reposada la planta y rematado el
pase en el talón contrario. Estuvo breve, y muy eficaz con la espada, y le regalaron dos
orejas.
Contenta salió al final la gente, afición -se supone-, y visitantes. Tienen nueva
plaza, que hay que terminar de amueblar, pulir, poner puertas en las entradas principales
y equipar de diversos servicios, dar esplendor y acoplar los ladrillos que restan. Una
plaza cómoda y de ruedo sobrio y recoleto. Por donde al salir a hombros los tres toreros,
caía agua como chuzos de punta.
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